La palabra de Grecia Colmenares desde Venezuela luego de los terremotos: “Fue un sonido indescriptible”

Teleshow se comunicó con la actriz que reside en Valencia, a unas dos horas de la zona más castigada por los sismos

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Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió varias regiones de Venezuela: hay alerta de tsunami para Aruba, Curazao y Bonaire

La reciente tragedia que golpeó a Venezuela sigue conmocionando a la región. Al momento de la publicación de esta nota, las autoridades reportaron 164 muertos, más de 900 heridos y miles de familias sumidas en la incertidumbre tras los terremotos que sacudieron el país. La incomunicación y los cortes de energía agravaron la angustia, especialmente entre quienes, desde el exterior, buscaban saber el destino de sus seres queridos.

En este panorama, Teleshow consultó a Grecia Colmenares, quien reside en la ciudad de Valencia, ubicada a unas dos horas de La Guaira, donde se produjeros los efectos más devastadores. Como en diferentes zonas del país, la situación se tornó especialmente tensa al anochecer del miércoles. La actriz, que recientemente participó en la edición de Gran Hermano Generación Dorada, estuvo horas sin poder contactarse con sus seres queridos, quienes buscaban desesperadamente.

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Las secuelas del terremoto en Valencia incluyeron cortes de luz y la interrupción de las telecomunicaciones, lo que dificultó aún más la situación para quienes esperaban noticias. En medio de la incertidumbre, la actriz compartió su experiencia: “El movimiento fue muy, muy fuerte, no paraba, en mi vida viví algo parecido. Fue un movimiento y un sonido de la tierra indescriptible”.

Grecia Colmenares, una mujer rubia de mediana edad, sentada en una silla dorada frente a una pared roja con luces. Viste un top negro con lentejuelas plateadas
Grecia Colmenares vivió horas de incertidumbre en Valencia hasta que logró comunicarse con sus allegados durante la madrugada

A lo largo de la jornada, el temor creció entre los habitantes de la ciudad. La interrupción de los servicios básicos generó una sensación de vulnerabilidad. Los residentes, como Colmenares, debieron tomar decisiones en tiempo real para protegerse. Durante el sismo, desde el propio edificio donde vive, le recomendaron evacuar de inmediato, sobre todo por residir en un piso alto.

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Sin embargo, la actriz optó por quedarse en su departamento. “Preferí no bajar, traté de mantener la calma”, relató a la distancia. La decisión estuvo motivada por el miedo a que las escaleras se convirtieran en una trampa en caso de réplica. El edificio, según información recibida por la familia, contaría con “características antisismo”, lo que brindó cierta protección durante el temblor.

El edificio donde vive Grecia Colmenares sufrió grietas, pero no registró daños mayores tras el terremoto en Venezuela
El edificio donde vive Grecia Colmenares sufrió grietas, pero no registró daños mayores tras el terremoto en Venezuela

El impacto dejó algunas grietas en la estructura, pero no se registraron daños mayores en la construcción donde reside Colmenares. “No fue nada grave como lo que vimos en otros lugares donde directamente se derrumbó todo”, expresó la recordada protagonista de Topacio. Este testimonio contrastó con la devastación reportada en otras regiones del país, donde los efectos del sismo resultaron mucho más graves.

Ni bien ocurrió el siniestro, Grecia stuvo horas sin poder contactarse con sus seres queridos, quienes buscaban desesperadamente Según relató a Teleshow Hernán Restivo, su representante argentino, la imposibilidad de establecer contacto se prolongó durante horas. “No le llegaban los mensajes. No tenían señal, estaban sin electricidad”, detalló, reflejando el clima de alarma generalizado.

Durante la madrugada, Colmenares logró finalmente comunicarse con sus allegados para asegurar que tanto ella como su familia se encontraban a salvo. “La comunicación fue breve y solo buscaba dar tranquilidad de que estaba bien ella y su familia”, explicó Restivo, quien aguardaba noticias mientras el país permanecía sumido en la oscuridad.

Una mujer rubia con gafas de sol y un hombre sonríen, haciendo el signo de la paz con sus manos, frente a una escalera mecánica con iluminación azul
Grecia Colmenares y su representante Hernán Restivo antes de viajar a Venezuela (Instagram)

El corte de electricidad y la caída de la señal telefónica se extendieron durante varias horas, lo que complicó la coordinación de la ayuda y aumentó la ansiedad entre familiares y amigos. En ese sentido, su manager destacó la necesidad de preservar los recursos: “Están resguardando la batería de los celulares, ya que los cortes de luz persisten y quedar incomunicados totalmente es un riesgo concreto”.

La situación descrita por Colmenares y su entorno refleja lo que atravesaron miles de venezolanos este 24 de junio que pasó a la historia. El temor a las réplicas, la imposibilidad de comunicarse y la falta de información oficial inmediata dificultaron el descanso y la tranquilidad. Aunque la actriz intentó reposar tras el susto, la alerta se mantuvo latente.

A lo largo del país, las autoridades recomendaron a la población mantenerse atenta ante posibles nuevos movimientos sísmicos. Zonas del Caribe como Curazao y Aruba, así como Costa Rica, también permanecieron en alerta por riesgo de réplicas.

Quienes lograron comunicarse, aunque fuera brevemente, intentaron transmitir calma a sus familiares en el extranjero. El caso de Colmenares fue uno entre muchos, en una jornada marcada por la tensión y la espera de noticias.

Mujer de cabello rubio largo, con una sonrisa visible, vistiendo una blusa blanca y sentada en un sofá fucsia brillante con detalles capitoné
Grecia Colmenares contó que el sismo en Venezuela fue muy fuerte y que nunca había vivido un movimiento de la tierra similar

En medio de la desesperación, la actriz se aferró a su fe. “Es muy creyente de la Medalla Milagrosa y de Jesús”, relató Restivo.

El terremoto dejó a Venezuela pendiente de nuevos reportes mientras se restablecen gradualmente los servicios. El país sigue atento a la seguridad de quienes residen en las zonas más afectadas y a la recuperación de las comunicaciones, esenciales para aliviar la ansiedad de sus habitantes. Mientras tanto, dentro y fuera del país se multiplican los gestos solidarios y las cadenas de oración para mitigar los efectos de la tragedia.

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