Descubren el sorprendente método de las mantarrayas para sobrevivir a las tormentas extremas en el océano

El equipo científico monitoreó durante tres años el desplazamiento vertical de esta especie y halló que su reacción ante los cambios puede ser clave para preservar los ecosistemas costeros

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Un estudio reveló que las mantarrayas de arrecife se sumergen a grandes profundidades para sobrevivir a tormentas intensas en Papúa Nueva Guinea (REUTERS/David Loh)
Un estudio reveló que las mantarrayas de arrecife se sumergen a grandes profundidades para sobrevivir a tormentas intensas en Papúa Nueva Guinea (REUTERS/David Loh)

Las mantarrayas de arrecife se sumergen a grandes profundidades para sobrevivir a tormentas intensas, de acuerdo con un estudio de la Universidad de Sunshine Coast realizado en el sureste de Papúa Nueva Guinea. El trabajo, publicado en la revista PLOS One, revela cómo este comportamiento adaptativo puede ayudar en la conservación de una especie vulnerable.

Las mantarrayas de arrecife enfrentan tormentas y cambios oceanográficos descendiendo a zonas más profundas del océano, lo que les permite acceder a alimento y evitar amenazas. Este ajuste vertical en su comportamiento representa un mecanismo esencial para su supervivencia en condiciones extremas, sin necesidad de abandonar su hábitat habitual.

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El equipo científico de la Universidad de Sunshine Coast rastreó a estas mantarrayas durante tres años mediante marcas satelitales y comprobó que el 75% de los ejemplares permaneció a menos de 10 km de su punto de marcaje en la bahía de Milne, incluso durante dos monzones distintos, es decir, las temporadas en las que se producen intensos cambios de lluvias y vientos en la región.

La mayor distancia recorrida por uno de estos animales fue de 87 km, mucho menor a lo esperado por su tamaño. Anna Knochel, autora principal del estudio, destacó que los datos muestran una ampliación en el uso vertical del agua, en vez de abandonar la región para buscar presas.

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Una mantarraya blanca y azul nadando sobre un arrecife de coral vibrante, con muchos peces tropicales de diferentes colores y el azul claro de la superficie.
El equipo científico rastreó a mantarrayas durante tres años y comprobó que el 75% permaneció a menos de 10 km de su punto de marcaje en la bahía de Milne (Imagen Ilustrativa Infobae)

Según Knochel, la capacidad de modificar el patrón de inmersión ante fluctuaciones oceanográficas permite a las mantarrayas evitar amenazas como la sobrepesca y la captura incidental. El trabajo detalla que la especie Mobula alfredi, con un peso de hasta 850 kg y una envergadura de hasta 4,5 metros, habita principalmente aguas tropicales y subtropicales del Indo-Pacífico. Hasta ahora, no existían estudios detallados de su comportamiento en esta región de Papúa Nueva Guinea.

Movilidad y hábitat de las mantarrayas

Los datos recogidos muestran que las mantarrayas mantienen una movilidad limitada en torno a las islas Samarai y la bahía de Milne, lo que confirma la relevancia de este hábitat costero. El Dr. Guy Stevens, director ejecutivo de The Manta Trust y colaborador del estudio, afirmó que el hecho de que estos animales sigan estando estrechamente asociados a las islas Samarai y a las aguas alrededor evidencia la importancia de este entorno para la especie.

La investigación incluyó a expertos de Conservation International Asia-Pacific, Re:wild US, la Universidad de Plymouth y la Universidad de Columbia. Los resultados demostraron que, cuando la capa superficial del océano se modifica, las mantarrayas descienden aún más, mostrando una flexibilidad conductual frente a las variaciones estacionales.

Vista dividida de un océano: una mantarraya gris-blanca nada bajo la superficie azul mientras arriba, un cielo oscuro con relámpagos y olas rompen.
El trabajo señaló que cuando cambia la capa superficial del océano, las mantarrayas descienden más y muestran flexibilidad conductual ante variaciones estacionales (Imagen Ilustrativa Infobae)

Implicaciones para la conservación

La permanencia de las mantarrayas en áreas limitadas durante fenómenos climáticos extremos sugiere que un manejo localizado puede ser eficaz para su protección. Disponer de datos precisos sobre su hábitat funcional en profundidad y patrones de movimiento resulta fundamental para prevenir amenazas como la sobrepesca y orientar políticas de conservación. Además, esa información permite identificar con mayor precisión las zonas de refugio y alimentación que conviene priorizar en los planes de manejo.

Anna Knochel subrayó que los resultados pueden aportar una base sólida para el desarrollo del turismo de avistamiento de mantarrayas y para diseñar planes de gestión sostenible en la región. Comprender cómo interactúan estas especies con su entorno permite crear estrategias de conservación que beneficien tanto a la protección ambiental como al desarrollo económico local.

Estos hallazgos ofrecen el primer registro detallado sobre la ecología y los movimientos de las mantarrayas de arrecife en Papúa Nueva Guinea. Además, sientan las bases para medidas de protección a largo plazo y nuevas oportunidades económicas con respaldo de la Universidad de Sunshine Coast. También abren la puerta a nuevas investigaciones que ayuden a evaluar cómo varían sus desplazamientos según la estación y las condiciones del mar.

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