“No hay bandas armadas integradas por mexicanos en territorio colombiano”: consejero presidencial

El funcionario del Gobierno afirmó que en Colombia lo que sí existen son emisarios de los carteles mexicanos, de los cuales, asegura, se han capturado 194 desde 2015..

Foto: Cortesía Armada Nacional
Foto: Cortesía Armada Nacional

En entrevista con el diario El Tiempo, el consejero presidencial para la Seguridad Nacional, Rafael Guarín, aclaró que en Colombia no existen bandas organizadas de grupos de narcotraficantes con orígenes en México, lo que se ha encontrado son enviados de los carteles mexicanos para comprar estupefacientes y encargarse de organizar las rutas de transporte para sacar las drogas desde Colombia rumbo a los Estados Unidos.

“Individuos de nacionalidad mexicana han sido capturados por vínculos con el narcotráfico en Colombia desde hace varios años. Desde 2015, en total 194. No es un fenómeno nuevo. Se trata de delincuentes que vienen como emisarios de los carteles para concretar la negociación de cargamentos, verificar la calidad de los mismos y el cumplimiento de la cantidad pactada”, afirmó Guarín.

Ante la preocupación por la presencia de grupos mexicanos de narcotráfico en Colombia y los eventos de violencia que se han desatado en el país, los cuales han ligado a bandas como el cartel de Sinaloa y Los Zetas, entre otros, Guarín señaló que esa percepción es superficial y dio como ejemplo el departamento de Putumayo. Allí, asegura, se hablaba de los Sinaloas y se pensaba en el temido cartel mexicano; sin embargo, según el funcionario "la realidad es que esa denominación corresponde a la preferencia que tenía el cabecilla del grupo delincuencial colombiano, por la cultura mexicana.

“Sucede lo mismo con una pandilla delincuencial en Quibdó, que se hace llamar los mexicanos. No son mexicanos, son chocoanos. Ese rótulo se utiliza también para generar miedo, pero no corresponde a estructuras armadas conformadas por sicarios mexicanos”, informó el consejero presidencial.

Por otro lado, el medio indagó a Guarín por las investigaciones que cursan en la Defensoría del Pueblo, según las cuales, los carteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación trasladaron su rivalidad a, por lo menos, cinco departamentos del país, a lo cual respondió: “Hay que entender cómo funciona esto. La información disponible señala que la rivalidad es entre los grupos armados organizados que proveen la droga a los carteles mexicanos.” De esta manera, aclaró que si se piensa en una estructura de narcotráfico como un negocio rentable, no sería beneficioso venir a Colombia para enfrentar los grupos ya establecidos, sino que es mejor comprar en los laboratorios el alcaloide y empezar a trazar rutas para enviar la droga al exterior.

Guarín explicó el funcionario, el objetivo del negocio del narcotráfico es cumplir con el envío de la droga, ya que “en Colombia un kilo de cocaína cuesta 1600 dólares, mientras que en la frontera de México y Estados Unidos es de 30.000 dólares y ya en las calles cuesta 120.000 dólares. El negocio no está acá. El narcotráfico es un negocio ilícito absolutamente racional”.

A Colombia la pusieron a naufragar en un mar de coca. En 2012 había 47.000 hectáreas cultivadas, en 2017 llegaron a 171.000, señaló el consejero presidencial para la Seguridad Nacional, Rafael Guarín.

Adicionalmente, el consejero de Seguridad Nacional enumeró los grupos delincuenciales armados colombianos que se desempeñan como proveedores de la mafia mexicana: en Putumayo, las disidencias de las FARC, por medio de la Estructura 48 y “La Constru”; el clan del Golfo, en el sur de Córdoba y en el bajo Cauca antioqueño; La local, en Buenaventura; Los contadores, Las Guerrillas Unidas del Pacifico y la Oliver Sinisterra, en la costa nariñense, y el Frente de Guerra Oriental del ELN y los Pelusos, en la frontera con Venezuela.

Finalmente, como parte de las estrategias para mitigar el narcotráfico en el país y la ola de violencia que ha desatado en los departamentos de Putumayo, Nariño y el Cauca, el funcionario informó que el Gobierno nacional, con los organismos de inteligencia y la Fiscalía General de la Nación y cooperación internacional, tiene los ojos puestos en los mexicanos que llegan al país, transitan o permanecen, realizando tareas relacionadas con el narcotráfico con el fin de judicializarlos y extraditarlos.