Las vacunas contra el COVID-19 pueden tener diversos efectos secundarios en la piel

Un estudio realizado en España encontró que algunas personas sufren diversas reacciones cutáneas después de recibir la dosis. La mayoría son leves, pero recomiendan estar atentos en casos de urticarias generalizadas

Las vacunas autorizadas para uso de emergencia contra el COVID-19 dan alta protección para reducir el riesgo de internación y muerte si una persona se enferma/REUTERS/Juan Medina
Las vacunas autorizadas para uso de emergencia contra el COVID-19 dan alta protección para reducir el riesgo de internación y muerte si una persona se enferma/REUTERS/Juan Medina

La vacunación contra el COVID-19 ayudar a proteger a las personas contra las complicaciones y la muerte si se expone al coronavirus. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC), es posible que algunas personas que reciben las dosis experimenten efectos secundarios, los cuales son signos normales de que su organismo está generando protección. “Estos efectos secundarios pueden afectar su capacidad de realizar sus actividades diarias, pero deberían desaparecer al cabo de pocos días. Algunas personas no sufren efectos secundarios”, aclararon.

En España, se hizo un estudio que consistió en un relevamiento sobre cuáles son las reacciones en la piel que las personas experimentan después de haber recibido las dosis de las vacunas contra el SARS-CoV-2. “El objetivo principal fue describir y clasificar las reacciones cutáneas tras la vacunación contra el coronavirus”, informaron en el estudio que fue publicado en la revista especializada British Journal of Dermatology.

En el Servicio de Dermatología del Hospital Clínic de Barcelona y otras instituciones, se realizó el estudio transversal de ámbito nacional. Se incluyeron pacientes con reacciones cutáneas en los 21 días posteriores a cualquier dosis de las vacunas aprobadas en el momento del estudio. Tras una visita presencial con un dermatólogo, se recogió información sobre las reacciones cutáneas a través de una encuesta profesional online y se enviaron fotografías clínicas por correo electrónico. Los investigadores buscaron un consenso sobre los patrones clínicos y la clasificación.

En España se hizo un estudio con 405 pacientes inmunizados entre el 15 de febrero y el 15 de mayo que tuvieron algún tipo de efecto secundario en la piel/ REUTERS/Borja Suarez
En España se hizo un estudio con 405 pacientes inmunizados entre el 15 de febrero y el 15 de mayo que tuvieron algún tipo de efecto secundario en la piel/ REUTERS/Borja Suarez

Tras hacer el relevamiento, los investigadores llegaron a diferente conclusiones. Entre el 16 de febrero y el 15 de mayo de 2021, se registraron 405 reacciones tras la inmunización con las vacunas desarrolladas por Pfizer-BioNTech (40,2%), la vacuna de Moderna (36,3%) y la de AstraZeneca (23,5%), que son las que se han aplicado en España.

La edad media de las personas con las reacciones cutáneas era de 50,7 años y el 80,2% eran mujeres. “Vimos que todas las vacunas puestas pueden dar reacción en la piel, aunque algunos síntomas son más típicos de determinados inyectables”, dijo Cristina Galván, quien es dermatóloga del Hospital Universitario de Móstoles y una de las investigadoras principales de este estudio, desarrollado con la colaboración de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

Encontraron variedad de reacciones. El 13,8% de los casos tuvieron manifestaciones de herpes zoster. Aunque el número de casos es muy bajo en comparación con el total de personas que se recibe, identificaron que el herpes zóster resultaba más frecuente tras la vacuna de Pfizer. También descubrieron que el conocido ‘brazo covid’ (placas eritematosas y edematosas de distintos tamaños en la zona donde se recibió la vacuna) era más común con la de vacuna de Moderna y la urticaria con la de AstraZeneca.

También los investigadores describieron una inflamación llamativa, pero poco frecuente. Hubo un caso de la aparición de eritema en zonas anteriormente sometidas a rellenos dérmicos de estética, como el ácido hialurónico. Este tipo de reacción ya se había descripto con otras vacunas y tras determinadas infecciones.

Con otras inmunizaciones, también se habían encontrado los efectos del ahora llamado “brazo covid”. Este efecto se detectó tanto en las vacunas de Moderna como la de Pfizer/ BioNTech. Se produce después de recibir otras inmunizaciones como la combinada antineumocócica.

Ya se habla del "brazo COVID", que es una reacción cutánea de hipersensibilidad que se produce en el lugar de la inyección de la vacuna o alrededor/ REUTERS/Sarah Meyssonnier
Ya se habla del "brazo COVID", que es una reacción cutánea de hipersensibilidad que se produce en el lugar de la inyección de la vacuna o alrededor/ REUTERS/Sarah Meyssonnier

El brazo COVID es una reacción cutánea de hipersensibilidad que se produce en el lugar de la inyección o alrededor. Sus síntomas aparecen entre varios días y una semana o más después de la primera o segunda vacunación. Otro estudio de casos de 2021 de personas con esta condición en Estados Unidos encontró que los síntomas del brazo COVID aparecieron 7 días después de la primera inyección, y 2 días después de la segunda.

Los síntomas del brazo COVID incluyen picazón -que puede ser intenso-, una erupción roja o descolorida que varía en tamaño, hinchazón, y dolor. A veces, la porción de piel donde se produce la reacción está caliente al tacto o hay un bulto duro bajo la piel en el lugar de la inyección.

En el trabajo de España, se clasificaron ochenta reacciones (el 21% de la población con reacciones cutáneas) como graves o muy graves y el 81% requirieron tratamiento. “Las reacciones cutáneas tras la vacunación contra el SRAS-CoV-2 son heterogéneas. La mayoría son de leves a moderadas y autolimitadas, aunque se han notificado reacciones graves/muy graves. El conocimiento de estas reacciones durante la vacunación masiva puede ayudar a los profesionales sanitarios y tranquilizar a los pacientes”, advirtieron los investigadores.

Entre las reacciones también se incluyeron urticarias, pitiriasis rosadas o liquen plano. “La gran mayoría tiene una evolución muy buena y con un tratamiento sencillo”, comentó la dermatóloga Galván. Los resultados del trabajos -estimó- son útiles para “conocer mejor el modo de interacción de las vacunas con el sistema inmune, las manifestaciones clínica que pueden generar y las actitudes terapéuticas recomendadas ante cada una de estas reacciones”.

En los casos en una persona desarrolle urticaria generalizada inmediata con la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19, debería evitar la aplicación de la segunda/REUTERS/Willy Kurniawan
En los casos en una persona desarrolle urticaria generalizada inmediata con la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19, debería evitar la aplicación de la segunda/REUTERS/Willy Kurniawan

Se espera que el registro de efectos en la piel puedan ser tenidos en cuenta antes de que las personas reciban la segunda dosis. Aquellas en las que se haya dado una urticaria generalizada inmediata con la primera dosis debería evitar la segunda, según la doctora Galván. En el resto de las situaciones, no es necesario modificar la pauta vacunal.

Según los CDC, los efectos secundarios después de su segunda dosis de las vacunas pueden ser más intensos que los experimentados luego de su primera dosis. “Estos efectos secundarios son signos normales de que su organismo está generando protección y deberían desaparecer al cabo de unos días”, informaron. Igualmente, aconsejan que si la irritación o sensibilidad en la zona de la inyección empeoran pasadas las 24 horas se debe consultar a un médico. También recomiendan la consulta si los efectos secundarios le preocupan a la persona o parecen no estar desapareciendo al cabo de algunos días.

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