Guardia Indígena del Cauca gana premio Front Line Defenders por defender los derechos humanos

El premio anual honra la labor de los defensores de derechos humanos que contribuyen a la protección de las distintas comunidades a nivel internacional.

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Fotografía fechada el 11 de
Fotografía fechada el 11 de junio de 2020 que muestra a Luceyda Julicué, coordinadora de la guardia indígena en Caloto, amenazada por grupos de narcotraficantes, mientras participa en una entrevista con EFE, en Caloto (Colombia). EFE/ Ernesto Guzmán Jr.

La Guardia Indígena del Cauca fue reconocida como ganadora regional de las Américas 2020 del premio Front Line Defenders (The International Foundation for the Protection of Human Rights Defenders). Según W Radio, los parlamentarios irlandeses/as que oficiaron como jurados se conmovieron por el coraje y la determinación de la organización. El anuncio oficial se realizará el próximo jueves 8 de octubre.

La Guardia Indígena es una red de protección comunitaria conformada por hombres, mujeres y niños para la defensa sin armas del territorio ancestral. Las únicas herramientas son la palabra y la “chonta” o bastón de mando. La organización se basa en la Ley de Origen (o Derecho mayor) de los pueblos indígenas, artículos 7, 246 y 330, que “regula las relaciones entre los seres vivientes, desde las piedras hasta el ser humano, en la perspectiva de la unidad y la convivencia en el territorio ancestral legado desde la materialización del mundo”. La mayoría de los integrantes pertenece al grupo indígena Nasa, quienes han acompaño a otros grupos indígenas en el proceso de empoderamiento territorial. Surgió en el 2001 luego de que paramilitares del Bloque Calima asesinaron en el municipio de Gualanday, Corinto (departamento del Cauca), a 13 indígenas, de los cuales cuatro eran guardias.

En palabras de Luis Evelis Andrade, líder indígena emberá y exsenador del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS), “la ley de origen es la ciencia tradicional de la sabiduría y el conocimiento ancestral indígena, para el manejo de todo lo material y espiritual, cuyo cumplimiento garantiza el equilibrio y la armonía de la naturaleza, el orden y la permanencia de la vida, del universo y de nosotros mismos como pueblos indígenas guardianes de la naturaleza”.

Imagen de archivo de Indígena
Imagen de archivo de Indígena del departamento del Cauca. EFE/ Mauricio Dueñas Castañeda/Archivo

Front Line Defenders, además, reconoció que los defensores de los derechos humanos en Colombia trabajan en constante riesgo, pues son sometidos, principalmente, a intimidación, amenazas, detenciones arbitrarias, desaparición forzada, tortura y asesinato. “Los autores de estos abusos son con frecuencia grupos paramilitares, muchos de los cuales tienen vínculos con el gobierno o grupos armados de oposición”.

¿Cómo funciona la Guardia Indígena del Cauca?

El objetivo principal de la Guardia es el orden y control territorial al interior de los pueblos indígenas basándose en la vigilancia, control, alarma, protección y defensa de la tierra. Al ser un organismo de resistencia, los miembros se convierten en actores políticos regidos por su propia ley bajo el lema: “el territorio es la vida y la vida no se vende, se ama y se defiende”.

Además, reciben capacitación en primeros auxilios con enfoque psicológico y humanitario, derechos humanos, autoprotección, jurisdicción indígena, supervivencia y planes de acción zonales. Algunas de las acciones de miembros voluntarios de la Guardia son la búsqueda de desaparecidos, liberación de personas secuestradas y detenidas, acompañamiento y apoyo permanente a los cabildos, traslado de heridos y primeros auxilios, seguridad y protección de las movilizaciones, marchas, congresos, asambleas permanentes, protección de los sitios sagrados.

Los voluntarios son guardias durante un año, periodo que puede ser renovado si la comunidad lo aprueba. Se organizan por zonas específicas que están en constante comunicación para alertar sobre posibles riesgos a la comunidad indígena.

El control territorial se ejerce a través de retenes en las entradas y salidas de los resguardos. Además, se generan procesos de formación que permiten a la comunidad difundir la cultura ancestral y lograr la convivencia en paz. En las instituciones educativas es primordial la enseñanza de los símbolos nativos y la tradición para que los niños reconozcan la lucha que mantienen los pueblos indígenas.

Una mujer se lava las
Una mujer se lava las manos en un reten instalado por indígenas en una carreteraen Caloto, Cauca (Colombia). EFE/ Ernesto Guzmán Jr

Giovanny Yule, integrante de la Comisión Política del Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric), en una entrevista con El Tiempo, aseguró que cada vereda tiene sus guardias responsables de orientar a la comunidad en las asambleas. Su rol es simbólico dado que todos los indígenas son guardias de su territorio y son capaces de enfrentar o confrontar a los actores externos que presenten un riesgo para la comunidad.

La razón de la Guardia Indígena es “guardar, cuidar, defender, preservar, pervivir, soñar los propios sueños, oír las propias voces, reír las propias risas, cantar los propios cantos, llorar las propias lágrimas”. Estos ideales le permitieron a Luis Manuel Sánchez Benachí, indígena Nasa, crear el Himno de la Guardia en Totoró, Cauca:

Pa' delante compañeros,

dispuestos a resistir:

defender nuestros derechos,

así nos toque morir.

Guardia, guardia. Fuerza, fuerza.

Por mi raza, por mi tierra.

Y qué viva la Guardia Indígena…

Compañeros han caído, pero no nos vencerán.