Descubren que las lunas de planetas sin estrella podrían albergar condiciones para la vida

Investigadores demuestran que algunos cuerpos celestes pueden conservar agua líquida durante más de cuatro mil millones de años

Un gran planeta azul con nubes blancas y rayos intensos flota en el espacio oscuro, rodeado por cinco lunas de diferentes tamaños y una débil banda estelar.
Un estudio plantea que lunas de planetas errantes podrían conservar agua líquida durante miles de millones de años (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

Un universo oscuro, frío y aparentemente inhóspito se extiende más allá de las estrellas que iluminan nuestras noches. Allí, planetas errantes recorren la galaxia. Hasta hace poco, la ciencia los consideraba lugares incapaces de albergar vida.

Un nuevo estudio, publicado en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, presenta una hipótesis sorprendente: lunas orbitando estos planetas solitarios podrían conservar agua líquida durante miles de millones de años gracias a atmósferas de hidrógeno y calor interno.

PUBLICIDAD

El equipo liderado por David Dahlbüdding, del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre y la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich, encontró que una combinación de atmósfera densa de hidrógeno y calentamiento por mareas podría mantener condiciones aptas para la vida durante hasta 4.300 millones de años en lunas que orbitan planetas errantes, un periodo equiparable a la edad de la Tierra.

Europa, luna de Júpiter
Representación creativa de Europa
Imagen de alta definición de Europa
Superficie congelada de Europa en foto
(Imagen ilustrativa Infobae) - visualesIA
Atmósferas de hidrógeno y calor interno permitirían condiciones aptas para la vida en lunas alejadas de cualquier estrella (Imagen ilustrativa Infobae)

El estudio detalló que, cuando un planeta es expulsado de su sistema estelar, sus lunas suelen quedar atrapadas en órbitas elípticas. Estos movimientos generan intensas fuerzas de marea que deforman periódicamente el interior de la luna, provocando fricción y, con ello, calor. Este fenómeno puede ser suficiente para mantener océanos de agua en estado líquido incluso sin la energía de una estrella cercana.

PUBLICIDAD

Hidrógeno, el gran protector

El papel de la atmósfera de hidrógeno resulta decisivo. En la Tierra, el dióxido de carbono actúa como gas de efecto invernadero, pero se solidifica a temperaturas extremadamente bajas, perdiendo su capacidad de retener calor en ambientes tan fríos como el espacio interestelar. El hidrógeno, en cambio, permanece gaseoso incluso a temperaturas muy bajas y, bajo alta presión, puede atrapar eficazmente el calor gracias a un fenómeno llamado absorción inducida por colisiones.

“Nuestra colaboración con el equipo de Prof. Braun nos ayudó a reconocer que la cuna de la vida no necesariamente requiere un sol”, explicó Dahlbüdding. “Descubrimos una conexión clara entre estas lunas lejanas y la Tierra primitiva, donde altas concentraciones de hidrógeno generadas por impactos de asteroides podrían haber creado condiciones para la vida”.

El trabajo, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, desafía las ideas previas sobre habitabilidad en el cosmos  (Imagen Ilustrativa Infobae)
El trabajo, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, desafía las ideas previas sobre habitabilidad en el cosmos (Imagen Ilustrativa Infobae)

El modelo desarrollado indica que, bajo estas circunstancias, una luna podría mantener agua líquida durante un periodo que permite la evolución de formas de vida complejas. Estudios anteriores estimaban que atmósferas de dióxido de carbono solo asegurarían condiciones estables por 1.600 millones de años, un lapso posiblemente insuficiente para el desarrollo de organismos multicelulares. El hidrógeno, en cambio, prolonga esa ventana hasta casi 4.300 millones de años.

Mareas y ciclos químicos: claves para la vida

La investigación también sugiere que las fuerzas de marea no solo proveen calor, sino que podrían impulsar procesos químicos fundamentales para el surgimiento de la vida. Las deformaciones periódicas inducen ciclos de evaporación y condensación del agua, condiciones que, según la literatura científica, favorecen la formación de moléculas complejas. “El calor de las mareas y los ciclos húmedo-seco podrían facilitar pasos cruciales hacia el origen de la vida”, detalló el trabajo publicado.

Imagen de un planeta gaseoso azul y blanco con franjas, rodeado por lunas rocosas de distintos tamaños, flotando en el espacio oscuro y estrellado.
Las fuerzas de marea generadas por estas órbitas deforman las lunas y mantienen océanos líquidos en ausencia de un sol (Imagen Ilustrativa Infobae)

Además, la abundancia de estos mundos resulta notable. Estimaciones recientes citadas calculan que podría haber entre 17 y 21 planetas errantes por cada estrella en la Vía Láctea. Si cada uno retiene al menos una luna, el número de posibles hábitats se elevaría a billones, multiplicando las oportunidades para que la vida prospere en condiciones hasta ahora impensadas.

Aunque la tecnología actual aún no permite observar ni analizar la atmósfera de estas lunas en planetas errantes, el avance teórico amplía los límites de la astrobiología. “En trabajos futuros exploraremos configuraciones habitables más allá de una atmósfera dominada por hidrógeno y evaluaremos si estas son estables y pueden retener suficiente calor”, adelantaron los autores.

El hallazgo cambia la perspectiva tradicional sobre dónde buscar vida fuera del sistema solar. La investigación demostró que las estrellas no son un requisito indispensable para la habitabilidad, y que los entornos más oscuros y fríos de la galaxia podrían albergar sorpresas biológicas.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD

Últimas Noticias

Del sueño de volar a un prototipo real: cómo es el dron tripulado creado por estudiantes argentinos que busca revolucionar la movilidad aérea

Se trata del Atol Mamba, un monoplaza eléctrico que puede despegar en vertical y alcanzar los 70 kilómetros por hora. Alumnos de ingeniería de distintas facultades buscan construirlo en masa

Del sueño de volar a un prototipo real: cómo es el dron tripulado creado por estudiantes argentinos que busca revolucionar la movilidad aérea

Año Nuevo en Marte: el planeta rojo inició su ciclo 39 tras completar una vuelta al Sol

El cambio ocurrió el 30 de septiembre a las 8:16 GMT, cuando comenzó la primavera en el hemisferio norte marciano. El nuevo período se extenderá durante cerca de 687 días terrestres y estará marcado por variaciones de luz, temperatura, vientos y actividad de polvo

Año Nuevo en Marte: el planeta rojo inició su ciclo 39 tras completar una vuelta al Sol

Octubre tendrá menos lluvias y anticipa la llegada de la época fría en Guatemala

El pronóstico del Insivumeh anticipa precipitaciones por debajo de lo habitual, pero la distribución irregular de las lluvias mantiene la amenaza de inundaciones y deslizamientos en zonas vulnerables del territorio nacional

Octubre tendrá menos lluvias y anticipa la llegada de la época fría en Guatemala

Cuándo habrá luna llena en octubre de 2026: las fases y fechas clave del mes

El décimo mes del año incluirá cuatro cambios principales en la iluminación del satélite natural. Las jornadas previstas permitirán seguir su recorrido desde el cuarto menguante hasta el plenilunio, sin eclipses programados

Cuándo habrá luna llena en octubre de 2026: las fases y fechas clave del mes

La voz puede dar pistas sobre el envejecimiento cerebral: qué halló un estudio con argentinos y otros latinoamericanos

El neurocientífico Agustín Ibáñez, uno de los autores, explicó a Infobae cómo funciona el “reloj del habla”, una herramienta de inteligencia artificial que analizó grabaciones de 2.928 personas de cinco países de la región y vinculó sus rasgos con indicadores cognitivos, cerebrales y biológicos

La voz puede dar pistas sobre el envejecimiento cerebral: qué halló un estudio con argentinos y otros latinoamericanos
MÁS NOTICIAS