La instrucción premilitar volverá a ser obligatoria para los estudiantes de los últimos años de secundaria en Ecuador

La decisión tiene por objetivo que los jóvenes tengan una alternativa en caso de no acceder a un cupo en la universidad o que no consigan trabajo

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La instrucción premilitar para alumnos de secundaria volverá a ser obligatoria. (Foto: Archivo/ El Universo).
La instrucción premilitar para alumnos de secundaria volverá a ser obligatoria (Foto: El Universo)

El ministro de Defensa de Ecuador, Luis Hernández, ha anunciado que desde el siguiente año los estudiantes de los últimos años de secundaria participarán del programa de instrucción premilitar. Esta aplicación se daría en cumplimiento a lo ordenado por el presidente Guillermo Lasso, porque esta sería una alternativa para los jóvenes que no logran conseguir empleo o un cupo en la universidad.

Hernández, en una entrevista con El Comercio, dijo que la instrucción premilitar reunía los sábados a los jóvenes estudiantes en un cuartel de las Fuerzas Armadas, allí “se les enseñaba cómo defenderse, primeros auxilios y ciertos valores que son fundamentales de la institución y que son fundamentales inclusive a nivel individual, por ejemplo, el orden y la disciplina, valores que van a permitir entregar a la sociedad siempre un mejor ciudadano”. La instrucción premilitar incluso le servía a las Fuerzas Armadas para reclutar nuevos elementos.

La premilitar fue suspendida durante el gobierno de Rafael Correa. Este era uno de los programas que los alumnos de quinto o sexto año de bachillerato podían elegir antes de concluir con la secundaria. El entonces presidente, en julio de 2012, a través del Reglamento General a la Ley Orgánica de Educación Intercultural, ordenó la derogatoria del Decreto Ejecutivo 219, del 25 de febrero de 1969, que reglamentaba la instrucción premilitar para los colegios secundarios.

La educación premilitar relacionada con el sistema educativo ha sido considerada como un mecanismo para adoctrinar a los civiles. Los críticos de la educación premilitar en las escuelas creen que la educación militar y la educación cívica deben estar completamente separadas en el sistema educativo de un país. Otros en cambio explican que la instrucción premilitar integrada en el sistema educativo tiene un doble objetivo: adquirir conocimientos básicos sobre las Fuerzas Armadas, al tiempo que sensibiliza a la sociedad sobre la importancia de defender el territorio de las amenazas internas o externas. El plan de educación premilitar incluye aspectos militares, pero también valores sociales, formación cultural y educación física, como lo ha señalado el ministro Hernández.

Algunos docentes, consultados por El Comercio, afirman que retomar la instrucción militar es un retroceso y que este tipo de actividades vinculan a los jóvenes a un ambiente bélico. Otros, en cambio, aseguran que podría ser una opción atractiva para los estudiantes considerando el encierro que han vivido producto de la pandemia por COVID-19. Sin embargo, los maestros coinciden en que los jóvenes deben tener más opciones para realizar en sus últimos años de educación secundaria, por ejemplo actividades relacionadas con las artes y el deporte.

Frente a esta decisión, algunos abogados y activistas de los Derechos Humanos han invocado a la objeción de conciencia sobre las actividades castrenses. La Organización de las Naciones Unidas evoca a este derecho en los casos del servicio militar obligatorio. “La cuestión de la objeción de conciencia al servicio militar se ha planteado sobre todo en los Estados en que el servicio militar es obligatorio, más que en aquellos o en las sociedades en que es voluntario”, explica la ONU. Desde el gobierno de Rafael Correa, el servicio militar no es obligatorio en Ecuador.

Algunos han acusado a Correa de querer debilitar a las Fuerzas Armadas. En su mandato, el ex presidente también eliminó a la Honorable Junta de Defensa Nacional creada para controlar la adquisición de armas y equipos por parte de las Fuerzas Armadas y asignó esa tarea delicada a Bienes Estratégicos bajo la dirección del Ministro de Defensa. El ex presidente nombró comisarios políticos civiles de su partido para supervisar las actividades en los campamentos militares. Este debilitamiento, expresan algunos actores a favor de las Fuerzas Armadas, tenían por objetivo politizar a las fuerzas militares y hacerlas afines al proyecto político del gobierno alineado con el Socialismo del Siglo XXI.

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