INXS en mayo de 1986 (Andre Csillag / Shutterstock)
INXS en mayo de 1986 (Andre Csillag / Shutterstock)

Madonna cumplía 19 años y Elvis Presley fallecía, la misma noche en que los hermanos Andrew, Jon y Tim Farriss junto a Michael Hutchence, Kirk Pengilly y Garry Gary Beers comenzaban a tocar juntos como The Farriss Brothers en un bar australiano. Pero ese 16 de agosto de 1977 no estaba todo dicho, recién el 1 de septiembre de 1979 y bajo el nombre de INXS, los chicos iniciaban un camino que marcaría un nuevo estilo para la música mundial.

El último disco de Michael Hutchence con INXS fue Elegantly Wasted (Elegantemente devastados) y el nombre del grupo, con el que se hicieron famosos, era otra manera de decir "en exceso" ("in excess" en inglés). Si las palabras fueran sentencias habría que buscar la respuesta en la discografía del grupo australiano, que llegó para comerse el mundo y terminó devorado por él mismo.

Andrew y Michael eran amigos de la secundaria, ambos fundaron INXS y escribieron juntos la mayoría de las canciones con las que lograron escalar hasta la cima de los rankings de su país y más allá. Farriss, además, fue el cerebro detrás de la música, componiendo y haciendo las veces de tecladista, guitarrista y productor. El primer día de septiembre, hace 40 años, en un escenario del Ocean Beach Hotel, en la Costa australiana, la magia de INXS se hizo presente.

A comienzos de 1980, el grupo ya había firmado un contrato discográfico de cinco álbumes con Deluxe Records, un sello independiente de Sidney, dirigido por Michael Browning, ex-manager de AC/DC. Después de sacar algunos simples, finalmente INXS grabó su disco homónimo con un ajustado presupuesto de 10 mil dólares que la compañía puso a disposición. Para que el dinero rindiera, el grupo grababa por la noche y hasta el amanecer, incluso después de haber tocado una o dos veces durante esa jornada. A finales de ese año salió el disco con Just Keep Waiting como corte de difusión y muchos años después llegaría a disco de oro.

(Video: "Just Keep Waiting" de INXS en 1980 / Youtube)

El éxito se cocinaba a fuego lento y la sensualidad de Hutchence comenzaba a derretir a sus fans con un estilo nuevo. El carisma y su voz eran el impulso perfecto para esta ola new wave que traía nuevos sonidos para colarse tanto en los pubs como en las discotecas. En 1981 llegaron a dar 300 shows, haciendo rotar el material nuevo y logrando ser cada vez mejores en vivo.

En octubre de ese año, pararon para el lanzamiento de su segundo álbum Underneath the colours que se convirtió en un éxito rotundo en Australia. Años después, Michael Hutchence reconocía que trabajar tanto los ayudaba a no irse "por la tangente". El cantante bien podía referirse a los excesos o bien a otros proyectos, como lo hicieron en 1982 cuando los Farriss se fueron a tocar con el productor del disco (Richard Clapton) o cuando él mismo grabó "Speed kills", la canción escrita por Don Walker de Cold Chisel para la banda sonora de la película Freedom, dirigida por Scott Hicks.

Justamente fue para Cold Chisel que INXS hizo de grupo soporte en la gira por Nueva Zelanda. Oceanía le estaba quedando chica y en 1983 tocaron por primera vez en los Estados Unidos, más precisamente en San Diego. La banda representaba lo más nuevo del new wave y del post punk y decidieron hacer pie en Norteamérica que los esperaba con los brazos abiertos. Luego llegarían The Swing en 1984 y, cuando en 1985 se metieron en el estudio con el productor Chris Thomas y pensaron que tenían un nuevo disco, se dieron cuenta que les faltaba un hit. Por insistencia de Thomas (quien trabajó con artistas de la talla de Pink Floyd, Paul McCartney y U2) tenían que tener un corte que pegara y así, bajo presión, salió "What You Need". El primer gran éxito tenía todo lo que se llevaba por entonces: saxo, un ritmo tremendo y un videoclip con mucha facha y dibujitos animados.

(Video: "What You Need" de INXS en 1985 / Youtube)

Ese año ganaron premios, participaron en el mega concierto Oz for Africa y deslumbraron en el Live Aid. Tocaron para el príncipe Carlos y Lady Di en Australia y, aunque la prensa musical británica los tratara de fiasco, ese mismo show fue presentado en la MTV de los Estados Unidos bajo el nombre Living INXS. Para Inglaterra eran demasiado modernos, pero la tele los amaba y América también.

Tocaron como teloneros de Queen en Wembley 86, giraron por todo el mundo con su disco Kick, llegaron al puesto número 1 de Australia y la rompieron con temazos como "New Sensation", "Need You Tonight" y "Mistify". Kick vendió más de 10 millones de copias solamente en los Estados Unidos. 1987 y 1988 los encontró de gira, 1989 fue de parate y 1990 llegó con el lanzamiento de X, el disco que traía consigo otro éxito: "Suicide Blonde".

(Video: "Suicide Blonde" de INXs en 1990 / Youtube)

Mientras la fama del grupo crecía, la vida íntima de Hutchence se hacía interesante para sus fans. Su relación amorosa con la también australiana Kylie Minogue dirigió la atención de los fanáticos del pop sobre el grupo, aunque ellos nunca dejaran su base rockera. Welcome to wherever you are llegó en 1992 y trajo rareza al clásico sonido de INXS, agregando cítaras y una orquesta de 60 músicos a la banda habitual. En 1993 llegaría Full moon, dirty hearts, y después un tiempo en el que Michael se dedicaría a disfrutar su vida de celebrity y tocando eventualmente con bandas amigas. Elegantly wasted fue el último disco del grupo con Hutchence que, aunque no parecía demostrarlo, ya se estaba acercando a las puertas del infierno.

Michael Hutchence apareció muerto en su habitación del hotel Ritz-Carlton de Sidney, el 22 de noviembre de 1997. Lo encontró una empleada en su habitación, la 524, y abrió no solo la puerta del cuarto, sino también de una catarata de elucubraciones que llenaron las páginas de espectáculos y policiales en los medios periodísticos de todo el planeta. En el suelo de la 524 encontraron botellas de alcohol, medicamentos sin receta y enroscado en el cuello del músico, su cinturón de piel de serpiente. Tenía 37 años y sobre él recayó una hipótesis tan retorcida como atractiva para la prensa amarilla: ¿se había estrangulado en medio de un juego sexual?

Funeral de Michael Hutchence (Shutterstock)
Funeral de Michael Hutchence (Shutterstock)

Recién en febrero de 1998, los forenses dieron a conocer los resultados de la autopsia: el líder de INXS se había suicidado. Nadie pudo prever que ese hombre elegante y exitoso, que estaba a punto de salir de gira con su banda de amigos y colegas, pasaba por un momento fatal y solo deseaba desaparecer. Hacía poco más de un año había sido padre de Heavenly Hiraani Tiger Lily Hutchence (una pequeña con un nombre muy largo) producto de su relación con la periodista galesa Paula Yates. La pareja estaba muy enamorada, pero la historia no venía fácil.

Michael y Paula se habían conocido en 1984, cuando ella lo entrevistaba a él para el programa The Tube, y repitieron la experiencia en 1994 para The Big Breakfast, producido por Bob Geldof que, casualmente, era el esposo de la conductora y con quien tenía tres hijas. El coqueteo llevó al romance y en febrero de 1995, Yates y Geldof se separaron para divorciarse un año después. Se supo que la noche antes de quitarse la vida, Michael y Bob hablaron por teléfono, que los hombres discutieron y que el australiano levantó la voz haciéndose oír en las habitaciones contiguas.

La persona que años atrás lo había ayudado, quizás de manera indirecta, a mostrarse al mundo esta vez le estaba negando lo que más amaba. Vale recordar que Geldof había sido el productor del mega concierto Live Aid, donde INXS tuvo la chance de cruzar las fronteras de Oceanía. Las tres hijas de Bob y Paula -Fifi Trixibelle, Peaches Honeyblossom y Little Pixie- estaban en Gran Bretaña con su madre y su pequeña hermanastra, sin poder salir del país por decisión de su padre. Yates no podía viajar hasta Australia con sus hijas mayores, de modo que se quedó en Europa también con la pequeña, para desesperación de Michael.

Michael Hutchence en un recital en Suiza en 1994 (AP)
Michael Hutchence en un recital en Suiza en 1994 (AP)

Hutchence se suicidó, pero fue su viuda quien en 1999 echó un manto de duda al declarar en televisión que el músico gozaba practicándose asfixia autoerótica y que el asunto se le había ido de las manos. Las declaraciones de Paula se perdieron quedaron sepultadas junto a su recuerdo, ya que murió por sobredosis de heroína el 17 de septiembre de 2000, día en que su hija Little Pixie cumplía 10 años. Tiger Lily, la niña que había tenido con Hutchence quedó huérfana por completo y fue Bob Geldof quien la adoptó legalmente para que pudiera crecer junto a las otras hijas de Paula en Gran Bretaña.

La fatalidad de Tiger Lily no quedaría ahí: su hermana Peaches también murió por una sobredosis de heroína en 2014, dejando dos hijos pequeños y un esposo. A Thomas Cohen, viudo y padre de los hijos de Peaches, se lo relacionó sentimentalmente con Tiger, que en la actualidad tiene 19 años. Es que la descendencia del cantante de INXS genera tanto morbo en la prensa del corazón como en otra época lo fue su propia vida amorosa.

Después de que Michael murió, los INXS no se presentaron en público por casi un año y luego comenzaron una etapa de cantantes itinerantes, llegando incluso a elegir mediante un reality show. Los músicos se dedicaron a proyectos paralelos y como grupo se presentaron encabezando la inauguración de los Juegos Olímpicos de Sydney de 2000, y también salieron de gira por Sudamérica y Europa. Fue en 2004 cuando anunciaron el lanzamiento de "Rock Star", el concurso para encontrar un nuevo vocalista para la banda. En septiembre de 2005, J. D. Fortune, de Canadá, ganó el concurso y con él grabaron Switch en 2005.

INXS en Los Ángeles, en 2005 (Pf/Keystone USA / Shutterstock)
INXS en Los Ángeles, en 2005 (Pf/Keystone USA / Shutterstock)

INXS volvió a salir de de gira, pasaron por Buenos Aires e invitaron a cantar a la modelo y música Deborah De Corral, después grabaron Original Sin en homenaje a su fallecido compañero. En 2012, INXS emitió un comunicado confirmando lo que ya se veía venir, el fin había llegado. "Entendemos que puede sorprender a todo el mundo, pero las cosas deben llegar a un final. Hemos estado tocando durante 35 años, es el momento de alejarse de las giras. Nuestra música por supuesto sobrevivirá y siempre seremos parte de ello. Nos gustaría agradecer de todo corazón a amigos y familia por habernos apoyado durante nuestra extensa carrera. Nuestras vidas se han visto enriquecidas por todos ustedes". Los Farriss también dijeron "nunca digas nunca", pero la frase huele a consuelo de tontos. Será imposible reproducir la electricidad que se sintió hace cuarenta años cuando, por primera vez, esos seis amigos australianos fueron presentados como INXS.

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