Cuando volvía de hacer una prueba de sonido en el Luna Park –fue uno de los invitados sorpresa de Lali Espósito en el show que dio el jueves por la noche-, Abraham Mateo se sorprendió al ver que en la puerta del hotel en el que se hospedó durante su estadía en Buenos Aires había un grupo de adolescentes esperándolo para saludarlo y sacarse fotos.

"Muchas veces, ellas se enteran de las cosas antes que yo", reveló el cantante español en una entrevista exclusiva con Teleshow. Mientras prepara el recital que dará el 27 de octubre en el Gran Rex, celebra sus 13 años de carrera en 20 de edad.

No es la primera vez que viene a Buenos Aires, ciudad que –asegura- le recuerda mucho a Madrid, en donde vive actualmente junto a su mamá, su papá y su hermano, que también es artista y trabaja con él. "De aquí me gusta la comida, el asado, el dulce de leche. El acento, la gente es muy familiar", agrega quien hizo su primer Luna Park cuando tenía 14 años.

—¿Se extraña mucho tu casa cuando estás tanto tiempo afuera viajando por el mundo?

—Sí, porque mi casa es el sitio en el que puedo estar tranquilo y sentir el calor de toda mi familia. Pienso que es importante estar en casa y volver al ruedo con una energía renovada.

—Empezaste tu carrera a los 7 años, ¿cuánto influyó tu familia para que no te dejaras llevar por el éxito?

—Vengo de una familia muy unida y sin el cariño de mis padres y de mi gente, no hubiesen sido posibles estos 13 años de carrera. Han sido muy importantes y mi mayor soporte. También el hecho de compartir con mi hermano la música me ayudó mucho a crecer, a tener los pies en la tierra y no olvidarme de dónde vengo.

—Entre tanto éxito, ¿cómo se hace para mantener los pies sobre la tierra?

—Gracias a Dios, siempre me he rodeado de un equipo que es como parte de mi familia. Gente positiva y sana que quiere lo mejor para mí y me da energías positivas.

—¿Sentís que, en algún punto, perdiste parte de tu infancia por no hacer lo mismo que tus amigos a esa edad?

—Realmente, siempre he hecho lo que quería y he tenido la infancia que se me ha dado la gana. He querido hacer lo que el corazón me decía y, gracias a Dios, conté con el apoyo de todos mis seres queridos. Así que no siento que me haya perdido nada o haya sido infeliz. Siempre he podido expresar mis sentimientos a través de lo que a mí me gustaba, que era cantar.

—¿En qué momento te diste cuenta que la música no era una diversión y que querías hacer una carrera?

—Llegar hasta aquí, literal, era una cosa que ni siquiera pasaba por mi mente. Empecé en la música como un juego porque era lo que más me divertida y poco a poco fui conociendo a la gente adecuada en el momento adecuado. Todos los astros se alinearon, tuve la suerte de firmar con una multinacional a los 9 años y sacar mi primer disco. A partir de ahí, mi vida dio un giro de 360 grados y empecé a darme cuenta de que la cosa iba en serio.

—¿Tenés alguna cábala o amuleto que lleves con vos a todos lados y sí o sí necesites antes de subir al escenario?

—Viajo siempre con mi mamá y tengo rituales con ella porque me da mucha tranquilidad y paz. Es la representación de mi familia en una sola persona y agradezco mucho su presencia. Además, tiene más de una función, porque no solo es mi mamá sino que yo le digo es mi "mamanager"  porque siempre está pendiente de todo y asegurándose de que nunca me falte nada.

—¿Cómo son esos rituales que tienen antes de salir al escenario?

—Siempre le guiño el ojo y nos damos un beso. Es una de las cosas que no me pueden faltar. Me ayuda a estar tranquilo, relajado y en paz. No nos hemos despegado en ningún momento desde los 9 años cuando empecé a viajar. Hemos crecido a la par, porque ella también adquirió muchos conocimientos referidos a la música.

—Hace un tiempo habías dicho que la mayoría de tus fanáticas eran argentinas. ¿Qué te genera volver a encontrarte con ellas?

—Una de las cosas que más me gustan es el hecho de sentir al público argentino tan cerquita de mí, porque cada vez que vamos a un sitio, están ahí. Muchas veces saben dónde voy a estar antes de que yo lo sepa. ¡Es muy fuerte! Me gusta ese cariño. Me hace sentir con la adrenalina bien arriba.

—¿Cómo se enteran de todo?

—No sé, pero a mí me encanta porque casi siempre (el vínculo) es a través de una pantalla. Y cuando existe la posibilidad de poder tomar un contacto directo me gusta mucho. De hecho, hay muchas de ellas que suelo reconocer por la cantidad de mensajes que mandan en las redes y eso es muy emotivo y muy bonito.

—¿Tantos mensajes recibís como para recordar su cara y sus nombres?

—Es como algo que va en mi día a día y, de tanto ver los mensajes y de ver su nombre o su foto de perfil, me quedo con esa persona y cuando me la encuentro la reconozco. Y eso, sé que les hace mucha ilusión a ellas.

—¿O sea que no tenés un community manager y sos vos el que lee y responde a todos los que te escriben?

—Siempre. Para mí, personalmente, las redes son un papel muy importante porque es el medio de comunicación más directo que tengo con los fanáticos y parece mentira la cantidad de personas a las que podemos llegar hoy en día a través de un mensaje o una foto. La cantidad de sonrisas que podemos sacar a través de la pantalla me parece espectacular. Sobre todo para agradecerle todo el cariño y el esfuerzo y apoyo que ponen en mí.

—Vos empezaste de muy chiquito, pero imagino que habrás estado del otro lado también. ¿Quiénes eran tus ídolos?

—Claro que sí, he tenido muchos referentes cuando era pequeño y me gustaban muchos distintos tipos de música. Por un lado, canciones románticas y baladas, y por el otro, canciones urbanas. Tuve diferentes influencias para poder crear un sonido porque se trata de nutrirse de mucha música y si tuviera que nombrar a alguien, Juan Magán (productor discográfico, remezclador, DJ, compositor, letrista y cantante) ha sido un gran referente a lo largo de mi carrera. Al igual que Camila, Axel, entre muchos artistas.

—¿Con muchos de ellos llegaste a trabajar?

—El hecho de crecer con la música de alguien y tener la posibilidad de trabajar con él o ser su amigo es uno de los regalos más bonitos que me ha podido dar la vida. Porque tengo la suerte de decir que hoy en día tengo una buena relación con ellos.

—También te eligió Jennifer Lopez para trabajar con ella.

—Haber colaborado con ella y con Yandel ha sido una de las experiencias más bonitas que me han pasado. Muchos me han abierto la puerta y han apoyado mi música y es una cosa a la que que siempre estaré agradecido.

—¿Cómo fue la experiencia de trabajar con Lali Espósito?

—De verdad, fue algo muy especial, porque Lali es una artista que admiro mucho y que también quiero. Como persona y como artista, me parece que es brutal y nos úne una conexión muy especial. La música se trata de compartirla y de hacer amigos y, en este caso, ella es una de mis grandes amigas.

—¿Con qué otro músico te gustaría trabajar?

—Es difícil contestar pero me gustaría mucho trabajar con Enrique Iglesias, que es una de las personas con las que hoy también mantengo contacto, le gusta cómo estamos haciendo las cosas. Llama, felicita y es un honor. Me encantaría saber qué podría salir de una fusión de nosotros dos.

—Es algo viable entonces…

—Sí, solo falta cuadrar la canción indicada, y eso cuesta mucho, la verdad. Dar con una buena canción que le vaya a su estilo y al mío también, combinarlo y hacer algo que a la gente le pueda gustar y le sea fácil al oído, realmente es lo más difícil para mí.

—Entre la música y el trabajo, ¿hay tiempo para el amor?

—Hay tiempo para el amor. Uno viaja mucho, pero hay tiempo

—¿Estás en pareja?

—No estoy en pareja porque para eso no hay tiempo. Pero para el amor en general hay mucho tiempo. ¡Hay amor de sobra para repartir!

—¿Tenés ganas?

—Ahora sería complicado mantener una relación seria, pero nada es imposible.

—Imagino que las fanáticas lo deben intentar todo el tiempo, por la cantidad de mensajes que decís que recibís.

—Muchas veces me traumo de los mensajes que llegan, pero también me inspiran para componer. Para mí es importante porque es una forma de agradecerle todo lo que hacen por mí. La relación que tengo con mis fanáticos es muy intensa y familiar. Y es una de las cosas que pienso que más agradecen.

—¿Qué esperás del show de octubre en el Gran Rex?

—Que lo disfruten, que ese día se dejen llevar y se olviden de todos sus problemas, que salgan contentos, que el objetivo es pasarlo bien y repasar los temas de mi repertorio anterior. Habrá momentos para bailar, para ponerse un poco más románticos. Se va a formar una buena fiesta.

—Decís que buscas que se olviden de todos sus problemas. Si tenés un mal día, ¿cómo hacés para olvidarte y que no se note sobre el escenario?

—Suelo ser muy profesional en ese sentido y si no tengo un buen día, como le puede pasar a cualquier otra persona, siempre intento estar bien y que no se note que estoy mal. Hay que entender que esto es así, que es un trabajo y que hay que dar lo mejor porque todo se devuelve. Mi teoría es que todo va por energías y siempre hay que transmitirle a la gente energía positiva.

—¿Cómo te ves dentro de 10 años?

—Ojalá la vida y la salud me permitan seguir disfrutando de eso porque es lo que mas disfruto. Viajar tanto, conocer tantas personas y poder expresarme como yo quiera. Ojalá que la vida me siga sonriendo igual.

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