En su primer día en China, la diseñadora argentina Agustina Alcuaz, conocida en TikTok como @chinaalcuaz, compartió con sus seguidores una experiencia que rápidamente se volvió viral. Durante un viaje de trabajo, utilizó su cuenta para mostrar cómo la tecnología en el país asiático ya está integrada en la vida cotidiana de formas inesperadas.
Un servicio merecedor de una carita feliz
Agustina abrió la puerta de su habitación de hotel y encontró un robot entregando su pedido de comida. Con una mezcla de asombro y humor, la joven grabó la interacción con el aparato: “Me pedí comida. Vamos a ver”, dijo mientras tocaba un botón en la pantalla del robot, que abrió sus compuertas para revelar su plato. Después de tomarlo, la tiktoker sin saber muy bien qué hacer, presionó un botón al azar, y las “puertas” de su interior se cerraron. El dispositivo, al final, le pidió que calificara su experiencia eligiendo una carita feliz o triste. La joven optó por la sonrisa, y el robot se retiró rápidamente diciendo algo en el idioma local: “Chau, amigo”, concluyó ella.

Reacciones: “Qué lindo no lidiar con personas”
El video no tardó en generar reacciones divertidas de los usuarios. Muchos comentarios hicieron alusión a lo que parecía un pequeño reproche por parte de la maquina al no recibir propina: “Creo que te insultó mientras se iba porque no le diste propina”, comentó uno de los espectadores, a lo que otro agregó, “Jajaja, como se va reclamando sin su propina”. Aunque también recordaron que en el país asiático no es habitual dejar una gratificación extra por este servicio, y hasta puede ser visto como ofensivo.
Algunos, incluso, destacaron que no tener que interactuar con individuos en situaciones como esta podría ser una ventaja. “Qué lindo no lidiar con personas”. También hubo quienes criticaron el avance tecnológico: “Tristemente un empleo más se pierde”. La autora del video respondió: “Pensé lo mismo, pero me tranquilicé pensando que un humano tiene que ponerle la comida en la ‘panza’ del robot”, explicó.
Un encuentro extraño en el ascensor
En otro video, Agustina mostró cómo se volvió a encontrar con el robot, esta vez dentro de un ascensor. En esta ocasión, parecía estar entregando un paquete, y marcó solo el número 23, mientras la joven se dirigía al 19 por lo que ella se retiró primero. Lo peculiar es que se ubicó en medio del elevador, algo que la incomodó un poco: “Estoy chocado contra la pared. No sé si se ve, pero no tenés espacio”, dijo. A pesar de todo, la creadora de contenido no perdió la oportunidad de saludar al robot con un entusiasta “Chau, amigo”.
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