
El principal bloque de oposición de Bolivia proclamó el miércoles al empresario socialdemócrata Samuel Doria Medina como su candidato presidencial para las elecciones generales de agosto.
A sus 66 años, el líder del partido Unidad Nacional buscará por cuarta vez la presidencia, tras sus intentos fallidos en 2005, 2009 y 2014, en los que resultó vencedor el entonces mandatario Evo Morales.
Doria Medina representará al denominado bloque de unidad, una coalición conformada por diversos sectores opositores que se comprometieron a apoyar a un “candidato único” con el fin de enfrentar al oficialista Movimiento al Socialismo (MAS).
La alianza incluye al encarcelado gobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, acusado por la Fiscalía de terrorismo por su participación en la crisis política de 2019.
En su proclamación, Doria Medina expresó su compromiso con la recuperación económica del país: “Hoy les aseguro que vamos a salir de esta crisis económica (...) y también quiero decirle al gobierno que alisten sus maletas porque se van en agosto”.
El empresario aseguró que, de resultar electo, en sus primeros 100 días de gestión resolverá la escasez de dólares y combustibles que afecta al país. En los últimos meses, Bolivia enfrentó crecientes dificultades para abastecerse de divisas extranjeras, lo que impactó en importaciones clave y ha generado presión sobre los precios de productos básicos y combustibles.

Pese a que el MAS se mantiene como fuerza dominante desde 2006, con un breve interregno tras la salida de Morales en 2019, el partido aún no confirmó si el presidente Luis Arce, distanciado de Morales, buscará la reelección o si presentará otro candidato.
El vocero del bloque opositor, Efraín Suárez, defendió la candidatura señalando que “Samuel Doria Medina es el mejor posicionado para enfrentar y derrotar al MAS”.
En paralelo, el ex presidente Jorge “Tuto” Quiroga, quien también aspiraba a liderar la coalición, anunció su retiro de la contienda interna y comunicó que inscribirá su propia alianza electoral bajo el nombre de Libre, con la que prevé competir en los comicios de agosto.
La trayectoria
Doria Medina fue ministro de Planeamiento entre 1989 y 1993 durante el gobierno de Jaime Paz Zamora, y años más tarde construyó su carrera política desde el sector privado.
Por años dirigió la empresa cementera Soboce, la mayor del país, hasta que en 2014 su grupo familiar vendió sus acciones por más de 300 millones de dólares. Este capital le permitió financiar sus campañas y ampliar su influencia en el escenario político nacional.

En 1995, el entonces empresario fue víctima de un secuestro perpetrado por el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), una guerrilla peruana activa durante los años noventa.
A lo largo de su carrera, Doria Medina fue una figura divisiva, criticado por sectores de izquierda, pero también reconocido por su experiencia técnica y capacidad empresarial.
(Con información de AFP y Europa Press)
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