Los cinco colombianos que llenaron de cocaína España, Inglaterra, Holanda y Bélgica

Los hombres fueron detenidos gracias al trabajo en conjunto entre autoridades colombianas y de España.

Este 7 de marzo, la Unidad Investigativa de El Tiempo reveló la identidad de 5 colombianos que serían los encargados de inundar España, Bélgica, Inglaterra y a Holanda de cocaína. Los acusados fueron señalados por las autoridades españolas, que enviaron documentos a Colombia que los señala como importantes miembros del narcotráfico.

El primero es Ramón Antonio Ramírez Benjumea quien, según lo publicado por el diario, se presentaba como un exportador de café de alta calidad en Belén de Umbría, Risaralda, pero en Canarias, España, señalan que es parte de una red de narcotráfico.

En un archivo conocido por ese diario, se dice que Ramírez era en cargado de monitorear cargamentos de coca que llegaban a Barajas y luego se enviaban a la isla española.

El hombre fue capturado por oficiales de la Interpol-Dijín en Colombia, pero en el momento de su detención negó estar relacionado con estos cargos. El siguiente hombre acusado por las autoridades internacionales fue Gustavo Adolfo Moreno Lemos, quien es un fugitivo multifacético, dueño de negocios inmobiliarios, importación, distribución de tecnología y hasta expendio de frutas.

Moreno Lemos se habría escapado de una redada en España para luego asentarse en Buga, Valle. Las autoridades colombianas lo tenían identificado y luego de un atentando que sufrió fue capturado en Pereira por Interpol- Dijin, junto con la Dirección de Asuntos Internacionales de la Fiscalía, dentro de la operación bautizada como ‘Iberia’.

Los otros dos capturados son Edwin Alexánder Trespalacios García y Alexánder Callejas Moreno. El primero fue capturado hace una semana en el centro comercial Buena Vista de Barranquilla. Este estaría ligado a una organización que llevó 1.170 kilogramos de coca que se distribuyeron en España e Inglaterra.

Por su parte, Alexánder Callejas habría movido droga en la Isla Canarias, donde su costó llegaría a 2,3 millones de euros.

El último elemento es Francisco Javier González Alfonsos, quien fue capturado por las autoridades en San Andresito de la 38, en el centro de Bogotá. Este habría colaborado en el envío de coca pura a España, Bélgica, Bulgaria y Holanda. Los detenidos han negado los cargos hechos desde España y algunos de ellos alistan recursos para intentar frenar la extradición, alegando su plena inocencia.

Colombia produce más drogas ahora que en la época de Pablo Escobar

Las capturas parecen corroborar lo publicado por un informe especial del diario Finacial Times, que reveló cifras sobre el aumento de las hectáreas de hoja de coca en Colombia y su producción.

En la investigación se asegura que la labor de los erradicadores manuales es en vano, pues son los “primeros que están perdiendo la guerra” porque, “una vez que han limpiado un campo, los cultivadores de coca regresan y plantan de nuevo”.

La investigación periodística revela que en el Gobierno de Iván Duque han asesinado a 20 erradicadores y 200 han sido heridos o mutilados por minas terrestres.

“La producción de coca se ha disparado”, dice el medio y cita un informe de la ONU que dice que 2012 y 2017 creció en más del 250 %.

A pesar de la lucha contra este flagelo, el medio indica que Colombia en la actualidad es el “mayor productor mundial de hoja de coca y cocaína”, e incluso, compara el panorama actual con la década de auge del Cartel de Medellín.

El país produce más cocaína ahora que a principios de la década de 1990, cuando el líder del cartel de la droga, Pablo Escobar, estaba en la cima de su notoriedad.

Cifras de las Naciones Unidas dicen que Colombia produce el 70 % del suministro mundial de droga, pero para países como Estado Unidos, el territorio nacional tiene el 89 % de la producción global de cocaína.

En el informe se puede ver como desde la muerte de Pablo Escobar, hasta 2000 -año en el que se consolidó el Plan Colombia con Estados Unidos- la producción se ha acelerado de manera drástica.

Trece años después del inicio del milenio, la producción de coca siguió aumentando, con un leve descenso en 2019, así lo asegura la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

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