
Cada vez que alguien brinda y dice “salud”, la evidencia científica tiene algo que aclarar: el alcohol, aun en pequeñas cantidades, no es tan inofensivo como muchos creen.
Investigadores de Canadá, Argentina, Estados Unidos e Irlanda hicieron una revisión de diferentes estudios publicados a partir de 2010 y advirtieron que hay pruebas que demuestran que incluso un trago considerado “moderado” puede dañar el corazón y aumentar el riesgo de arritmias, infartos e hipertensión.
Los investigadores lo explicaron así en la revista The American Journal of Cardiology: “El impacto del alcohol en la salud cardiovascular es bifásico: una ingesta baja o moderada puede parecer protectora, pero el consumo excesivo o los atracones causan un daño significativo”.
El consumo bajo o moderado de alcohol puede aumentar el riesgo de episodios de fibrilación auricular, que es un tipo de arritmia en la que las aurículas del corazón laten de forma desordenada y rápida.

Eso significa que esos episodios pueden desencadenarse incluso con cantidades modestas de alcohol. Los resultados de la revisión se suman al mensaje de alerta que ya había dado la Organización Mundial de la Salud (OMS) con respecto al alcohol y su asociación con los diferentes tipos de cáncer en enero de 2023. Con base en la evaluación de evidencias y riesgos, los expertos de esa agencia sanitaria afirmaron que no existe un nivel seguro de consumo de alcohol para la salud. El alcohol es una sustancia tóxica y cancerígena.
El nuevo estudio fue realizado por un equipo liderado por Shyla Gupta y Adrián Baranchuk, junto a especialistas de la Facultad de Medicina de la Universidad de Ottawa, el Instituto del Corazón de Ottawa y la Universidad Queen de Kingston, en Canadá. También colaboraron investigadores del Colegio Real de Cirujanos de Irlanda, la Facultad de Medicina de la Universidad Avalon de Curazao, la Clínica Delta de Rosario, en Argentina, y la Clínica Mayo de Arizona, en los Estados Unidos.
El equipo analizó cómo el alcohol afecta a personas con o sin antecedentes cardíacos y señalaron que no existe una cantidad completamente segura. Intentaron comprender cómo el alcohol afecta al corazón y a los vasos sanguíneos, tanto a corto como a largo plazo.
Para lograr respuestas sólidas, la investigación revisó estudios publicados en la última década, incluyendo casos clínicos y grandes ensayos con miles de pacientes de distintos perfiles.
Cómo afecta el alcohol al corazón

Aunque pequeñas cantidades de alcohol podrían elevar el colesterol bueno, ese posible beneficio desaparece rápido cuando la ingesta aumenta.
Los investigadores que hicieron la revisión señalaron: “El consumo excesivo de alcohol o los atracones inician una cascada de procesos celulares y moleculares perjudiciales en el sistema cardiovascular”. El alcohol afecta las células cardíacas, incrementa el estrés oxidativo y rompe el equilibrio químico necesario para que el corazón funcione bien.
Esto provoca inflamación, fibrosis y cambios estructurales que, con el tiempo, afectan la función y la salud general del corazón.

Uno de los fenómenos descritos es el “síndrome del corazón festivo” (o también “síndrome del corazón de vacaciones”), una arritmia que aparece después de consumir mucho alcohol, incluso en personas sin antecedentes cardíacos.
“El síndrome del corazón festivo se refiere a la aparición de arritmias auriculares inducidas por alcohol, típicamente después de episodios de consumo excesivo durante fines de semana o períodos festivos”, explicaron. A largo plazo, el consumo habitual puede derivar en problemas más graves como la miocardiopatía alcohólica, que debilita el músculo cardíaco y puede terminar en insuficiencia y arritmias peligrosas.
Riesgos adicionales y advertencias

El alcohol aumenta el riesgo de hipertensión, enfermedad coronaria y diabetes tipo 2, al alterar el metabolismo y favorecer la inflamación. Esto acelera el daño en las arterias y eleva la presión sanguínea.
Por eso, los investigadores fueron enfáticos: “Incluso el consumo de alcohol dentro de estos límites puede aumentar la probabilidad de eventos cardiovasculares adversos”. Quienes tienen predisposición genética o enfermedades previas corren más peligro.
Qué se recomienda

Tras leer la revisión de estudios publicada en The American Journal of Cardiology, la médica Ana Salvati, presidenta de la Fundación Cardiológica Argentina y miembro de la Sociedad Interamericana de Cardiología, comentó a Infobae: “Durante mucho tiempo se difundió la idea de que las bebidas alcohólicas, especialmente el vino, podían ser beneficiosas para el corazón, pero esto nunca se demostró en estudios serios”.
En la actualidad “hay pruebas de que aunque el consumo sea bajo y esporádico, igualmente se incrementa el riesgo cardiovascular, especialmente de hipertensión, arritmias como la fibrilación auricular y miocardiopatía alcohólica”, afirmó.

Además, se debería tener en cuenta que el consumo de alcohol, en cualquiera de las bebidas que hay en el mercado, “puede afectar negativamente a personas con diabetes y elevar el riesgo de enfermedades coronarias y ciertos tipos de cáncer, incluso con consumos moderados”.
Por eso, recordó Salvati, la Sociedad Argentina de Cardiología y la Fundación Cardiológica Argentina hoy no recomiendan el consumo de alcohol, especialmente en jóvenes, y aconsejan que los adultos respeten una máxima moderación. En los jóvenes, “el consumo excesivo puede causar arritmias agudas, como el llamado síndrome del corazón de vacaciones, que cada vez se observa con más frecuencia”, subrayó la experta.
Últimas Noticias
Astrónomos captaron una señal inédita que podría revelar datos sobre el origen de la materia oscura
Una onda gravitacional registrada a finales de 2023 por un equipo internacional de científicos ofrece la primera pista experimental sobre la existencia de agujeros negros formados en el universo temprano

Colillas en los nidos: la estrategia de los herrerillos urbanos abre preguntas sobre salud y adaptación
Un nuevo estudio revela cómo estas aves emplean residuos de cigarrillo para proteger a sus crías de parásitos, aunque persisten dudas sobre los efectos tóxicos a largo plazo y los riesgos para su desarrollo en entornos urbanos

Cómo un estudio revolucionó la visión sobre la alimentación de la antigua Mesopotamia
El análisis de restos dentales en Abu Tbeirah permitió reconstruir por primera vez la dieta real de la población común, revelando diferencias notables respecto a las imágenes transmitidas por los textos históricos de la época

Por qué el hielo invisible bajo la nieve está cambiando el riesgo de avalanchas en Estados Unidos
El aumento de temperaturas y las precipitaciones líquidas en zonas altas transforman la estructura del manto nivoso, generando desafíos inéditos para especialistas y habitantes de regiones alpinas

Un estudio de ADN antiguo revela que humanos y perros convivían hace 14.000 años
Una investigación liderada por la University of York demuestra, mediante análisis genéticos y arqueológicos, que la domesticación de estos animales y su integración en comunidades humanas comenzó antes de lo que se pensaba




