“¡Está casada! Ahora la tengo que presentar con el ‘de...’. ¡Felicitaciones, se casó!”, dijo Marcelo Tinelli el lunes por la noche al presentar a Pampita en el jurado del Bailando 2019. Sin embargo, ella aclaró que no y que con su pareja, Roberto García Moritán, habían ido a registrar sus huellas digitales. “No me casé y no fui con los testigos (al Registro Civil). Fuimos los dos solos, pusimos las huellas, pero no es casamiento porque se va a hacer en la ceremonia el 22. Llevamos los DNI, partidas de divorciados”, explicó la modelo y conductora.

Sin embargo para la ley, y a pesar de los dichos de Pampita al conductor de ShowMatch, la actuación del juez de paz en el salón donde se realizará la fiesta no tiene validez y sí o sí la pareja deberá pasar antes del viernes a la noche por la sede correspondiente del Registro Civil con sus (por lo menos) dos testigos para firmar el acta y recibir la libreta matrimonial.

Según pudo saber Teleshow, la modelo y el empresario ya firmaron el libro la semana pasada e incluso se llevaron la famosa libreta –azul de la provincia de Buenos Aires–. Es decir que al día de hoy, a tres días de su boda, el estado civil de los novios no será divorciados (ambos estuvieron legalmente casados hace varios años), sino ¡casados!

Antonella Tozo Chiarello, directora de Formación y Relaciones con la Comunidad de la provincia de Buenos Aires, explicó a Teleshow que lo que los novios harán se denomina “entrega de libreta a domicilio”: “Quiere decir que se casa la pareja con sus dos testigos en el Registro Civil y después el día de la fiesta simulan como que es ahí el Civil, pero ya se casaron".

“El acto fue consumado y la persona que los casa recrea todo de nuevo como si hubiese sido el Civil y hace la entrega de la libreta”, explicó sobre la práctica que tiene un costo de 9.360 pesos y que se puede realizar en cualquier lugar elegido por la pareja.

¿Cuánto tiempo antes de que el juez de paz asista a la fiesta a simular el Civil tiene que ir la pareja al Registro a casarse y firmar las actas? “No hay tiempo –explicó Tozo Chiarello–, sino que cada uno lo hace cuando quiere, aunque con turno previo”.

Además, aclaró que para eso es necesario que los novios, sí o sí, vayan con los testigos. No pueden hacer el trámite por separado. Ese mismo día el flamante matrimonio ya se va del Registro Civil con la libreta en la mano y un rato antes de la ceremonia se la vuelve a entregar al juez de paz.

En la celebración, además de simular el Civil, los novios pueden pedir también que el juez oficie el intercambio de anillos. Esto es más que nada para aquellos que se casan solo legalmente y no por iglesia.

Si bien Ardohain le dijo a Tinelli que había ido al Registro con Roberto García Moritán para “registrar las huellas digitales”, desmintiendo así haberse casado, en el trámite de matrimonio “no intervienen las huellas”, contó Tozo Chiarello.

Cualquier pareja puede elegir la modalidad de “entrega de libreta a domicilio” y al igual que en el resto de los casos, debe sacar el turno a través de la web de la provincia de Buenos Aires un mes antes de la fecha prevista para la boda y llevar los papeles requeridos (DNI y fotocopia de los contrayentes y de los testigos y, en el caso de que lo requiriera, certificado de divorcio).

Más allá de que Carolina Ardohain y Roberto García Moritán ya van a ser un matrimonio, el viernes ella entrará de blanco al salón del Palacio Sans Souci y ambos, no importa si es un simulacro, se casarán delante de sus invitados para celebrar su amor, haciendo de su boda –tal cual fue la propuesta–, uno de los eventos más románticos que hubo en el año en el mundo del espectáculo.

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