Agregar Infobae enGoogle

Durante seis décadas la dieron por muerta, pero la difusión de su historia posibilitó conocer qué había ocurrido con ella

Había perdido contacto con sus hermanos cuando era niña y durante años creyó que habían muerto

Los hijos de Zoila Caguana Guallpa anunciaron que está viva y radicada en Quito. (Ecuavisa)
Los hijos de Zoila Caguana Guallpa anunciaron que está viva y radicada en Quito. (Ecuavisa)
Guardar

Una búsqueda familiar iniciada hace más de seis décadas encontró un desenlace inesperado en Ecuador luego de que la historia de una mujer desaparecida desde la infancia fuera difundida públicamente. En pocas horas, la familia de Zoila Alicia Caguana Guallpa recibió la noticia que había esperado durante toda una vida: la mujer estaba viva, residía en Quito y el contacto con sus hermanos podía restablecerse por primera vez desde que fueron separados cuando eran niños.

El hallazgo se produjo después de que Ecuavisa publicara un reportaje sobre el caso, elaborado a partir de la búsqueda impulsada por la Fundación Apapachar y los familiares de Zoila. La nota difundía una fotografía reciente de la mujer y solicitaba la colaboración ciudadana para obtener información que permitiera ubicarla. La respuesta llegó el mismo día, cuando los hijos de Zoila se comunicaron con la fundación para confirmar que su madre vivía en la capital ecuatoriana.

PUBLICIDAD

El desenlace puso fin a una incertidumbre que había atravesado varias generaciones de una misma familia. Durante décadas, los parientes de Zoila desconocieron si seguía con vida. Su padre intentó localizarla sin éxito en distintas instituciones, mientras sus hermanos crecieron sin volver a saber de ella.

La historia comenzó en el cantón Chunchi, en la provincia de Chimborazo. Zoila Alicia Caguana Guallpa nació el 10 de marzo de 1955 y pasó sus primeros años junto a sus hermanos María Olga y Emilio. La familia quedó marcada por la muerte de la madre cuando los hijos aún eran pequeños. Tiempo después, el padre inició una nueva relación y, según el relato reconstruido por sus familiares, decidió entregar a Zoila y María Olga a otra familia para que realizaran labores domésticas.

PUBLICIDAD

Las dos niñas permanecieron juntas solo durante algunos meses. La separación definitiva ocurrió cuando Zoila abandonó la vivienda donde permanecía debido a los presuntos maltratos que sufría. Desde entonces nadie volvió a tener noticias de ella.

Vista aérea de Quito durante el sobrevuelo policial en el que participó Infobae. (Yalilé Loaiza)
Vista aérea de Quito donde se radicó la hermana desaparecida. (Yalilé Loaiza)

Con el paso del tiempo, la familia volvió a crecer. El padre tuvo más hijos y el núcleo familiar llegó a estar conformado por ocho hermanos. Sin embargo, la ausencia de Zoila siguió siendo una de las principales incógnitas familiares. Los años transcurrieron sin registros oficiales, fotografías de su infancia ni información que permitiera reconstruir su recorrido.

Las pocas pistas que existían apuntaban a que podía encontrarse en Quito, posiblemente en el sector de La Florida, aunque nunca pudieron comprobarse. La búsqueda permaneció estancada durante décadas hasta que la Fundación Apapachar decidió hacer público el caso y solicitar apoyo ciudadano.

La difusión de la historia modificó por completo el escenario. Los hijos de Zoila reconocieron la información publicada y establecieron contacto con la organización para informar que su madre estaba viva. También explicaron que ella había construido una nueva vida en Quito y formado una familia, sin imaginar que sus hermanos continuaban buscándola.

Según contó Ángeles de la Cruz, hija de Zoila, su madre arrastró durante años las consecuencias de las experiencias vividas durante la infancia. Aquellos episodios hicieron que evitara hablar sobre su familia de origen y que llegara a creer que todos sus hermanos habían fallecido.

Paradójicamente, poco antes de conocerse la publicación sobre la búsqueda, Zoila había recordado a sus hermanos y conversado con su familia sobre ellos. La posibilidad de reencontrarlos parecía remota después de más de 60 años sin noticias, aunque manifestó que le habría gustado saber qué había sido de ellos.

Zoila Alicia Caguana Guallpa. (Fundación Apapachar/ Ecuavisa)
Zoila Alicia Caguana Guallpa. (Fundación Apapachar/ Ecuavisa)

Cuando le comunicaron que una de sus hermanas seguía con vida y que llevaba décadas intentando encontrarla, la reacción fue de profunda emoción. De acuerdo con el testimonio de su hija, Zoila rompió en llanto al conocer que nunca había sido olvidada por su familia y expresó su deseo de volver a comunicarse con ellos.

Los familiares también revelaron que años atrás existió un episodio que inicialmente generó confusión cuando comenzó la búsqueda pública. En una ocasión, Zoila salió sin avisar de la vivienda de una de sus hijas en Cuenca y viajó hasta Quito, por lo que cuando recibieron noticias de que alguien intentaba localizarla pensaron que podía tratarse de un asunto relacionado con ese hecho. Solo después comprendieron que quienes la buscaban eran sus hermanos biológicos.

Hasta este 20 de agosto de 2026, la información disponible indica que el contacto entre ambas ramas de la familia ya fue restablecido, aunque el reencuentro presencial todavía estaba pendiente. María Olga reside fuera de Ecuador, por lo que el primer acercamiento entre las hermanas estaba previsto mediante una videollamada antes de organizar un encuentro personal.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD