Crece la guerra de pandillas en Haití: casi 200 muertos en un mes

Desde fines de abril recrudecieron los enfrentamientos entre estos grupos que tienen el objetivo de apoderarse del territorio en Puerto Príncipe, capital del país. Fuertes denuncias de Michelle Bachelet, Alta Comisionada de la ONU

Los miembros de la pandilla G9 protestaban pacíficamente en julio en Puerto Príncipe, Haití, por el asesinato del presidente Jovenel Moïse (Victor Moriyama para The New York Times)
Los miembros de la pandilla G9 protestaban pacíficamente en julio en Puerto Príncipe, Haití, por el asesinato del presidente Jovenel Moïse (Victor Moriyama para The New York Times)

Un informe de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de la ONU indicó que casi 200 personas murieron en Haití el mes pasado a raíz del aumento de la violencia por los choques entre pandillas en la capital del país.

Los números de Naciones Unidas hablan por si solos: 188 muertos, 16.828 desplazados, 113 heridos, 12 desaparecidos y 49 personas secuestradas por las que se pidió rescate.

A fines de abril, se recrudecieron los enfrentamientos entre pandillas rivales fuertemente armadas que tienen el objetivo de apoderarse del territorio en Puerto Príncipe, capital de Haití. Esto generó el pánico en la población y, por esa razón, son cada vez más las personas, incluidos niños, que abandonan sus hogares para refugiarse en alojamientos transitorios.

El estallido de la violencia se extendió a decenas de barrios, con cientos de familias atrapadas en el fuego cruzado. Según el reporte de la OCHA, al menos 92 de los 188 muertos entre el 24 de abril y el 26 de mayo no eran miembros de pandillas.

La creciente violencia por los choques entre pandillas dejó casi 200 muertos el mes pasado en Haití (EFE)
La creciente violencia por los choques entre pandillas dejó casi 200 muertos el mes pasado en Haití (EFE)

Además, siguiendo al organismo de la ONU, el número de fallecidos podría ser mucho mayor debido a que se hace muy difícil el acceso a los distintos distritos.

La violencia armada ha alcanzado niveles inimaginables e intolerables en Haití”, dijo la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, a principios de este mes, instando a las autoridades haitianas a restaurar el estado de derecho y pidiendo a la comunidad internacional que redoble sus esfuerzos.

Los testimonios recopilados y citados por Bachelet incluyeron decapitaciones, quemas de cuerpos y el asesinato de menores acusados de ser informantes de bandas rivales. Las pandillas también han violado en grupo a niños de hasta 10 años, una táctica utilizada para castigar a las personas que viven en áreas bajo control rival, narró Bachelet.

La OCHA indicó que, si bien la violencia parecía haber disminuido en los últimos días, la situación seguía siendo “altamente volátil”.

El asesinato el año pasado del ex presidente Jovenel Moise hundió al país en el caos político, con grupos de oposición negándose a reconocer el nombramiento del actual primer ministro, Ariel Henry. Además de la situación de inseguridad y la crisis política, Haití también sufre altos niveles de inflación e inseguridad alimentaria.

Los niños en situación de calle son reclutados por las pandillas (EFE)
Los niños en situación de calle son reclutados por las pandillas (EFE)

Las bandas armadas se refuerzan con los niños en situación de calle

Los refugios para niños en situación de calle de Puerto Príncipe se están quedando vacíos debido a las pandillas, que están reclutando a los menores para participar en la guerra urbana que desde hace un mes aterroriza a la capital de Haití.

Desde la escalada de la crisis sociopolítica y económica marcada por la multiplicación de los grupos armados, secuestros y masacres, pocos niños se observan en las calles del área metropolitana de la capital haitiana.

Los soldados de los grupos armados vienen a reclutarnos por la noche”, afirmó a la agencia de noticias EFE un menor que pulula por la céntrica plaza Champ de Mars, cerca del Palacio Nacional y donde siempre hubo muchos niños de la calle.

En esa zona fue inaugurado en 2013 un centro de acogida para estos menores, el primero de su tipo dentro de un programa de rehabilitación, pero que ahora está prácticamente vacío y abandonado.

Hay unas 48 personas aquí. Pasan el día en otro sitio y vienen todas las noches a dormir”, dijo uno de los adultos que pernocta en el lugar diseñado para acoger hasta a 400 personas.

El informe completo (en ingés):

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