
Las especias permiten cambiar el perfil de un plato sin sumar demasiados ingredientes, pero conviene usarlas con medida. Una pizca de comino puede reforzar el sabor de una legumbre; el pimentón aporta color y un fondo ahumado; la nuez moscada acompaña salsas cremosas. La clave está en combinar pocas especias y respetar el momento de incorporación para que acompañen al ingrediente principal en lugar de ocultarlo.
Las especias enteras, como pimienta en grano, semillas de coriandro o comino, toleran mejor el calor prolongado. Se pueden tostar apenas al inicio, en una sartén seca o con aceite, hasta que desprendan aroma.
PUBLICIDAD
Las molidas son más frágiles: conviene cocinarlas unos segundos para que no se quemen. Hierbas secas como orégano, tomillo y laurel suelen sumarse al comienzo; las frescas, la pimienta recién molida, la ralladura de limón y el pimentón ahumado pueden reservarse para el final.
Para conservarlas, guardarlas en frascos herméticos, lejos de la luz, el vapor y la cocina encendida. No hace falta refrigerarlas. Las especias molidas mantienen mejor su aroma durante seis a doce meses, mientras que las enteras pueden durar hasta dos años. Si al abrir el frasco casi no tienen perfume, es momento de renovarlas.
Cinco recetas para aprovechar las especias sin tapar los sabores
1- Pollo al pimentón y limón

Esta receta usa pimentón dulce, ajo y limón en cantidades moderadas. El pimentón se agrega con el fuego bajo para evitar que amargue y el limón entra al final, cuando la carne ya está cocida.
PUBLICIDAD
Ingredientes para 4 porciones
- 4 muslos o supremas de pollo
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- ½ cucharadita de ajo en polvo
- ½ cucharadita de tomillo seco
- 1 limón
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta negra
- 100 ml de caldo o agua
Paso a paso
- Secar el pollo con papel de cocina y condimentarlo con sal, pimienta, ajo en polvo y tomillo.
- Calentar el aceite en una sartén amplia y dorar las piezas de ambos lados. Retirarlas unos minutos.
- Bajar el fuego al mínimo. Agregar el pimentón al aceite durante 10 a 15 segundos, sin dejar que se oscurezca.
- Incorporar el caldo, raspar el fondo de la sartén y devolver el pollo. Cocinar tapado entre 20 y 30 minutos, según el tamaño de las piezas.
- Apagar el fuego, sumar jugo de limón y un poco de ralladura. Probar antes de corregir la sal. Servir con papas, arroz blanco o ensalada.
2- Verduras asadas con comino y coriandro

El comino puede dominar un plato si se usa en exceso. Para una fuente grande de vegetales, media cucharadita alcanza. Las semillas de coriandro aportan un perfume cítrico que acompaña bien a la calabaza, la zanahoria y la cebolla.
Ingredientes para 4 porciones
- 1 calabaza pequeña
- 3 zanahorias
- 1 cebolla morada
- 1 pimiento rojo
- ½ cucharadita de comino molido
- ½ cucharadita de semillas de coriandro
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- Sal
- Perejil o cilantro fresco
Paso a paso
- Calentar el horno a 210 °C. Cortar los vegetales en trozos de tamaño parecido.
- Tostar las semillas de coriandro en una sartén seca durante un minuto y machacarlas de forma gruesa.
- Mezclar las verduras con aceite, sal, comino y coriandro. Las especias van antes del horno, donde se integran con los jugos de los vegetales.
- Distribuir en una placa sin amontonarlas y hornear entre 30 y 40 minutos. Dar vuelta a mitad de cocción.
- Terminar con perejil o cilantro fresco. Si se desea, sumar unas gotas de limón al servir.
3- Pasta cremosa con nuez moscada

La nuez moscada tiene un sabor intenso y alcanza con una pequeña ralladura. Funciona especialmente bien en salsas blancas, espinaca, queso y hongos. Debe añadirse al final para preservar su aroma.
Ingredientes para 4 porciones
- 400 g de pasta corta
- 250 g de champiñones
- 200 ml de crema de leche o crema vegetal
- 40 g de queso rallado
- 1 diente de ajo
- Nuez moscada recién rallada
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta
Paso a paso
- Hervir la pasta en agua con sal hasta que quede al dente. Reservar media taza del agua de cocción.
- Saltear el ajo picado en aceite durante unos segundos. Agregar los champiñones y cocinar hasta que pierdan su líquido.
- Incorporar la crema y el queso. Mezclar a fuego bajo.
- Sumar la pasta y un poco del agua reservada si hace falta aligerar la salsa.
- Apagar el fuego y añadir una pizca de nuez moscada y pimienta negra. La cantidad debe perfumar la preparación sin imponerse sobre el queso y los hongos.
4- Arroz especiado desde el aceite caliente

Para arroces y guisos, las especias enteras pueden abrirse en aceite al inicio. Este método libera sus aceites esenciales y reparte el sabor en todo el plato. La cúrcuma aporta color, mientras que la canela debe usarse apenas para dejar un fondo cálido.
PUBLICIDAD
Ingredientes para 4 porciones
- 2 tazas de arroz largo fino
- 1 cebolla
- 1 diente de ajo
- 1 cucharadita de cúrcuma
- ½ cucharadita de comino en grano
- 1 trozo pequeño de canela en rama
- 4 tazas de caldo de verduras
- 2 cucharadas de aceite
- Sal
- Almendras o pasas, opcionales
Paso a paso
- Calentar el aceite en una olla y agregar comino y canela. Cocinar durante 30 segundos, hasta que desprendan aroma.
- Sumar la cebolla y el ajo picados. Cocinar hasta que estén transparentes.
- Añadir la cúrcuma y revolver durante pocos segundos. Incorporar el arroz y mezclar para que se impregne del aceite condimentado.
- Verter el caldo caliente, salar y cocinar tapado a fuego bajo durante 15 a 18 minutos.
- Dejar reposar cinco minutos antes de soltar los granos con un tenedor. Retirar la canela. Las almendras o pasas se agregan al final para conservar su textura.
5- Sopa de lentejas con laurel, pimentón y pimienta

Las sopas admiten especias de cocción larga, aunque conviene corregir los sabores cuando ya están listas. El laurel perfuma el caldo desde el comienzo; el pimentón puede agregarse al sofrito, y la pimienta resulta más expresiva si se muele al servir.
Ingredientes para 4 porciones
- 250 g de lentejas secas
- 1 cebolla
- 1 zanahoria
- 1 rama de apio
- 2 dientes de ajo
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de pimentón dulce o ahumado
- 1 litro de caldo de verduras
- Aceite de oliva
- Sal, pimienta y perejil
Paso a paso
- Lavar las lentejas. Si son grandes, remojarlas según las indicaciones del envase.
- Rehogar cebolla, zanahoria, apio y ajo con aceite. Bajar el fuego, agregar el pimentón y mezclar de inmediato.
- Incorporar lentejas, caldo y laurel. Cocinar hasta que las legumbres estén tiernas, entre 30 y 45 minutos según la variedad.
- Retirar el laurel, probar y ajustar la sal. Si la sopa quedó muy espesa, añadir agua caliente o más caldo.
- Servir con perejil picado y pimienta negra recién molida al final, cuando mantiene mejor su aroma.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Dieta baja en calorías y ejercicio físico: un estudio mostró resultados para la remisión de diabetes tipo 2 en adultos jóvenes
Un ensayo clínico en Reino Unido y Canadá halló que el 54% de quienes siguieron un plan de alimentación bajo en calorías y entrenamiento supervisado logró normalizar sus niveles de glucosa tras seis meses

5 errores habituales de higiene tras regresar de un viaje: de apoyar la valija en la cama a no revisar sus costuras
Una serie de medidas sencillas permite organizar las pertenencias tras un traslado y proteger las áreas de descanso

Cómo es la alimentación intuitiva, la tendencia que un estudio relacionó con menos casos de hipertensión
Los resultados obtenidos en Estados Unidos, con más de mil adultos encuestados, sugieren asociaciones con presión alta, colesterol elevado y diabetes tipo 2, aunque el diseño transversal del trabajo impide establecer una relación de causalidad

La rutina de 4 ejercicios que promete fortalecer el core sin hacer un solo abdominal
Domingo Sánchez, licenciado en Ciencias de la Actividad Física y máster en Actividad Física y Salud, propone movimientos en suspensión, con un solo apoyo y en posición de plancha que exigen sostener el control del tronco en cada repetición

Cuál es el té que ayuda a cuidar la salud cardiovascular y cerebral, según expertos
Contiene antioxidantes, compuestos que bajan la presión y un aminoácido contra el estrés: así actúa sobre uno de los factores de riesgo más frecuentes de los accidentes cerebrovasculares


