
En las cumbres del Himalaya, el leopardo de las nieves utiliza un complejo sistema de comunicación olfativa para localizar pareja durante la breve temporada de apareamiento.
Marcas de orina, heces, arañazos y el frotamiento de glándulas odoríferas sobre rocas constituyen el principal canal para delimitar territorio y anunciar su disposición reproductiva, según un estudio y expertos citados por la revista National Geographic.
PUBLICIDAD
Estos felinos solitarios se distribuyen a lo largo de las montañas de Asia central y emplean las marcas olfativas no solo para señalar su presencia, sino también para transmitir información sobre tamaño, salud y estado reproductivo. Este “lenguaje del olor” facilita encuentros en paisajes de difícil acceso.

El leopardo de las nieves es considerado uno de los felinos con un sistema olfativo más elaborado. Rodney Jackson, presidente de Snow Leopard Conservancy, explicó a National Geographic que estos animales son “algunos de los marcadores de olor más prolíficos de todos los grandes felinos”.
Sus marcas pueden ser detectadas hasta 40 días por el olfato humano, incluso en cañones y rocas de montaña. Entre las técnicas más frecuentes destacan la orina penetrante, pequeñas cantidades de heces, arañazos en el suelo y el roce de las glándulas odoríferas en las comisuras de la boca.
PUBLICIDAD
Dejan pelo adherido a las piedras, transformando ciertos enclaves en puntos de encuentro olfativos. Jackson indicó que algunos emplazamientos actúan como “sitios de reliquia”, donde el marcaje se repite generación tras generación.
Vocalizaciones, superposición de territorios y dinámicas reproductivas

Además de las señales químicas, la vocalización cumple un papel relevante. Durante la temporada de apareamiento, que se extiende de enero a marzo, los leopardos escalan y emiten gritos ásperos y profundos, similares al gruñido de una persona afónica.
“Es un sonido inquietante”, afirmó el investigador Örjan Johannson, del Snow Leopard Trust, a National Geographic. Así, las huellas olfativas y auditivas permiten que machos y hembras se localicen en vastos territorios donde predomina la soledad.
PUBLICIDAD
En este periodo, los territorios de machos y hembras se solapan estratégicamente. Investigaciones en Mongolia revelan que cada hembra comparte territorio con al menos dos machos, y viceversa. En Bután, la media es de dos hembras por macho, lo que incrementa las opciones reproductivas para ambos sexos.

El acceso de las hembras a varios machos les otorga ventajas específicas. Según Johannson, citado por National Geographic, la superposición “solo tiene efectos positivos” para ellas. Si un macho muere o es reemplazado, la hembra puede elegir otro y proteger a sus crías.
Este sistema reduce el riesgo de infanticidio, ya que la hembra puede trasladar a sus cachorros a otro territorio seguro ante la ausencia de un macho.
PUBLICIDAD
La rivalidad entre machos también se manifiesta, pero las marcas olfativas comunican el estatus —dominante o subordinado— y pueden disuadir enfrentamientos directos. Los individuos subordinados suelen evitar zonas marcadas por rivales más poderosos, lo que disminuye el riesgo de peleas mortales sin eliminarlas completamente.
Cortejo, cópula y desafíos para la conservación

El cortejo combina señales químicas, vocalizaciones y una estrecha afiliación. Una vez elegida la pareja, se forma un lazo de hasta ocho días, durante el cual ambos intensifican el contacto olfativo. Las hembras presentan ovulación inducida, es decir, entran en celo tras el apareamiento, optimizando el éxito reproductivo, según Johannson.
En ambientes controlados, los científicos han observado que las parejas copulan frecuentemente, superando un promedio de seis encuentros por hora. Cada cópula dura cerca de 30 segundos y suele ir acompañada de maullidos.
PUBLICIDAD
Sin embargo, el comportamiento exacto en la vida salvaje sigue siendo difícil de documentar debido a la inaccesibilidad de su hábitat, puntualiza National Geographic.

El potencial reproductivo del macho depende de su longevidad y del acceso a las hembras de su territorio. A partir de los cuatro años, puede mantener un territorio y alcanzar, en el mejor de los casos, hasta seis apareamientos en toda su vida antes de ser desplazado.
La condición vulnerable del leopardo de las nieves, su escaso número y la vasta extensión de su hábitat plantean desafíos para el estudio de la especie.
Sin embargo, el uso de cámaras trampa y collares de rastreo ha permitido a la ciencia identificar nuevos patrones en la comunicación y reproducción de estos grandes felinos, información destacada por National Geographic en sus investigaciones.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El hallazgo del CONICET en el cañón submarino de Mar del Plata: descubrieron 57 especies nuevas a 3.900 metros de profundidad
Investigadores y especialistas de América Latina y Europa estudiaron identificaron cinco géneros inéditos y prevén revisar otros ejemplares de la campaña Talud Continental IV

El Niño se intensifica: las zonas de Argentina donde se esperan más lluvias y temperaturas inferiores a lo normal en el último trimestre del año
El Servicio Meteorológico Nacional anticipa para octubre, noviembre y diciembre una mayor probabilidad de precipitaciones superiores a los valores habituales en el Litoral y temperaturas medias más bajas en la franja central

SpaceX lanzó nuevos astronautas a la Estación Espacial Internacional y busca un tiempo récord para su llegada
La cápsula Grace partió a bordo de un cohete Falcon 9 desde Cabo Cañaveral con cuatro tripulantes rumbo al laboratorio espacial, donde iniciarán seis meses de investigación médica, cultivo de alimentos y mantenimiento. Llegarán tres horas antes de lo previsto
Un nanosatélite diseñado en una universidad argentina despegará en un cohete de SpaceX
El CubeSat, construido con tecnología de la Universidad Nacional de La Plata, busca estudiar la Tierra y validar sistemas en órbita. En diálogo con Infobae, sus realizadores detallaron los objetivos del proyecto

6 años, 4.000 embriones fallidos y el llanto al lograrlo: así nació la primera sepia transgénica de la historia
Una neurocientífica de la Universidad de Columbia consiguió introducir con éxito un gen foráneo en el cefalópodo. La investigadora superó múltiples lesiones e inyecciones fallidas hasta hallar una puesta de huevos fluorescentes un domingo por la mañana



