De repente, las alarmas se encendieron y la preocupación envolvió a todos en el ambiente cuando empezó a circular en las redes sociales la versión de un posible suicidio de Silvia Süller.

Fue entonces cuando su hermano Guido Süller escribió un mensaje en las redes referido al estado de salud de la mediática: Silvia fue internada en el Hospital Ramos Mejía tras haber sufrido un infarto en las últimas horas del miércoles. Y este jueves, minutos después de las 11, ingresó al quirófano. Le colocarán un stent.

"Les pido a ustedes, que siempre han sido una familia para nosotros, que recen por ella. Gracias", agregó Guido en su escueto pero contundente mensaje.

La aclaración de Guido llegó luego de que su ex pareja, Tomasito Süller, hiciera correr la versión de un suicidio. "¡Es un imbécil! Nunca la quiso", dijo el mediático desde la entrada del Ramos Mejía, mientras Silvia se encontraba en plena intervención quirúrgica.

Con las puertas cerradas en la televisión y luego de una escandalosa temporada teatral en Mar del Plata (la echaron de una obra, aduciendo incumplimiento de contrato), a mediados de 2017 Silvia probó suerte en Bolivia como jurado de la versión local del Bailando. "Me fui de la Argentina y no voy a volver", le contaba por entonces a Teleshow. Pero a las pocas semanas, regresó.

Como consecuencia de la falta de propuestas laborales, la situación económica de Süller no es la mejor. Pero como declaró una y mil veces, no pedirá ayuda monetaria, aun si la necesitara. "Si no tenés trabajo, no tenés plata. Pero mal no estoy: nunca estuvo mal en mi vida", advertía la ex mujer de Silvio Soldán. "No estoy en la calle ni en una pensión".

Pero además del aspecto profesional, la aqueja un drama personal. "No hay noche que no llore", le confesó en diciembre a Andy Kusnetzoff. ¿La razón? Hace ocho años que no ve a sus dos hijos, Marilyn (31) y Chistian (26). "Se olvidaron de mí… No sé qué decir", contaba entre lágrimas una Silvia que se mostró endeble como pocas veces.

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