El detalle que muchas reformas de cocina pasan por alto y termina encareciendo el proyecto

Diseñadoras advierten que una renovación estética no siempre resuelve los problemas de uso, y que revisar recorridos, zonas de trabajo y accesos suele marcar la diferencia en comodidad y eficiencia

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Boceto de cocina moderna con isla, taburetes, gabinetes, electrodomésticos, fregadero y lámparas colgantes, sobre papel con textura y anotaciones.
La distribución del espacio define la funcionalidad de una cocina antes que los acabados. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el proceso de renovar una cocina, muchas decisiones pueden alterar significativamente tanto el resultado como el costo total de la obra. Un aspecto clave suele ser ignorado por quienes planifican la reforma: la distribución del espacio, que determina la funcionalidad y la eficiencia del ambiente mucho antes de que los materiales o los detalles decorativos entren en juego.

La remodelación de cocina debe empezar por la distribución del espacio y no por los acabados, según diseñadores citados por House Beautiful. La nota sostiene que esa decisión define el uso diario de la cocina y marca si la reforma transforma de verdad el ambiente o solo renueva su aspecto.

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Cocina con gabinetes superiores e inferiores de madera, encimeras blancas, isla central, fregadero, estufa, horno, dos taburetes, ventanal grande, tragaluz.
La circulación interna condiciona el uso diario y el presupuesto de una reforma. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lo primero que se debe corregir en una remodelación de cocina es la distribución. Esa revisión inicial debe centrarse en la circulación, la relación entre fregadero, cocina y refrigerador, y la ubicación de accesos, paredes e isla, porque esos elementos determinan la funcionalidad del espacio y también condicionan el presupuesto.

La diseñadora Lauren Jennifer Tolles fundadora de Maison Birmingham, explicó al medio citado cómo aborda ese análisis desde el primer momento. “Si los diseñadores tuviéramos una señal reveladora, sería esta: entramos a una cocina y enseguida empezamos a reorganizarla en la cabeza”.

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Una cocina moderna con mesa de comedor de madera, cinco sillas tapizadas, gabinetes, horno, microondas, fregadero, cafetera, plantas, cuadros y luces.
La relación entre fregadero, cocina y refrigerador organiza el trabajo cotidiano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tolles dijo que antes de fijarse en el color de los armarios ya mueve mentalmente paredes, desplaza la isla y trata de eliminar los cruces entre el fregadero, la cocina y el refrigerador. También evalúa cambiar los accesos porque, según señaló, la transformación real no está en el mármol nuevo, sino en la distribución.

Qué revisar primero en la distribución de una cocina

Emily LaMarque fundadora y directora de Emily LaMarque Design Studio, explicó que la planificación empieza mucho antes de cualquier demolición. Su revisión incluye la ubicación y accesibilidad de los electrodomésticos, el fregadero, la zona de preparación, la superficie de trabajo y el almacenamiento.

Cocina con gabinetes superiores blancos, gabinetes inferiores de madera, azulejos verdes, refrigerador, horno, estufa, fregadero, mesa redonda con cuatro sillas, y lámparas.
La ubicación de accesos, paredes e isla cambia la eficiencia del ambiente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

LaMarque añadió que también examina las áreas de fontanería, como llenadores de ollas, fregaderos auxiliares o barras de bebidas. Además, revisa la iluminación, la instalación eléctrica, la durabilidad y la apariencia de los materiales de superficie.

Cómo corregir los principales problemas sin disparar el presupuesto

Para decidir qué cambiar, la diseñadora parte del principal foco de frustración de cada cocina, según recogió House Beautiful. “Como cada remodelación de cocina es distinta, siempre intento apuntar al área con el problema más grande”, afirmó LaMarque.

Cocina con isla, dos taburetes, gabinetes claros, horno, fregadero, grifo, ventana, cortinas y lámparas colgantes amarillo pálido.
Las diseñadoras priorizan reorganizar el esquema general antes de elegir materiales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre esos problemas citó la calidad de los armarios, el funcionamiento de los electrodomésticos, el desgaste de las superficies y una mala iluminación. La diseñadora señaló que a veces todo el espacio presenta fallas y hace falta empezar de nuevo.

LaMarque también planteó que una renovación total no siempre es necesaria. Si se conserva la distribución general o se reutilizan ciertos elementos, esas decisiones pueden ahorrar tiempo y reducir el gasto total.

Cocina con gabinetes inferiores verdes, encimeras de mármol, gabinetes superiores de madera, isla central, dos taburetes, ventana, plantas y libros.
La accesibilidad de electrodomésticos y zonas de preparación guía la planificación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre las opciones para recortar costos mencionó mantener armarios y electrodomésticos cuando sea posible. Ese criterio, indicó, puede acercar la cocina deseada sin ampliar de más el presupuesto.

Por qué la distribución mejora el uso diario y la inversión

Tolles sostuvo que el gasto en mejoras pierde sentido si la cocina sigue sin responder bien al uso cotidiano. “Al final, cualquiera puede diseñarte una cocina bonita, pero si tus mesadas siguen abarrotadas o corres una carrera de cinco kilómetros para preparar la cena, entonces la distribución no es funcional”.

Interior de cocina con isla central, encimeras y salpicadero de mármol, ventanales, estantes de madera, gabinetes, grifo dorado, cacerolas de cobre, bol con frutas, jarrones con plantas y libros.
La iluminación y la instalación eléctrica determinan rendimiento y practicidad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La prioridad funcional también tiene un efecto económico, según Emily LaMarque. En vez de destinar el dinero primero a acabados que no cambian la vida diaria, la reforma puede concentrarse en ajustes que vuelvan la cocina más eficiente y cómoda.

Para la diseñadora, una reforma de cocina exige detectar con precisión qué funciona y qué no antes de comprometer una inversión que puede crecer con rapidez. Esa revisión previa, según el planteamiento expuesto, ayuda a concentrar el gasto en cambios que sí mejoran el espacio.

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