Carola Reyna, Boy Olmi y cómo enfrentar la cuarentena en una pareja conformada hace 27 años: “Si no lo pasáramos bien juntos, no tendría sentido”

En plena pandemia los actores comparten la vida personal y la profesional con su nueva propuesta "En casa-miento". En esta charla con Teleshow afirman: "El hecho artístico no se puede detener, ni se va a detener nunca"

Guardar

“Es muy loco lo que todos estamos viviendo”, dice Carola Reyna. Y junto a Boy Olmi, abre las puertas virtuales de su hogar a Teleshow, en medio de la pandemia. Los actores, que ya llevan 27 años juntos, se preparan para sumarse al proyecto En casa miento, la obra vía streaming en la que participan distintas parejas del ambiente artístico que conviven en cuarentena.

Reyna y Olmi interpretan a dos hermanos que dan vida a un capítulo más de este ciclo, que cuenta con cuatro obras que se renuevan una vez por mes desde el 11 de julio, los sábados a las 21 horas por Teatro Nün. A ellos les llegará su turno a partir del 11 de agosto. El elenco rotativo está integrado, además, por Fernanda Metilli, Agustín Rada Aristarán y Gustavo Garzón, entre otros.

“Es una situación muy compleja de sobrellevar para todo humano”, advierte Boy, aún extrañado por el escenario tan particular que presenta atravesar una crisis de estas características. Sin embargo, con Carola sostienen que la pasan muy bien juntos.

—¿Se amigaron con esta forma de vincularse virtualmente en cuarentena, o les cuesta?

Carola: —Si no te amigás, ¡fuiste!

Olmi: —Es la posibilidad de tener encuentros muy sinceros, directos, donde no se pierde el tiempo. Es la herramienta, en medio del océano, cuando aparece…

Carola: —Una balsa.

Olmi: —Un salvavidas. Te aferrás y decís: “Si tenemos que hablar, hablemos por acá”. Extraño mucho estar sentado frente a un café charlando con tiempo, no estirando el cogote para acercarme a la computadora, no forzando la garganta para hablar, con el clima que pareciera que uno está hablando a distancia. Es rarísimo.

Carola: —Pero estamos reamigados porque hacemos muchísimo uso y todo, lo que podamos explorar, experimentar con estas herramientas en este momento, es lo que nos posibilita hacer lo que hacemos. Los Supersónicos han llegado.

—¿Están haciendo clases virtuales y ese tipo de actividades? ¿La cuarentena les pegó por ese lado?

Olmi: —Hemos tenido toda clase de etapas. Hemos hecho clases, meditaciones, cursos, buscamos cosas en Internet cada vez que queremos ver espectáculos, recetas de cocina. Festejamos cumpleaños por Zoom. Nos encontramos con parientes. Hemos hecho millones de cosas.

Carola: —Han habido diferentes etapas en la misma eterna cuarentena. Al principio había un entusiasmo enorme por descubrir todo lo que nos ofrecía esta posibilidad de estar en tu casa y hacer un montón de cosas, hablando de la parte positiva, en la que uno buscó cosas para engancharse y no enloquecer, y sobrellevar una situación de este nivel de dificultad. Entonces, era “¡Huy!, hago esto, lo otro...”. Después, en lo personal, me agoté. Y después, empecé a laburar.

—Una cuarentena activa.

Olmi: —Es una situación muy compleja de sobrellevar para todo humano. Estar en su casa, en el mejor de los casos, con las casas adecuadas para poder mantener este momento. La actividad es una contrapartida de la inquietud que genera todo el contexto. Con más trabajo, desde el punto de vista económico, o con más trabajo personal, creativo, de ponerse a hacer cosas. Estoy desde dando clases hasta haciendo rompecabezas.

Carola: —Hay cosas que uno las ha abandonado.

Olmi: —Ha mutado muchísimo. Fuera de la cuarentena, jugábamos muchos juegos de mesa, y en este momento hace meses que no tocamos un Scrabble…

—¿Son de jugar juegos de mesa en casa?

Carola: —Sí, nos encanta.

Olmi: —Sí, pero no en este momento. Curiosamente hace meses que no jugamos.

—Cambian los hábitos.

Carola: —Estamos con un nivel de conciencia muy particular y de enorme agradecimiento. Frente a tanta dificultad, tanta carencia de cosas que se frenaron, frente a tanta noción de la muerte, que siempre está, pero ahora la estamos viendo permanentemente, frente a todo eso lo que nos queda es valorar lo que sí tenemos y podemos en este momento. Hemos empezado a agradecer incluso cuando nos sentamos a comer, y no solamente por la comida, si no porque podríamos estar en una emergencia.

—¿La pasan bien juntos?

Olmi: —Sí, lo pasamos muy bien juntos. Estamos hace muchos años, y si no lo pasamos bien, no tendría ningún sentido. Tenemos el ejercicio de estar juntos y, a veces, justamente todo eso que nos incomoda del otro, tenemos que apelar a nuestra propia experiencia en común para sobrellevarlo y redireccionarlo.

Carola: —A veces no damos más con la limpieza, con lo que fuere. Hay un punto en que, realmente, cada uno a su manera no da más. Y por otro lado, hay que seguir y dejarse de boludear. Es muy confuso este momento. “Ahora salgan, hagan, circulen”, cuando cada vez hay más posibilidad de contagio. Es contradictorio. Cada uno sabe y cada uno tiene que tomar conciencia de que se tiene que seguir cuidando y, sobre todo, seguir cuidando al otro. Como dice mamá cuando nos quejamos: “¡Qué suerte que se llevan bien!”. Más allá de que por momentos se pone ríspido porque estás 24 x 24, Boy cocina un montón y cocina bárbaro, pero deja todo sucio, me imagino lo que será estar con alguien con quien, además, te llevás mal de por sí. Ni hablar.

—¿Cuántos años de amor?

Olmi: —27.

Carola: —¿Tanto? Mintamos, como con la edad. Empecemos a mentir.

—En la obra de teatro no les toca ser pareja, les toca ser hermanos.

Carola: —Sí.

Olmi: —Nos pareció que era un atractivo no hacer de pareja. La obra fue escrita mientras se generaba el proyecto y la idea de hacer de hermanos era una novedad a explorar. Nos estamos divirtiendo ahora con la posibilidad de aplicar experiencias o miradas en torno a eso. Carola no tiene hermanos, yo tengo muchos.

Carola: —Voy a tener que componer para hacer de hermana.

Olmi: —A los actores nos gusta hacer cosas que no somos.

—Dentro de las cosas positivas que le podemos encontrar a lo que estamos viviendo, una de ellas es la aparición de propuestas creativas buenísimas.

Carola: —El otro día vimos un espectáculo de Daniel Veronese por Zoom, en Timbre 4: La noche devora a sus hijos. Terminé muy emocionada porque las sensaciones... El hecho artístico no se puede detener, ni se va a detener nunca. No ha habido guerra, no ha habido peste que pueda con un tipo parándose, aunque sea en una piedra, a contar un cuento. Me da mucha emoción ver la capacidad creativa de este país. Tengo amigas en otras partes: el otro día se reunía gente de teatro con unos franceses y estaban alucinados con las propuestas de acá; no lo podían creer. Siempre tenemos esa capacidad de sobreponernos a algo complicado, y más que nunca está de manifiesto que el hecho artístico es indispensable.

En casa miento parte de una fiesta de casamiento que no vamos a ver, es la vuelta a casa de esa pareja de actores.

Olmi: —Sí, son varias obras. Todas giran en torno al mismo evento del que participamos todos (los personajes), y cada uno está volviendo a su casa. Como parte del dispositivo humano, está basado en actores que están conviviendo: Rada y Fer Metilli, el caso de la familia Garzón, Diego Gentile.

Carola: —Javier Marra.

Olmi: —Claro, grupos que están conviviendo en cuarentena en la vida real.

—Cada uno tiene un vínculo distinto con esa pareja que se casa. ¿Lo hacen en vivo?

Carola: —¡Sí! (Risas). Es en vivo. ¡Chupate esa mandarina!

Olmi: —Ese es el desafío y el atractivo. Lo grabado puesto en una pantalla es algo que estamos acostumbrados a ver en las series y cualquier otra cosa televisiva. El hecho de que estemos transmitiendo solos en nuestras casas, articulando toda la parte técnica, pero además sin el público y con ese salto sin red que implica el vivo, es lo que le da ese condimento.

—¿Cómo invitan a la gente a recibirlos desde sus casas?

Carola: —Los espero con una copa de vino tinto y con la actitud abierta y renovada de estar frente a algo novedoso que tiene sus riesgos, pero que estamos siendo testigos, y siendo parte de un cambio enorme que nos hace bien a todos.

Olmi: —Tiene que ver con la apertura de la intimidad, algo que siempre hemos sido tan celosamente guardianes, y a veces se expone innecesariamente. En este caso, por necesidad, estamos muy hermanados con el mundo entero. Este hecho de abrir cada uno su casa, estos encuentros que se dan a distancia, es abrir nuestros propios corazones.

Mirá la entrevista completa

Más Noticias

Lali: “Elijo vivir en este país, tengo quejas como todes pero también un montón de cosas para decir por qué vivo acá”

En una charla íntima con Teleshow, la artista habla de El fin del amor, la obra que protagoniza y produce, pero también de la realidad actual, de los vínculos y de por qué pudiendo elegir y teniendo trabajo, no se radica en España

Lali: “Elijo vivir en este país, tengo quejas como todes pero también un montón de cosas para decir por qué vivo acá”

Andrea Politti: “El argentino es muy creativo, el problema es que es muy resistidor”

En esta charla íntima con Teleshow, la actriz cuenta cómo se siente al compartir escenario junto a su hijo, recuerda su infancia marcada por el exilio de su padre y reflexiona sobre la actualidad del país y el rol de la mujer

Andrea Politti:  “El argentino es muy creativo, el problema es que es muy resistidor”

Diego Torres: “No me gusta la mala política, la que te miente diciendo que te ayuda pero en realidad te está empobreciendo”

En esta charla íntima con Teleshow, el cantante repasa sus treinta años con la música, habla de su nueva vida de soltero y reflexiona sobre la actualidad del país

Diego Torres: “No me gusta la mala política, la que te miente diciendo que te ayuda pero en realidad te está empobreciendo”

Carla Peterson: “Ser mamá me gusta más que actuar, y hay momentos en los que tengo que priorizar mi familia”

La protagonista de El gerente se confiesa en esta charla con Teleshow. El duro camino para convertirse en actriz y la familia que formó con Martín Lousteau

Carla Peterson: “Ser mamá me gusta más que actuar, y hay momentos en los que tengo que priorizar mi familia”

Juan Minujín: de su experiencia al filmar con Angelina Jolie a ser Guillermo Cóppola y su nuevo filme, El suplente

Es uno de los actores más requeridos de su generación pero asegura haber sido rechazado en el 90 por ciento de los castings en los que se probó. Su compromiso social y la necesidad de darle descanso al Pastor de El marginal

Juan Minujín: de su experiencia al filmar con Angelina Jolie a ser Guillermo Cóppola y su nuevo filme, El suplente