El director de La Prensa, Jaime Chamorro Cardenal, muestra la portada vacía del diario, un llamado desesperado ante su posible desaparición como impreso. (Cortesía La Prensa)
El director de La Prensa, Jaime Chamorro Cardenal, muestra la portada vacía del diario, un llamado desesperado ante su posible desaparición como impreso. (Cortesía La Prensa)

Hace un año, un nicaragüense promedio podía despertar, encender su televisor y ver el programa de entrevistas y debates, generalmente políticos, Jaime Arellano en la Nación, en el Canal 10 de la televisión abierta. O podía pasarse al Canal 12, a otro programa matutino, Danilo Lacayo en Vivo. Mientras marcha a su trabajo vería que en los semáforos se ofrecen varios tipos de periódicos: los antiguos y principales diarios La Prensa y El Nuevo Diario, o alguno de los diarios populares como el Q´Hubo y el diario Hoy o el gratuito Metro.

Hoy la mayoría de esos medios y espacios no existen. El Nuevo Diario y Q´Hubo y Metro sucumbieron ahogados por la crisis económica que provocó, principalmente, el secuestro del papel para imprenta a que el régimen de Daniel Ortega ha sometido a los periódicos desde hace más de un año. Los programas de Arellano y Lacayo cerraron porque sus directores se fueron al exilio huyendo de la represión.

Pero hay más. Al llegar a su oficina ese nicaragüense podría recibir hace un año el semanario Confidencial, o por la tarde ver programas como Café con Voz, del periodista Luis Galeano, o más tarde Esta Noche, con Carlos Fernando Chamorro. Y si es viernes, podría ver el debate de periodistas en el Canal 100 por ciento Noticias.

Las oficinas de Confidencial y Esta Noche, y las del Canal 100 por Ciento Noticias fueron tomadas militarmente por el régimen de Ortega. Carlos Fernando Chamorro marchó con parte de su equipo de periodistas al exilio. Miguel Mora, propietario del Canal 100 ciento Noticias y director del programa Cuarto Poder, fue enviado a prisión durante unos nueve meses, junto a la jefa de prensa del canal, porque el régimen de Ortega consideró que la información que trasmitía “incitaba al odio”.

El 27 de septiembre pasado, El Nuevo Diario, el segundo diario más importante de Nicaragua, y el diario gratuito Metro, anunciaron su cierre debido a la crisis económica que enfrentan. (Cortesía La Prensa)
El 27 de septiembre pasado, El Nuevo Diario, el segundo diario más importante de Nicaragua, y el diario gratuito Metro, anunciaron su cierre debido a la crisis económica que enfrentan. (Cortesía La Prensa)

El panorama de los medios de comunicación en Nicaragua es desolador. El inventario de medios cerrados, confiscados o destruidos por Ortega es macabro. Radio Darío, de la ciudad de León, fue quemada y es asediada en cualquier intento que ha hecho de volver a informar. Este domingo el suplemento humorístico El Azote anunció su último número por falta de papel, después de 25 años de vida. La Prensa y el diario Hoy sobreviven a duras penas, en ediciones enflaquecidas y elaboradas con papel no apropiado para periódicos.

Carlos Fernando Chamorro, director del diario en línea Confidencial, y los programas televisivos Esta Noche y Esta Semana, desde el exilio en Costa Rica, define como “critico” el panorama de los medios de comunicación en Nicaragua.

“Lo que ha ocurrido en Nicaragua, en intensidad, es mayor a lo que ha ocurrido en Venezuela con respecto a los medios. En un periodo corto de tiempo los periodistas en Nicaragua hemos sufrido represión, asesinatos, exilio, confiscaciones, juicios y encarcelamientos. Casi todas las modalidades de represión que se pueden usar contra los medios las ha usado Ortega”, dice.

Lo que ha ocurrido en Nicaragua, en intensidad, es mayor a lo que ha ocurrido en Venezuela con respecto a los medios

Según la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, de abril del 2018 a junio de este año ocurrieron 1378 violaciones a la libertad de prensa en Nicaragua.

Eduardo Enríquez, editor jefe de La Prensa, dice que “el objetivo de la dictadura es reducir a los medios independientes a un nivel de irrelevancia. Los ha golpeado tanto que ya la fortaleza del medio para realizar investigaciones y tener una penetración fuerte en el nivel impreso está golpeada porque no hay suficiente papel y el personal está reducido al mínimo”.

El diario La Prensa, con 93 años de vida, circula actualmente con ediciones de ocho páginas después de alcanzar en sus mejores tiempos tiradas que pasaban de las cien páginas por ejemplar. Hace un año sus ediciones eran de 24 páginas.

Hace 58 semanas, el régimen de Daniel Ortega decidió retener las importaciones de papel de los diarios para ahogar a los impresos. De esta forma han cerrado el diario popular Q´Hubo a principios de la crisis, hace un par de semanas se anunció el cierre de El Nuevo Diario, el segundo periódico más importante de Nicaragua, y del diario gratuito Metro. Este domingo ya no saldrá el suplemento de Humor de La Prensa El Azote. Solo La Prensa y el diario popular Hoy sobreviven, consumiendo las últimas reservas de papel.

Las instalaciones del canal televisivo 100 por ciento Noticias continúan tomadas por la Policía. (Cortesía La Prensa)
Las instalaciones del canal televisivo 100 por ciento Noticias continúan tomadas por la Policía. (Cortesía La Prensa)

“Ya se están tomando las medidas para pasar 100 por ciento digital y adoptado diferentes maneras para alcanzar al público”, explica Enríquez.

Sin embargo, Chamorro hace notar el otro ángulo de esta crisis. “Hay una prensa resistiendo”, dice. “No se ha impuesto el monólogo del régimen, no ha podido establecer su narrativa de “golpe de estado fallido”, y al contrario ha prevalecido la verdad de lo ocurrido: una matanza”.

Los medios que dirige Chamorro siguen informando, con limitaciones, desde el exilio. “El proyecto del régimen es un fracaso. Existen medios de referencia en línea, han surgido numeroso medios digitales, hay opciones de información y hay una ciudadanía informada y critica, que sabe diferenciar la propaganda de la información”, dice.

Carlos Fernando Chamorro salió al exilio hace nueve meses, y anunció que pronto regresará a Nicaragua “como están haciendo otros exiliados”. Dice que la fecha la dará a conocer en su debido momento, cuando tenga las condiciones para continuar su trabajo en Nicaragua a pesar que Ortega no ha mostrado intención alguna de devolver las redacciones confiscadas. “Vamos a regresar a establecer nuestro reclamo al régimen desde adentro”, apuntó Chamorro.

Enríquez coincide con Chamorro en que ha fallado la estrategia de Ortega de silenciar a los medios. “En digital sí tenemos una circulación fuerte. Tenemos bastantes visitas y cada vez son más”, dice.

Una vez se termine el papel, la sobrevivencia de los medios independientes dependerá de los lectores. “Vamos a tener capacidad de sobrevivir en digital si tenemos suficientes suscripciones. Ese es el gran reto que tenemos”, dice Enríquez. “La noticia cuesta hacerla. El modelo de negocio de publicidad no funciona incluso en los países con economía normal. Nosotros aparte de eso, estamos viviendo una dictadura que asedia y una recesión económica. La única manera de sobrevivir es a través de las suscripciones digitales que van por buen camino, pero falta. No nos vamos a engañar tampoco”.

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