La iniciativa de este año del gobierno de Bogotá es hace que aumente el porcentaje de mujeres usuarias de la bicicleta como medio de transporte
La iniciativa de este año del gobierno de Bogotá es hace que aumente el porcentaje de mujeres usuarias de la bicicleta como medio de transporte

La relación entre Bogotá, capital de Colombia, y la bicicleta es muy fuerte. Es un vínculo que comenzó a consolidarse hace más de 20 años, con la creación de kilómetros de ciclovías y campañas para que sus habitantes dejaran el auto y comenzaran a circular en dos ruedas.

La medida, al comienzo resistida, fue un éxito. Bogotá es hoy la ciudad con el mayor porcentaje de uso de la bicicleta en toda América Latina. Se estima que hoy el 10 por ciento de su población -unos 7.5 millones de habitantes- se moviliza con este medio de transporte.

El gobierno del alcalde Enrique Peñalosa estima que diariamente se concretan unos 800.000 viajes en bicicleta. Viajar de esa forma es ya un tema cultural para los bogotanos. Sin embargo, al indagar aún más y llevar adelante un estudio en 2017 de gran alcance, descubrieron una dato revelador: del total de viajes, apenas el 22 por ciento es realizado por mujeres.

Este fue el punto de partida para llevar adelante el Congreso Internacional ‘50-50 Más Mujeres en Bici’, un evento que tiene como objetivo reafirmar la necesidad de que las ciudades adopten políticas públicas encaminadas a que las mujeres se sientan seguras al moverse en bicicleta, librar una pelea contra el machismo que aún impera y derribar mitos instalados hace décadas.

Los organizadores del evento, realizado en el marco de la XII Semana de la bici y al que asistió Infobae, decidieron darle un enfoque de género a un tema tan cotidiano como es andar en bicicleta. Quieren que en los próximos años el porcentaje de mujeres equipare al de los hombres. Más si se tiene en cuenta que el 52 por ciento de los habitantes son mujeres.

"Las ciclorrutas y el uso de la bicicleta han evolucionado, ahora son una gran movilización. Queremos que cada vez más mujeres se suban a la bicicleta y se sientan seguras de andar en ella. Queremos aumentar ese porcentaje de mujeres al 50 %”, indicó el alcalde Peñalosa al inaugurar el congreso.

De acuerdo con la Encuesta Bienal de Culturas 2017, impulsada por la Alcaldía, el 32,4 % de las mujeres se moviliza en TransMilenio (el sistema de transporte que inspiró a más de 70 ciudades como Buenos Aires o Lima) el 9,3 % en carro, el 15,4 % a pie y solo el 3,4 % lo hace en bici.

“Estamos convencidos de que lograr que cada vez más ciudadanos y específicamente mujeres se muevan en bici hace que tengamos una mejor manera de vivir, más sana e igualitaria. Este medio de transporte hace que todos se encuentren como iguales en el espacio público”, agregó Peñalosa.

Ángela Anzola es la secretaria de la Mujer de la capital colombiana y una de las impulsoras del congreso. En diálogo con Infobae, la funcionaria destacó la necesidad de que las mujeres se saquen el miedo y se animen a moverse en bicicleta. Para ello proponen la creación de corredores seguros, en los que haya más iluminación, más presencia policial o mejor infraestructura. “Detectamos que las mujeres eran víctimas de violencia de género, tocamientos indebidos, acoso callejero y hasta abuso sexual”, reveló Anzola.

Según la secretaria, un estudio realizado en Kennedy, un populoso barrio de Bogotá, 7 de cada 10 mujeres se han sentido acosadas. “Si eso lo extrapolamos al resto de la ciudad, la situación es similar”, dijo.

Anzola señaló que al ser acosadas, las mujeres modifican sus patrones de viaje, buscando rutas alternativas para sentirse seguras. "El miedo es un elemento de control y la violencia es un elemento disciplinado. Por eso hay que incentivar la movilidad como elemento de derechos humanos. Esto implica más oportunidades. Este congreso fue parte de una gran estrategia de goce del espacio público. Necesitamos una relación con la ciudad que no nos invite a quedarnos en la casa y una movilidad con enfoque de género. Esto es un legado de Bogotá para el mundo”, sentenció Anzola, para quien el hecho de tener “más mujeres en bici implica más democracia, mejor calidad y más empoderamiento”.

Derribar mitos, el efecto del Ni Una Menos argentino y un panel internacional

Otro de los objetivos de aumentar el número de usuarias de este medio de transporte es derribar ciertos mitos y creencias populares que se crearon con el tiempo en torno a la mujer en bicicleta. “Se nos dijo que andar en bici es peligroso si no estábamos acompañadas. A mí nunca me pasó nada, pero estaba esa idea absurda. O por ejemplo se cree aún que no es posible ser profesional, vestirse bien y llegar a una oficina en bicicleta. Todo por un tema de imagen. A los hombres no se les cuestiona eso. Y no tiene que ser así”, señaló. “En cambio sí son realidades la violencia machista, los femicidios y el acoso callejero”, agregó.

El congreso también contó con la ponencia magistral de Janette Sadik-Kahn, ex comisionada del Departamento de Transporte de la ciudad de Nueva York, quien revolucionó las calles de esa ciudad estadounidense. Entre varias cosas, le cambió la cara a Times Square donde lo importante son los peatones, habilitó 600 kilometros de ciclovías, implementó el sistema de bicicletas compartidas City Bikes y creó más de treinta plazas.

En ese sentido, señaló la importancia de desarrollar las ciudades con enfoque de género y dijo que muchas ciudades del mundo fueron hechas por hombres y para hombres. “Hay un crecimiento del uso de la bicicleta por parte de las mujeres, generando seguridad, eso motiva a que más personas la usen y es poderoso. Podemos cambiar las calles, así cambiamos el mundo. El consejo más importante es empezar a construir comunidades con conexiones de liderazgo", afirmó. Dijo que el crecimiento del uso de la bicicleta por parte de las mujeres es más acelerado en los últimos años que en los hombres. Aseguró que para tener a más usuarias se necesitan más corredores seguros.

Angie Palacios, experta en movilidad urbana del Banco de Desarrollo de América Latina, donde se enfoca en la inclusión e integración de la perspectiva de género e inclusión social en el sector de transporte urbano, y quien reside en Buenos Aires, no dejó de mencionar la importancia del movimiento Ni Una Menos. De acuerdo con la experta, tuvo un efecto en las mujeres que se animaron a andar en bicicleta. En su presentación, Palacios dijo que después de su irrupción, “muchas comenzaron a sentirse más fuertes y más apoyadas”. Se generó “un despertar de la conciencia y más visibilidad” de las mujeres.