La escapada romántica de Gonzalo Heredia y Brenda Gandini a Villa la Angostura: bosque, piscina infinita y relax

Luego de los rumores de crisis, la pareja armó las valijas para tener unos días a puro amor sin sus hijos Eloy y Alfonsina

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La pareja decidió viajar al sur sin sus dos hijos y gozaron de la nieve en la Patagonia (Video: Instagram)

Brenda Gandini y Gonzalo Heredia eligieron el invierno patagónico para reencontrarse a solas. Sin Eloy ni Alfonsina, sus dos hijos, la pareja de actores tomó rumbo a Villa La Angostura y se instaló en un hotel boutique a orillas del lago Correntoso que combina arquitectura victoriana, interiores de madera oscura y una piscina infinity con vista a la cordillera.

El viaje quedó documentado en la cuenta de Instagram de ambos actores, que decidieron mostrar el minuto a minuto de esta escapada romántica con sus seguidores.

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Un hombre y una mujer sonríen a la cámara. Ambos visten abrigos y gorros de invierno. Están en un muelle de madera junto a un lago con árboles y nieve en la orilla
Brenda y Gonzalo disfrutaron de una escapada sin sus dos hijos
Persona sumergida en piscina con bordes de madera, vapor sobre el agua, lago, bote cubierto, árboles y montañas nevadas en el horizonte
La vista desde la habitación de la pareja: piscina infinita, lago y montañas
Un hombre con chaqueta marrón, gorro de piel y gafas de sol posa de pie en un muelle de madera con el lago y árboles al fondo
Gonzalo posa sobre un muelle de madera a orillas de un lago en Villa la Angostura

La primera imagen establece el tono: Brenda y Gonzalo posan juntos en el muelle de madera del hotel, con el lago turquesa de fondo y los árboles del entorno cubiertos de blanco. Ella lleva un gorro de piel negra y una campera oscura; él, un gorro con manchas claras, anteojos de sol y una campera marrón ocre. Los dos sonríen directo a la cámara.

Gonzalo también fue fotografiado en los interiores del hotel. Una imagen lo muestra de pie en un salón con techo de vidrio que deja pasar la luz del mediodía, rodeado de una biblioteca de madera oscura, un sofá con estampado floral en azules y grises y sillones a cuadros. Mira hacia arriba con las manos en los bolsillos, en un rincón que mezcla lo rústico con lo refinado.

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Afuera, el paisaje invitaba a otra escala. Gonzalo aparece solo en el muelle con el lago completamente gris bajo un cielo cubierto, los pies descalzos sobre la madera mojada y veleros amarrados al fondo. La misma figura vuelve en otra toma, esta vez frente a la fachada principal del hotel: el edificio azul pizarra con ventanas de arco, el porche de entrada y las montañas nevadas recortadas contra el cielo.

Hombre con campera marrón y pantalón claro. De pie frente a una casa azul. Los ventanales reflejan montañas y un lago. Un banco y dos calentadores
Jean, remera blanca y campera para el frío fueron los elegidos por Gonzalo
Dos patos pardos con iridiscencias verdes en las alas caminan sobre suelo nevado con parches de tierra y rocas pequeñas; al fondo se observa una masa de agua
Dos patos se unieron a la pareja durante su caminata a orillas del lago
Una persona de espaldas está de pie sobre nieve en un sendero. Se observa un edificio oscuro con ventanas iluminadas y la luna brillando en el cielo nocturno
La pareja aprovechó la calma de la luna llena para relajarse en sus vacaciones

La piscina fue otro de los escenarios del registro. Dos fotografías la muestran en momentos distintos del día, y en las dos el protagonismo lo tiene el vapor que sube del agua caliente en contraste con el aire helado. En la primera, tomada al amanecer, una figura de espaldas aparece con la cabeza apenas por encima del borde infinity mientras la cordillera nevada se tiñe de rosa con la primera luz. En la segunda, captada desde adentro a través de una ventana de madera, la misma figura mira el lago al atardecer con los brazos abiertos sobre el borde.

Los senderos del predio también formaron parte del recorrido. Gonzalo camina por el bosque nativo con un bastón de madera, mirando hacia el entramado de ramas que se cierran sobre su cabeza. Brenda, en cambio, aparece en un pasaje completamente cubierto de bambú: las cañas se arquean sobre el sendero y forman un túnel vegetal compacto por el que ella avanza con los brazos abiertos y la cabeza levantada hacia la bóveda verde.

En la orilla nevada del lago, el viaje tuvo su momento más descontracturado. Dos patos de plumaje marrón oscuro y patas naranjas se acercaron a la pareja y comenzaron a seguirlos a lo largo de la costa. Brenda y Gonzalo bromearon con que eran sus hijos, los que habían dejado en casa: Eloy y Alfonsina reemplazados, por unas horas, por dos aves patagónicas que no tenían ningún apuro.

Una mujer rubia con gorro y campera negra de pie en un sendero cubierto de hojas secas, rodeado de cañas de bambú que forman un túnel, con un palo en la mano
A pesar del frío, Brenda decidió darle un toque de glamour a su look invernal
Un hombre con chaqueta marrón y pantalón oscuro está en un bosque. Sostiene un palo, mira hacia las copas de los árboles. El suelo tiene hojas secas y ramas
La pareja aprovechó para recorrer el bosque que se encuentra cerca del hotel (Instagram)

La noche cerró el álbum con otra imagen. Gonzalo aparece de pie en el exterior del hotel, pequeño bajo un cielo nocturno de azul profundo con una luna llena en el centro del encuadre. El suelo está cubierto de nieve con huellas de pisadas, y las luces cálidas del hotel iluminan la escena desde un costado. El frío, la nieve, la luna y el silencio del sur como fondo de una escapada de dos.

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