Liam Gallagher, a los 54: cómo convirtió la parka y los gorros en su sello de estilo

En su cumpleaños, el cantante de Oasis permite revisar una imagen construida durante más de tres décadas, entre referencias de Mánchester, la cultura futbolera inglesa y una forma de vestirse pensada para el clima y el escenario

Liam Gallagher consolidó desde los años noventa un estilo reconocible con sus parkas y abrigos técnicos (REUTERS/Jack Taylor)
Liam Gallagher consolidó desde los años noventa un estilo reconocible con sus parkas y abrigos técnicos (REUTERS/Jack Taylor)
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El cumpleaños 54 de Liam Gallagher, cada 21 de septiembre, ofrece una excusa precisa para revisar un código de vestimenta que sobrevivió a las modas rápidas y a las etapas de su propia carrera. El cantante de Oasis convirtió el abrigo técnico, la parka y el gorro de pescador en una silueta identificable desde los años noventa.

No se trata de un guardarropa construido para el cambio constante, su fuerza está en la repetición de unas pocas prendas y en la continuidad entre la calle, el estadio y el escenario.

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Nacido en 1972 en Mánchester, Gallagher llega a esa edad con un repertorio visual que sigue dialogando con el regreso de Oasis a los escenarios y con la cultura británica de hinchadas, pubs y música. Su indumentaria suele leerse bajo la etiqueta casual, aunque esa definición resulta insuficiente.

El cumpleaños 54 de Liam Gallagher reaviva un código de vestimenta que se mantiene entre la calle, el estadio y el escenario (REUTERS/Yves Herman)
El cumpleaños 54 de Liam Gallagher reaviva un código de vestimenta que se mantiene entre la calle, el estadio y el escenario (REUTERS/Yves Herman)

En su caso, el estilismo organiza referencias del mod, la ropa deportiva, el terrace wear, vinculado a las tribunas de fútbol inglesas, y la investigación textil italiana.

La parka funciona como la pieza central de su uniforme

La prenda exterior ordena casi todos sus conjuntos. Parkas, anoraks, chaquetas de campaña y abrigos con capucha aparecen sobre remeras lisas, polos, buzos de cuello alto o camisetas de fútbol.

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La preferencia tiene una dimensión práctica, asociada al clima del norte de Inglaterra, pero también una función escénica.

Una parka amplia prolonga la figura cuando el cantante se ubica inmóvil frente al micrófono y le da volumen a una postura que ya es parte de su imagen pública.

La parka ocupa el centro del vestuario de Liam Gallagher y organiza conjuntos con remeras, polos, buzos de cuello alto y camisetas de fútbol (REUTERS/Hannah McKay//File Photo)
La parka ocupa el centro del vestuario de Liam Gallagher y organiza conjuntos con remeras, polos, buzos de cuello alto y camisetas de fútbol (REUTERS/Hannah McKay//File Photo)

En vez de usar la chaqueta como un detalle que acompaña al resto, Gallagher la vuelve el punto de partida. Los tonos elegidos, verde militar, caqui, azul marino, gris y negro, mantienen el conjunto en una gama contenida.

Ese método permite que cambie de marca o de época sin desarmar el código. Una prenda de archivo convive con zapatillas deportivas y pantalones rectos porque la silueta permanece estable.

La conexión con Stone Island explica buena parte de esa lógica. La marca italiana lo eligió para su campaña otoño-invierno 2024-2025, fotografiada por David Sims. Allí llevó una Jock-23 de archivo de 1983-1984, una chaqueta con recubrimiento de PVC y bolsillos frontales amplios.

La elección vinculó al músico con una casa cuya identidad se apoya en los tratamientos de materiales, las prendas utilitarias y la funcionalidad cotidiana. La firma presentó esas piezas como un puente entre su archivo y la colección vigente.

Los abrigos técnicos conectan la ropa urbana con la funcionalidad climática (REUTERS/Peter Cziborra)
Los abrigos técnicos conectan la ropa urbana con la funcionalidad climática (REUTERS/Peter Cziborra)

La constancia de Gallagher no depende de usar siempre la misma prenda, sino de reiterar la misma idea de abrigo. Ahí radica la diferencia entre un vestuario reconocible y un disfraz de nostalgia.

La chaqueta tiene bolsillos, cierre, capucha y una presencia material que desplaza a la remera gráfica o al accesorio llamativo. Las insignias, cuando aparecen, son discretas: el parche de brújula de Stone Island funciona como una señal de pertenencia antes que como exhibición de logotipo.

Anoraks y tejidos técnicos llevan la ropa de tribuna al escenario

El anorak tiene una importancia particular porque condensa dos registros. Su construcción remite a ropa para la intemperie; su circulación, en cambio, se consolidó en escenas urbanas y futboleras del Reino Unido.

Los tonos verde militar, caqui, azul marino, gris y negro dominan sus conjuntos (REUTERS/Yves Herman)
Los tonos verde militar, caqui, azul marino, gris y negro dominan sus conjuntos (REUTERS/Yves Herman)

Gallagher lo usa sin ironía y evita estilizarlo con piezas formales. Por eso la prenda conserva su origen utilitario incluso cuando aparece en una sesión de moda o una alfombra roja.

Ese enfoque se aleja de la sastrería ajustada y del lujo visible que dominaron varias etapas de la moda masculina. La elección favorece el movimiento y la protección climática.

También transmite una cercanía con el vestuario de su público: zapatillas, polos Fred Perry, jeans relajados y camperas técnicas son referencias que no exigen una lectura especializada para ser reconocidas.

El gorro de pescador baja el conjunto a escala cotidiana

El bucket hat o gorro de pescador es el accesorio que termina de fijar la silueta. Su copa blanda y ala corta contrastan con el peso de la parka y alejan el atuendo de una lectura militar literal.

Molly Moorish-Gallagher, hija mayor de Liam Gallagher
El bucket hat completa la silueta de Liam Gallagher y refuerza un look cotidiano ligado a la tradición casual británica (Instagram/@mollymoorishgallagher)

En la tradición británica, el modelo pasó de la ropa de lluvia a la cultura casual y a la música popular. En Gallagher funciona como un elemento de repetición, comparable a sus anteojos de sol: reduce la necesidad de inventar una imagen nueva para cada aparición.

Los gorritos de lana cumplen una tarea parecida en los meses fríos. Junto con el corte de pelo corto y las patillas, mantienen el foco en el rostro sin convertirlo en una imagen pulida. El accesorio no busca sofisticar el look, sino conservar su carácter cotidiano.

Esa decisión es clave para entender por qué su estilo se replica con facilidad: parte de prendas disponibles en tiendas deportivas o de trabajo, aunque algunas de sus versiones actuales pertenezcan al segmento de lujo.

La estética del cantante combina influencias del mod, el fútbol y la música popular (REUTERS/Yara Nardi)
La estética del cantante combina influencias del mod, el fútbol y la música popular (REUTERS/Yara Nardi)

La clave está en que el atuendo acompaña una identidad artística anterior a las redes sociales y a la aceleración del ciclo de consumo. Su influencia no depende de una prenda única ni de un logo específico.

Depende de haber sostenido, durante más de tres décadas, una relación coherente entre la canción, la ciudad de origen, el fútbol y una forma concreta de vestirse para el clima británico.

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