Pueblos indígenas desplazados en Ciudad Bolívar se encuentran en inminente riesgo: ONIC

La Organización Nacional Indígena de Colombia hizo un llamado al Gobierno nacional y a la Alcaldía de Bogotá para que atiendan la compleja situación de estas comunidades víctimas del conflicto.

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Indígenas Embera en Bogotá. /
Indígenas Embera en Bogotá. / Foto de Archivo, Colprensa

Este viernes 26 de marzo, la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) denunció que los pueblos indígenas desplazados que habitan en la localidad de Ciudad Bolívar, al sur de Bogotá, se encuentran en inminente riesgo sobre su vida, su integridad y seguridad.

La ONIC indicó que los pueblos originarios en el país que han sido víctimas de desplazamiento, como en el caso de algunas comunidades emberá, han tenido que regresar a la capital debido a la presencia de nuevos grupos armados, la colocación de minas, la falta de garantías y la reconfiguración de la violencia en los territorios.

“En la ciudad de Bogotá se encuentran en un nivel de alto riesgo y vulnerabilidad 393 personas, parte de un total de 1235 familias y aún no hay rutas de retorno claras, ni garantías de atención en salud, educación, vivienda, lo que los coloca en inminente de exterminio físico, cultural y territorial”, señaló la organización en un comunicado.

En ese sentido, indicó que sumado a esta compleja situación se suma la crisis sanitaria causada por covid-19, que ha provocado que las familias indígenas no hayan podido vender sus artesanías con la que costean sus gastos diarios para la alimentación.

Asimismo, aseguró que estas comunidades han tenido graves dificultades para presentar su declaración ante la Unidad de Víctimas, debido a que no cuentan con traductores que garanticen esta diligencia, lo que impide que estas sean acreditadas como víctimas del conflicto armado y tengan acceso a sus derechos.

De igual manera, la ONIC denunció que 125 familias del pueblo emberá katio ubicadas los barrios el Paraíso, Volador y Brisa de esta localidad, se encuentran en peligro de mendicidad por la falta del “pago de cánones de arrendamiento”, que representa una obligación de la Secretaría General de la alcaldía de la capital. Por tal motivo, responsabilizó, en el caso de desalojo, a la Secretaría de Gobierno, la Consejería para los Derechos de las Victimas, la Paz y la Reconciliación y la Subdirección de Asuntos Étnicos.

“Hacemos un llamado urgente a las instituciones del Gobierno y la Secretaria Distrital de Bogotá, para que se diseñen planes de protección y atención colectiva para las familias asentadas en Ciudad Bolívar, rutas para el proceso de transición de las familias que no desean retornar por faltar de garantías en el territorio, garantizando una vida digna en la ciudad de Bogotá, protegiendo el derecho fundamental a la vivienda, educación, salud y seguridad alimentaria”, aseveró la organización.

A su vez, manifestó que es una necesidad que se establezca una ruta que permita de manera eficaz y real garantizar la estabilidad socieconómica, la seguridad y protección de estas familias indígenas afectadas por el conflicto, las cuales no han recibido una atención especial por parte del Estado.

Un grupo de indígenas Embera
Un grupo de indígenas Embera protestan para rechazar la violación de una niña de 12 años perteneciente a su comunidad este lunes, en el cantón militar, en Bogotá (Colombia). EFE/Mauricio Dueñas Castañeda

La ONIC solicitó al Gobierno nacional y a las entidades encargadas de la Alcaldía de Bogotá que reconozcan y asuman la responsabilidad constitucional que establece la protección de los “pueblos en riesgo de exterminio”.

“Convocamos a todas las organizaciones defensoras de Derechos Humanos, medios de comunicación, y al pueblo colombiano en general a solidarizarse con la situación de las familias emberá en la ciudad y alertamos sobre la grave crisis humanitaria, que viven los pueblos Embera Chami y Eyábida, y el pueblo Wounaan a causa del conflicto armado y el incremento de las economías ilegales en la región del Chocó, Antioquia y Risaralda que ya están produciendo nuevos desplazamientos”, concluyó la ONIC.

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