
¿Las personas lógicas “piensan con el hemisferio izquierdo” y las creativas con el derecho? La afirmación se volvió tan popular que terminó instalada como una verdad incuestionable, asociando la creatividad a un lado del cerebro y el pensamiento lógico al otro.
A partir de esta idea surgieron libros, tests y cursos que prometen activar un hemisferio específico para potenciar ciertas habilidades. Sin embargo, la pregunta clave persiste: ¿qué dice realmente la ciencia sobre esta división cerebral y cuánto hay de mito en una explicación tan atractiva como simplificada?
Desde la década de 1940, investigaciones científicas exploraron cómo funcionan los hemisferios cerebrales. Estudios con técnicas modernas de imágenes permitieron observar la actividad cerebral en distintas tareas.
Según estos trabajos, difundidos por Britannica, ambos hemisferios colaboran en casi todas las funciones, y no existe evidencia sólida que demuestre una dominancia absoluta de uno sobre el otro en la lógica o la creatividad.

La idea de los hemisferios como polos opuestos caló hondo en la sociedad. De acuerdo con Britannica, la cultura popular extendió este mito a través de materiales de autoayuda y tests de personalidad. Además, muchos productos y terapias prometen fortalecer el hemisferio cerebral considerado “débil”, aunque carecen de respaldo científico.
Origen del mito: una raíz científica distorsionada
El mito de los cerebros “lógico” y “creativo” surge de observaciones reales sobre la especialización cerebral. Los hemisferios derecho e izquierdo presentan diferencias funcionales, pero la división no es tan tajante.
Según expertos citados por Britannica, el hemisferio izquierdo se asocia con el lenguaje y la resolución de problemas, mientras que el derecho muestra mayor competencia en tareas espaciales.
En la década de 1940, médicos realizaron cirugías para tratar la epilepsia, seccionando el cuerpo calloso, la estructura que conecta ambos hemisferios. Posteriormente, los pacientes mostraron funcionamiento intelectual y emocional normal, aunque experimentaron algunas alteraciones específicas en la percepción y la cognición. Estos hallazgos permitieron a la ciencia comprender mejor la cooperación entre ambos lados del cerebro.

Las investigaciones actuales, con el apoyo de la tecnología de imágenes cerebrales, demuestran que la lógica y la creatividad requieren la participación conjunta de ambos hemisferios. Por ejemplo, las matemáticas, tradicionalmente asociadas con la lógica, exigen un pensamiento creativo. Del mismo modo, la producción artística implica rigor y precisión, además de inspiración.
La persistencia de la creencia en el hemisferio dominante
La popularidad del mito responde, en parte, a su atractivo intuitivo. Según Britannica, muchas personas encuentran lógico pensar que, al igual que ocurre con la dominancia de manos, pies u ojos, el cerebro también pueda tener un lado “fuerte”. Además, el deseo de clasificar personalidades y talentos impulsa la proliferación de tests y teorías.
El fenómeno conocido como Efecto Barnum explica cómo las personas aceptan afirmaciones vagas como descripciones precisas de sí mismas. De acuerdo con psicólogos citados por Britannica, esto ocurre porque las descripciones suelen ser positivas y genéricas. El mito del hemisferio derecho o izquierdo funciona de manera similar y se refuerza por su tono halagador.
La clasificación en “tipos” de cerebro sirve para simplificar la complejidad humana y para alimentar la conversación sobre nuestras capacidades. La facilidad para identificar a alguien como “artístico” o “analítico” impulsa la aceptación de esta idea, aunque la ciencia la desmienta.

Lo que dice la ciencia sobre el cerebro humano
Estudios recientes descartan una dominancia hemisférica absoluta en la lógica o la creatividad. Según Britannica, la actividad cerebral observada con técnicas avanzadas de neuroimagen revela una interacción constante entre ambos hemisferios. Las funciones cognitivas complejas, como el razonamiento matemático o la producción artística, requieren la integración de diversas áreas cerebrales.
Los especialistas en neurociencia insisten en que la creatividad y la lógica no residen en zonas separadas. Las tareas cotidianas, como leer, resolver problemas o interpretar música, activan circuitos neuronales distribuidos en todo el cerebro. Incluso en personas con talentos sobresalientes, la colaboración entre hemisferios resulta esencial.
La ciencia destaca la importancia de abandonar explicaciones reduccionistas y de comprender la riqueza del funcionamiento cerebral. El mito del cerebro derecho o izquierdo simplifica en exceso una realidad mucho más sofisticada.
Así, la clasificación de personas como lógicas o creativas según el hemisferio cerebral carece de base científica. Los expertos coinciden en que ambos hemisferios trabajan juntos en la mayoría de las actividades humanas. La colaboración entre distintas áreas cerebrales explica la diversidad de talentos y capacidades.
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