Cómo funciona la dieta experimental que promete quemar grasa sin hacer ejercicio

Científicos en Dinamarca realizaron, en modelos animales, un plan de alimentación que tuvo por objetivo disminuir dos aminoácidos presentes en proteínas de origen animal

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grasa visceral
Una dieta baja en aminoácidos logra resultados similares al ejercicio físico. Freepik

Un equipo científico de la Universidad del Sur de Dinamarca descubrió que reducir los aminoácidos metionina y cisteína en la dieta activa la quema de grasa en modelos animales, específicamente en ratones, incluso sin cambios en la cantidad de alimentos consumidos ni en el nivel de actividad física.

Los resultados muestran que los animales perdieron peso al aumentar su gasto energético, a través de la generación de calor en la grasa beige, un tejido involucrado en la termorregulación del cuerpo.

Según el estudio publicado eLife, la invesitgación consistió en alimentar a ratones con una dieta baja en metionina y cisteína durante siete días. Los animales mostraron un aumento del 20 % en su capacidad para quemar calorías, con una pérdida de peso equivalente a la observada en la exposición constante a temperaturas frías.

La investigación destaca que los ratones no comieron menos ni se movieron más. El efecto metabólico se produjo únicamente por el ajuste en la composición de los aminoácidos de su dieta. La metionina y la cisteína están presentes en altas proporciones en carnes, huevos y lácteos, y en baja cantidad en alimentos vegetales como legumbres, frutos secos y verduras.

Características del estudio y hallazgos principales

Investigadores identifican alimentos que aceleran el gasto calórico sin entrenamiento. Foto: (iStock)
Investigadores identifican alimentos que aceleran el gasto calórico sin entrenamiento. Foto: (iStock)

En cuanto al desallo del experimento, el sitio mencionó que el diseño comparó ratones alimentados con una dieta estándar y otros con una dieta restringida en metionina y cisteína. Los científicos midieron el gasto energético, el peso corporal y la actividad física de los animales durante la semana de observación. Los resultados demostraron que la restricción selectiva de estos aminoácidos generó una activación del motor térmico interno, sin alterar la ingesta calórica ni los niveles de ejercicio.

De acuerdo con Jan-Wilhelm Kornfeld, profesor de la Academia Danesa de Diabetes y Endocrinología, la termogénesis inducida por la dieta igualó el efecto de exponer a los ratones a cinco grados Celsius. La grasa beige, responsable de la producción de calor, se activó tanto con el frío como con la dieta modificada. Este mecanismo permitió a los animales perder peso de manera eficiente, sin intervención externa adicional.

Por su parte, Philip Ruppert, coautor del estudio, explicó que la grasa beige no distingue entre la quema provocada por el frío o por la dieta. El equipo identificó este tejido como el epicentro de la quema de calorías extra. Entonces, las conclusiones sugieren que la manipulación de los aminoácidos en la alimentación podría replicar los beneficios metabólicos de la exposición al frío, pero de forma más cómoda y controlada.

Implicancias para la salud y nuevas estrategias contra la obesidad

De esta manera, la investigación respalda la hipótesis de que la dieta puede activar la quema de grasa sin necesidad de ejercicio o de pasar hambre. Los alimentos vegetales, que contienen menos metionina y cisteína, ya se asocian con menor riesgo de enfermedades crónicas y mayor longevidad. El estudio destaca que vegetarianos y veganos consumen menos de estos aminoácidos en comparación con quienes eligen una dieta rica en productos animales.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
Hallan dieta que activa el “motor térmico” del cuerpo sin ejercicio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por el momento, el portal explicó que los científicos no experimentaron este enfoque en humanos, pero consideran posible que el mismo mecanismo funcione en personas. La evidencia actual sobre la termogénesis y el metabolismo en humanos y ratones sugiere un potencial común, aunque el equipo enfatiza la necesidad de estudios adicionales antes de hacer recomendaciones clínicas.

El próximo paso, según los autores, consiste en desarrollar fórmulas alimentarias que reduzcan de manera segura la metionina y la cisteína. El objetivo es explorar alternativas terapéuticas para la obesidad, capaces de aumentar el gasto energético sin cambios drásticos en el estilo de vida de los pacientes.

Perspectivas y desafíos para futuras investigaciones

Sin dudas, el hallazgo abre la puerta a nuevas estrategias para tratar la obesidad, problema de salud global que afecta a millones de personas. El enfoque dietético podría complementar el arsenal de terapias actuales y reducir la dependencia de intervenciones invasivas o medicamentos con efectos secundarios.

En síntesis, la investigación plantea desafíos, como determinar la seguridad de una dieta baja en aminoácidos esenciales a largo plazo y su impacto en la salud general. Los expertos señalaron la importancia de realizar ensayos clínicos controlados y de analizar la respuesta en distintos grupos poblacionales.

El estudio publicado en la revista eLife representa un avance en la comprensión del metabolismo y el control del peso corporal. Los resultados posicionan la manipulación de aminoácidos como una herramienta potencial en la lucha contra la obesidad, bajo estricta supervisión científica y médica.