El “renacimiento” que experimenta el negocio petrolero de Venezuela, con el apoyo de la administración de Donald Trump, aún no se estaría sintiendo en los bolsillos de los trabajadores de la industria, según denuncia Iván Freites, presidente de la Federación de Trabajadores Energéticos, Similares y Conexos de Venezuela (Fetraenergía).
“Mientras las transnacionales petroleras obtienen grandes ganancias y el petróleo venezolano recupera valor estratégico, los trabajadores que sostienen la industria reciben bonos de entre 5 y 20 dólares diarios, sin incidencia real en salario, prestaciones sociales, pensiones ni seguridad social”, señala el vocero sindical.
Tras la caída de Nicolás Maduro, capturado junto con su esposa Cilia Flores por fuerzas especiales de Estados Unidos el 3 de enero, la presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció el advenimiento de un “nuevo momento político” que ha incluido una apertura del sector energético y minero, abriendo las puertas principalmente a las inversiones norteamericanas.
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El secretario de Interior Doug Burgum publicó en X este 3 de agosto un agradecimiento al presidente Trump, destacando que “el petróleo que una vez sostuvo a terroristas y a nuestros adversarios, ahora fluye hacia el mercado global, beneficiando a los venezolanos y reduciendo los precios para los estadounidenses”.

La Casa Blanca anima a las grandes transnacionales petroleras a volver a Venezuela, al tiempo que en una reciente declaración, el mandatario republicano sostuvo que su secretario de Energía, Chris Wright, “está dirigiendo Venezuela”. El funcionario viajó en febrero a Caracas, donde se reunió con la presidenta encargada Delcy Rodríguez.
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Derechos
“Si trabajamos juntos, para finales de este año podremos contribuir a aumentar muchísimo la producción de petróleo, gas natural y energía eléctrica en Venezuela (...). Con eso podremos aumentar el empleo, el salario y las mejoras en la calidad de vida de la gente”, declaró Wright en una rueda de prensa con Rodríguez.
Freites apunta que “defendemos que la recuperación de la industria energética debe estar acompañada de salarios dignos, contratación colectiva, estabilidad laboral y respeto pleno a los derechos de los trabajadores”.

Fetraenergía denuncia violaciones a los derechos laborales como en el caso del proyecto que adelantan la norteamericana Nabep y Petrozamora -controlada por Petróleos de Venezuela- en la Costa Oriental del Lago de Maracaibo, estado Zulia.
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“Los trabajadores cumplen jornadas bajo esquema 7x7, alternando guardias diurnas y nocturnas, percibiendo únicamente 600 dólares mensuales, sin reconocimiento de beneficios establecidos en la Convención Colectiva Petrolera, bonos de producción, ni asistencia médica para su grupo familiar”, manifiestan.
El representante sindical indica que “el petróleo genera riqueza y esa riqueza debe beneficiar también a quienes con su esfuerzo mantienen operativa la industria nacional”.
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