Cómo mantener limpia la aspiradora para prolongar su vida útil

Una rutina sencilla de cuidado permite reducir acumulaciones de polvo, proteger las piezas principales y conservar su rendimiento

Ilustración en estilo acuarela de una persona que utiliza una aspiradora sobre una alfombra clara junto a una silla y una planta.
La limpieza mensual ayuda a conservar el rendimiento de la aspiradora. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Una aspiradora acumula polvo, cabellos, polen y fibras en cada uso. Su mantenimiento periódico ayuda a conservar el flujo de aire y a evitar que las partículas retenidas vuelvan al ambiente del hogar.

Los filtros y el depósito requieren atención regular

La periodicidad de estas tareas depende del uso. La guía del sitio especializado en estilo de vida, Southern Living, firmada por Brandee Gruener, recomienda limpiar la aspiradora una vez al mes. Especialmente cuando se utiliza con regularidad. Si se emplea poco, el intervalo puede extenderse a dos o tres meses.

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El depósito o la bolsa deben revisarse antes de que queden completamente llenos. En los modelos con bolsa, se aconseja reemplazarla cuando alcance aproximadamente dos tercios de su capacidad.

Infografía sobre aspiradoras con un esquema técnico del aparato, seis ilustraciones de sus partes, textos explicativos y el logotipo de Infobae.
El depósito requiere vaciado antes de alcanzar su capacidad máxima. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En los equipos sin bolsa, vaciar el recipiente antes de que los residuos obstaculicen el paso del aire permite evitar que la suciedad retroceda hacia el interior del aparato.

Para hacerlo, se debe desconectar el equipo, retirar la bolsa o el depósito sobre un cesto de basura y eliminar los restos adheridos con un paño suave. También se recomienda limpiar el compartimento donde encaja el recipiente.

Primer plano de una persona limpiando un colchón blanco con una aspiradora de mano negra y gris, visiblemente eliminando suciedad marrón de la superficie.
Los filtros saturados reducen la circulación del aire dentro del equipo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un filtro saturado limita la circulación de aire

Los filtros suelen ubicarse cerca del depósito y algunos equipos incluyen más de uno. La forma de limpiarlos o sustituirlos depende del manual de instrucciones:

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  • Los filtros de espuma o fieltro que el fabricante autorice a lavar pueden enjuagarse con agua hasta que salga limpia. Deben secarse por completo antes de volver a colocarse.
  • Los filtros de papel y los de alta eficiencia para partículas (HEPA, por sus siglas en inglés) requieren, por lo general, retirar el polvo con un cepillo suave o golpecitos sobre un cesto.
Una mujer de cabello recogido, camisa verde oliva y jeans aspira un librero de madera con estantes repletos de libros. Una aspiradora beige está en el suelo.
Los filtros lavables deben secarse por completo antes de reinstalarse. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos advierte que todos los filtros necesitan recambio regular y un filtro cargado de partículas pierde eficacia. La entidad recomienda seguir indicaciones del fabricante, dado que la velocidad con que se ensucian cambia según tiempo de uso y condiciones del ambiente.

La filtración puede complementar la reducción de fuentes contaminantes y ventilación, pero no las reemplaza, según la guía de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos sobre limpiadores de aire en el hogar.

Un hombre utiliza una aspiradora sin cable de color gris y morado con un cepillo suave para limpiar el zócalo blanco de una pared en una habitación con piso de madera.
La aspiración de líquidos puede provocar malos olores y favorecer la aparición de moho. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El rodillo, manguera y accesorios también acumulan residuos

El cepillo giratorio situado en el cabezal de suelo puede enredarse con pelo, hilos o fibras de alfombras. Si el rodillo deja de moverse con libertad, se debe retirar el material atrapado.

Unas tijeras o cúter permiten cortar los enredos con cuidado, sin dañar las cerdas ni otros componentes. Para limpiar la manguera y accesorios, se recomienda seguir estos pasos:

  • Desmontar la manguera y sacudirla al aire libre para expulsar el polvo suelto.
  • Enjuagarla solo si el manual lo permite y colgarla hasta que se seque completamente.
  • Lavar los accesorios aptos para ello con agua tibia y detergente, enjuagarlos y dejarlos secar antes de usarlos otra vez.
  • Retirar los objetos atascados en las boquillas con una herramienta apropiada, sin forzar las piezas.
Mujer con aspiradora limpia piso de madera con pelo y huellas de mascotas. Perro y gato presentes, sofá, lámpara, ventana y televisor completan la escena
La manguera y los accesorios requieren revisión para evitar obstrucciones. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Organización Mundial de la Salud señala que los ácaros, moho, polen y caspa de animales figuran entre los contaminantes biológicos presentes en espacios interiores.

Sus recomendaciones para viviendas saludables incluyen aspirar regularmente muebles y superficies textiles, controlar la humedad y mantener una ventilación adecuada.

Una persona aspira una alfombra en una sala de estar con una aspiradora inalámbrica. La escena muestra luz natural, un sofá gris y una mesa de centro.
La filtración eficiente reduce la dispersión de partículas finas en el hogar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los olores y el sobrecalentamiento requieren revisión inmediata

Aspirar comida, líquidos o materiales húmedos con un equipo que no está diseñado para ello puede dejar residuos que generen olor o favorezcan la aparición de moho.

En ese caso, corresponde vaciar el depósito o sustituir la bolsa, limpiar el aparato y revisar los filtros. El bicarbonato de sodio puede colocarse en una bolsa compatible solo si las instrucciones del equipo lo permiten.

Una mujer pasa una aspiradora azul sobre un sofá de cuero marrón, al lado de un cuadro con el texto HOGAR LIMPIO y una planta de interior.
Un olor a quemado puede revelar un atasco o un componente recalentado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un olor a quemado durante el funcionamiento puede indicar un atasco o componente recalentado. Antes de volver a utilizar la aspiradora, se recomienda:

  • Apagarla y desenchufarla.
  • Examinar el rodillo, la manguera y los accesorios para detectar obstrucciones.
  • Revisar las correas, si el aparato las incorpora, de acuerdo con el manual.
  • Rearmar el equipo solo después de limpiar y secar todas las partes; luego, pasar un paño por el exterior.

La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos recomienda emplear aspiradoras con filtración HEPA o bolsas de alta eficiencia cuando el aire expulsado permanece dentro de la vivienda. Una precaución relevante para reducir la dispersión de partículas finas durante la limpieza.

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