En carta enviada a la ONU, defensores del Páramo de Santurbán acusan al presidente Duque de mentirle al mundo

Los firmantes enviaron una carta al Secretario General de la ONU en la cual argumentan que las políticas del presidente Iván Duque, contrarias a sus recientes discursos, atentan contra el medio ambiente ya que impulsan el fracking y la minería en páramos y zonas circundantes.

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Paramo de Santurbán.
Foto: Universidad Externado.
Paramo de Santurbán. Foto: Universidad Externado.

El Comité para la defensa del agua y el Páramo de Santurbán envió una carta a António Guterres, Secretario General de la ONU, en la cual acusa al presidente Iván Duque de mentirle al mundo al manifestar, constantemente, que es defensor del medio ambiente y de los ecosistemas, pues sus afirmaciones “faltan a la verdad y a la transparencia”. El comunicado busca alertar sobre las contradicciones de los discursos emitidos en encuentros internacionales y las acciones que adelanta su gobierno.

La carta señala que el interés del presidente Duque por desarrollar los pilotos de fracking, práctica prohibida en varios países del mundo por su impacto ambiental, es contrario a quien asegura velar por la biodiversidad del territorio. Pese a las afectaciones geológicas, ambientales, hidrológicas e hidrogeológicas, el Gobierno recientemente aprobó el primer piloto en Puerto Wilches, departamento de Santander. El plan Kalé, presentado por Ecopetrol, iniciará el segundo semestre del 2021 y hace parte de los Proyectos Piloto de Investigación Integral en yacimientos no convencionales de hidrocarburos. Los firmantes indican que el proyecto pondrá en riesgo el agua de las comunidades y de los animales en peligro de extinción que habitan la zona de injerencia del nuevo piloto.

Entrada de túnel construido por
Entrada de túnel construido por la multinacional Minesa en Santander. Foto: El Tiempo.

También, denuncian que las comunidades están siendo desplazadas y afectadas por la concentración de títulos mineros multinacionales, debido a que una de las principales actividades económicas de la región es la minería artesanal y de pequeña escala. Otro de los proyectos que cita el documento es el de Soto Norte, de la multinacional Minesa que desarrolla proyectos de gran minería. Según su presidente, Santiago Ángel, la producción se calcula en 430.000 onzas de oro, lo que lo convertiría en el cuarto complejo minero en tamaño del país.

El gobierno nacional no le negó la licencia ambiental al proyecto que, señalan, usaría más de 35 mil toneladas de explosivos para construir una mina de 2 kilómetros de longitud, 780 metros de produfnidad y 900 metros de ancho. Lo anterior produciría 34 millones de residuos mineros, como el arsénico, cadmio, uranio, mercurio y plomo, declarados por la OMS como peligrosos para la salud pública. Además, explica el Comité, el proyecto pondría en peligro la calidad y cantidad de agua del área metropolitana de Bucaramanga, una de las ciudades capitales con altas probabilidades de sufrir de desabastecimiento en los próximos años según el Ideam y permitiría la tala de 20 mil árboles del bosque alto andino. Asimismo, critican al gabinete del presente Duque que se ha mostrado a favor de estos proyectos que atentan gravemente contra el medio miente y la diversidad nacional, entre ellos el ministro y la viceministra de Minas.

El Comité señala que, desde hace diez años tras la llegada de las multinacionales mineras, se han presentado conflictos ambientales que han generado movilizaciones, debates y a apricpacion de diferentes actores de la sociedad colombiana. Es por ello que acusan al presidente Duque de incumplir con sus propuestas Durante la campaña electoral de 2018 y los compromisos internacionales del país que incluyen garantizar la disponibilidad de agua, promover la sostenibilidad de las ciudades, gestionar los bosques y luchar contra la desertificación.

Dado lo anterior, le piden al Secretario General de la ONU enviar una comisión para realizar una visita de campo a la región de Bucaramanga que se verá afectada por los proyectos mineros, solicitar al gobierno aplicar las medidas para enfrentar la amenaza de un daño grave debido a estos planes, permitir la intervención de los firmantes ante la ONU para exponer la problemática ambiental y establecer lineamientos para conservar, preservar y recuperar ecosistemas de alta montaña, páramos y áreas protegidas.

Colombia posee cerca del 50% de los páramos existentes en el mundo. En total, son 2.906.136 hectáreas de extensión de este ecosistema que hace presencia en 36% de los municipios del país, 10 de ellos tienen el 70% de su superficie allí. Además, los páramos contienen alrededor del 10% de la biodiversidad vegetal y poseen el 8% del total de las especies endémicas de la flora del país. En el páramo de Santurbán, el páramo de Belmira en Medellín y el páramo de Chingaza en Bogotá, se han identificado 36 complejos distribuidos en las tres cordilleras.