Cundinamarca: el departamento más innovador del país según informe del Departamento Nacional de Planeación

El informe reconoce la necesidad de identificar las particularidades de los retos que cada departamento enfrenta para avanzar hacia un desarrollo económico y social basado en la productividad, la competitividad y el crecimiento con equidad social

Trabajadores empacan mercados el viernes 24 de julio para venderlos en la Mercatón Campesina, en Bogotá (Colombia). EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda
Trabajadores empacan mercados el viernes 24 de julio para venderlos en la Mercatón Campesina, en Bogotá (Colombia). EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda

El Índice Departamental de Innovación para Colombia (IDIC), que mide las capacidades de innovación de todos los departamentos del país, de acuerdo con el Departamento Nacional de Planeación (DNP), dio cuenta de las profundas brechas regionales entre los sistemas de innovación, destacando a Cundinamarca como el departamento más innovador del país.

De acuerdo con el informe, la producción de crecimiento, tecnología y bienes y servicios creativos “es muy incipiente” en la mayoría de las regiones. Los 80 indicadores, que analizan qué tanto los insumos de la innovación se materializan efectivamente en productos, dan cuenta de la asimetría abismal que hay entre las diferentes zonas de Colombia.

Antioquia es el segundo departamento en el rango de alta productividad; Santander, Atlántico, Risaralda, Valle del Cauca, Caldas y Quindío siguen en la lista con índices medios-altos; pero departamentos como Chocó Guaviare y Vichada presentaron los desempeños más bajos del país. Por ello, Daniel Gómez Gaviria, subdirector Sectorial del DNP, destacó que en el país la productividad no está aportando al crecimiento pese a que se está invirtiendo en educación, infraestructura, innovación y demás factores.

Si bien el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, Colciencias, el Departamento de Planeación Nacional, las cámaras de comercio y el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) están trabajando en nuevos proyectos políticas y programas para fomentar la ciencia, tecnología y la innovación, según Rául Ávila, economista de la Universidad Nacional de Colombia, la ejecución de estas propuestas requiere mucho más apoyo por parte del Gobierno, pues los recursos aún no son suficientes.

William Maloney, economista del Banco Mundial, en su visita a Colombia en junio de 2019, aseguró que el crecimiento de la productividad puede ser el principal impulsor del empleo, los salarios y la reducción de la pobreza. Aseguró, además, que la productividad proviene del sector privado “para identificar nuevos mercados para expandirse”, por ejemplo. Esto se ve reflejado en un dato preocupante: “una persona promedio en una economía avanzada produce en nueve días lo que una persona promedio en un país emergente produce en un año”.

Es por ello que la calidad del entorno es clave: buenas vías de comunicación que garanticen el comercio de productos, acceso a tecnologías para impulsar la producción de pequeñas y medianas empresas y la implementación de subsidios que garanticen su crecimiento. Esas son algunos de los puntos que debe reforzar el país, asegura Maloney. Por ello, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación juega un papel importante, pues se deben intensificar los esfuerzos por reemplazar la fuerza laboral por máquinas y para adaptarse a nuevas tecnologías.

El crecimiento económico de Colombia es moderado porque la región aún está muy cerrada al mercado global, asegura Maloney. Por ello, es necesario mejorar la calidad de los productos, exportar a más mercados y ponerle más atención a la preparación laboral, es decir, a la educación. Es gracias a la buena matemática, la lectura y la creatividad que los índices de innovación pueden repuntar.

“Es absolutamente factible la productividad y modernizar el agro colombiano, de hecho, es imprescindible hacerlo porque ahí están las personas más pobres”, aseguró el economista. El sector agropecuario es clave, reitera Maloney, y por ello se deben brindar los recursos necesarios, y no solo lo más básicos, para que los campesinos tengan las mismas posibilidades de incrementar sus ingresos.

Un ejemplo que cita el economista es el puerto de Buenaventura que no cuenta con las condiciones necesarias para ser un lugar clave del país capaz de exportar frutas exóticas.

Otro de los retos para Colombia y el mundo es afrontar las repercusiones de la crisis por el COVID-19. El tema del Índice Mundial de Innovación de 2020, realizado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, la Universidad de Cornell de Estados Unidos y la Escuela de Negocios INSEAD, se convirtió, este año, en una pregunta: ¿Quién financiará la innovación? Por ello, aconsejan priorizar a las empresas más pequeñas y a las emergentes que tienen ahora más dificultades. El objetivo de estos indicadores buscan medir las capacidades de innovación de los países alrededor del mundo.