
El programa Artemis marca el regreso de la humanidad a la Luna tras más de medio siglo, con el foco puesto en la exploración científica y tecnológica del polo sur lunar. La misión Artemis III tiene como meta principal realizar el primer alunizaje tripulado en esa región inexplorada, lo que sentará las bases para una presencia humana sostenida y preparará futuras expediciones a Marte. El proyecto busca ampliar el conocimiento sobre el origen y los recursos de la Luna.
En la actualidad, la NASA reprogramó el lanzamiento de Artemis II para marzo, luego de completar los ensayos de abastecimiento de combustible y ajustes técnicos en la nave. Será el primer vuelo tripulado del programa que orbitará la Luna para probar los sistemas de la nave Orion y el cohete Space Launch System antes del alunizaje previsto en Artemis III. La atención de la agencia y de la comunidad internacional está puesta en el éxito de esta misión, considerada el paso indispensable antes de que el ser humano vuelva a pisar la superficie lunar.
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Exploración inédita y nuevos desafíos en el polo sur lunar
Según la documentación oficial de la NASA, el objetivo principal de Artemis III es “regresar a la humanidad a la Luna y explorar áreas nunca antes visitadas”, enfocándose específicamente en el polo sur lunar. El programa busca no solo realizar un alunizaje seguro, sino también recolectar muestras y datos que permitan avanzar en la comprensión de los procesos planetarios y la historia del sistema solar.

Se identificaron nueve regiones candidatas para el aterrizaje, todas situadas cerca del extremo sur.
Según Lakiesha Hawkins, administradora adjunta del programa Moon to Mars, “la selección de estas regiones muestra nuestro compromiso de aterrizar a la tripulación de forma segura cerca del polo sur lunar, donde podrán descubrir nuevos hallazgos científicos y aprender a vivir en la superficie lunar”.
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Esta área resulta especialmente valiosa porque contiene regiones en sombra permanente capaces de preservar recursos como el agua. Sarah Noble, líder científica de Artemis en la sede central de la NASA, destacó que “el polo sur lunar ofrece acceso a algunos de los terrenos más antiguos de la Luna y a zonas frías y oscuras que pueden contener agua y otros compuestos”. Estas características abren la puerta a investigaciones sobre la formación de la Luna y la presencia de recursos que podrían sustentar futuras misiones.
La Artemis III Science Definition Team de la NASA detalló en su informe que “las investigaciones prioritarias ayudarán a los científicos a comprender mejor los procesos planetarios fundamentales que operan en el sistema solar y más allá”. El objetivo es que la superficie lunar funcione como un “laboratorio natural” para responder preguntas sobre el origen y evolución de la Luna, la interacción con el Sol y la historia de los recursos como el agua.
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Cómo se prepara el viaje: vehículos, naves y operaciones clave
El lanzamiento de Artemis III está previsto desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Florida, utilizando el cohete Space Launch System (SLS), según la información oficial de la ESA. Este vehículo propulsará la nave Orion, que transportará a cuatro astronautas.
En la órbita lunar, Orion se acoplará con el sistema de aterrizaje humano (Human Landing System, HLS) desarrollado por SpaceX. La nave, denominada Starship, debe superar una serie de pruebas sin tripulación antes de transportar astronautas. Según la NASA, el proceso durante Artemis III incluirá lanzar un depósito de almacenamiento a la órbita terrestre y abastecerlo con varias naves cisterna que llevan el combustible necesario.
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Una vez que Starship se acople al depósito y complete la carga de propulsor, partiría hacia la órbita lunar, donde espera la llegada de Orion para iniciar la maniobra de descenso hacia la superficie de la Luna.
Una vez que ambas naves estuviesen en la órbita de halo casi rectilínea (NRHO, por sus siglas en inglés), dos astronautas se trasladarían a Starship para descender a la superficie lunar, mientras que los otros dos permanecerían en Orion y continuarían en órbita alrededor de la Luna durante toda la expedición en el polo sur.
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El descenso y el aterrizaje requerirán el uso de sistemas autónomos avanzados y trajes espaciales desarrollados por Axiom Space, que permitirán mayor movilidad y flexibilidad que los utilizados en las misiones Apolo. Durante la estadía en la superficie, los astronautas explorarán el terreno, recolectarán muestras y desplegarán experimentos científicos. Según lo expuesto por la ESA, los dos tripulantes que permanezcan en Orion completarán una órbita completa alrededor de la Luna en seis días, tiempo durante el cual sus colegas realizarán las actividades previstas.

El regreso implicará el despegue de Starship desde la superficie lunar, el acoplamiento con Orion en órbita y la transferencia de muestras y suministros. Una vez finalizada la transferencia, Orion se separará y utilizará el módulo de servicio europeo para el impulso final hacia la Tierra, donde la cápsula tripulada realizará un amerizaje asistido por once paracaídas en el océano Pacífico. Según la ESA, la reentrada se producirá a una velocidad de aproximadamente 40.000 kilómetros por hora.
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Ciencia, exploración y el camino hacia Marte
La planificación científica de Artemis III incluye estrategias para la recolección de muestras, el estudio de la geología lunar y el despliegue de experimentos en la superficie. Las actividades cubrirán la toma de muestras, el análisis in situ y la instalación de instrumentos para monitorear el entorno lunar.
El equipo de evaluación de sitios de la NASA incorporó datos del Lunar Reconnaissance Orbiter y colaboró con la comunidad científica para definir los mejores lugares de descenso según el valor científico, la disponibilidad de ventanas de lanzamiento, las características geológicas del lugar y la capacidad de comunicación con la Tierra. Además, se consideraron las trayectorias combinadas del cohete SLS, la nave Orion y la Starship HLS para asegurar la viabilidad de los descensos.
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Según Jacob Bleacher, científico jefe de exploración de la NASA, “encontrar los lugares adecuados para este momento histórico empieza con la identificación de zonas seguras para el primer alunizaje y la búsqueda de oportunidades científicas en este nuevo sector lunar”. El equipo también prepara el camino para las misiones Artemis IV y Artemis V, que incluirán la utilización de vehículos como el Lunar Terrain Vehicle y la expansión de las actividades científicas.
El programa Artemis aspira a sentar las bases para una presencia sostenida, con el establecimiento de una estación lunar y la preparación de futuras misiones tripuladas a Marte.
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Según las declaraciones de Thomas Zurbuchen, administrador asociado de la NASA, “la Luna tiene un potencial científico inmenso y los astronautas nos ayudarán a aprovecharlo”. Cada fase se apoya en la cooperación internacional y el desarrollo de tecnología para ampliar el alcance de la exploración humana más allá de la Tierra.
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