Ni una menos: los comprometidos mensajes de las famosas en contra de la violencia hacia las mujeres

Lali Espósito, la Negra Vernaci, María Becerra, Emilia Mernes, Dolores Fonzi y muchas más se expresaron en las redes sociales en el 11° aniversario de la primera movilización, a días del femicidio de Agostina Vega

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La Negra Vernaci a 11 años del primer Ni Una Menos le dio voz al texto de Zuleika Esnal del libro “Bitácora de un grito”, en contra de la violencia de género y los femicidios (Olga)

El 3 de junio de 2026, el movimiento Ni Una Menos cumplió 11 años en uno de los momentos más duros desde su nacimiento. En tan solo una semana, tres femicidios sacudieron al país: el de Agostina Vega, el de Dulce María Beatriz Candia y el de Noelia Carolina Romero. Ese peso colectivo de dolor, enojo e impotencia se trasladó a las redes sociales, donde figuras del espectáculo y la música usaron sus plataformas para marcar la fecha.

Los tonos fueron distintos, pero la dirección fue la misma. El mensaje más replicado en redes fue el de Elizabeth la Negra Vernaci, que aprovechó su espacio en Olga para leer al aire un texto de Zuleika Esnal. El texto de Esnal parte de una paradoja: las mujeres fueron criadas para desconfiar unas de otras, para ver en la otra una rival o una amenaza. “Y pensar que nos criaron para pisarnos la cabeza entre nosotras”, arranca el texto. “Guarda con las minas, que son envidiosas. Guarda, que se cagan entre ellas. Guarda, que donde hay minas, hay quilombo.”

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Y después viene el giro: “Guarda, que eso también es patriarcado.” Desde ahí, el texto construye un retrato de experiencias compartidas que no distinguen biografías ni trayectorias. La otra —esa mujer que el mandato cultural presentó siempre como rival— es en realidad un espejo. “Aprieta las llaves de su casa en manos igualitas a las mías, transpirando el mismo miedo, cruzando las mismas avenidas, porque son las tres de la mañana para ella y para mí, y la vida se nos va tratando de alcanzar la cerradura.”

El miedo al caminar sola de noche, el cambio de ropa para no provocar, el silencio aprendido: todo eso aparece como patrimonio común. “La otra ya cambió de ropa para no andar provocando como me he cambiado yo. Y bajó la vista y se calló la boca. Y de todos modos, le gritaron a los diez y a los once y a los ocho las mismas barbaridades que me gritaron a mí.”

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El núcleo político del texto es la identificación. Cualquier mujer pudo ser víctima de femicidio. Esa certeza no es retórica: “La otra sabe que pudo ser Micaela. Entonces es, como sé yo perfectamente que pude ser María Soledad, y entonces soy.”

La conductora usó su programa de Telefe para adherir a la marcha

La voz del texto también enumera, sin pudor, una vida que no encaja en los moldes que suelen usarse para medir el valor de una víctima. “Si un día falto yo, que se sepa que tomé mucho Campari, que me drogué, que no recuerdo a todas las personas con las que cogí porque fueron un montón, que no pisé la universidad, que sepan que hice dedo, que fui locutora, mucama cama adentro, vendedora de libros, bostera y mal hablada.” Lo hace para anticipar el relato que podría construirse sobre ella si faltara, y para desarmarlo antes de que ocurra.

Salir a la calle el día del aniversario, según el texto, no es un gesto de solidaridad hacia otra: es un acto de autodefensa colectiva. “Hoy salgo por vos, porque te quiero mucho. Y por vos, que ni te conozco. Por vos, que salís conmigo. Por vos, que te quedás en casa. Por vos, que gritás cada injusticia. Por vos, que mirás para otro lado. Por vos, que ya no estás para marchar.” La frontera entre una y otra, plantea el texto, es más delgada de lo que el mandato de la desconfianza quiere hacer creer. “Porque salir por vos es salir por todas. Y salir por todas es salir por mí.”

El texto cierra con una mirada hacia adelante. Las mujeres que ponen el cuerpo hoy, que salen a pesar de la frustración y la impotencia, están dejando huella para generaciones que todavía no nacieron. “Estamos forjando futuro y dignidad. Estamos dejando huella en miles que no han nacido todavía, pero sabrán quiénes fuimos, qué hicimos, cuánto costó.”

La imagen que usa Esnal para anclar esa idea es la de las brujas: “Hoy somos las nietas de todas las brujas que no llegaron a quemar. Mañana seremos las abuelas, la memoria, la inspiración para las luchas que vendrán, los próximos pañuelos.” La frase final concentra toda esa operación en once palabras: “Si la justicia es machista, que sea feminista la memoria.”

Captura de pantalla de una historia de Instagram de @lajoaqui con texto blanco sobre fondo negro que dice "Entre tanto ruido, que nunca nos falte el abrazo entre nosotras..." seguido de un corazón morado
En esta fecha La Joaqui recordando cuando Cazzu la ayudó a salir de una relación violenta
Gráfico con fondo negro, muestra el mapa de Argentina en fucsia formando las palabras 'NI UNA MENOS'. A la derecha, el texto '3 DE JUNIO TODXS A LAS CALLES'
Jimena Barón llamó a la movilización
Texto blanco en negrita que dice 'NI UNA MENOS' dividido en tres líneas sobre un fondo negro liso
Lali, que todos los años se expresa y va a las marchas, eligió un mensajes corto y al pie

La Joaqui eligió la sororidad como eje y firmó su posteo con una confesión que lo cargó de sentido personal: “Entre tanto ruido, que nunca nos falte el abrazo entre nosotras. Por las que están, por las que faltan y por las que siguen luchando. Siempre juntas. Atte: una mujer que una vez fue rescatada por otra mujer.”

Lali Espósito no necesitó más que tres palabras sobre fondo negro: “Ni Una Menos.” Jimena Barón eligió una ilustración con el mapa de Argentina formado por esas mismas palabras en fucsia, con la convocatoria escrita a mano: “3 de junio. Todxs a las calles.”

Nicki Nicole fue más concreta en sus reclamos. “Este 3J reclamamos: ni una muerta más, ni un abuso más, por más espacios seguros, por más mujeres e identidades disidentes en el escenario. No olvidamos. Nos vemos en las calles”, escribió.

Celeste Cid publicó dos historias consecutivas. En la primera puso el foco en un dato: “En Argentina, cada 31 horas, un hombre se convierte en femicida.” En la segunda apuntó contra la justicia: “Un hombre que golpea o agrede psicológicamente a una mujer jamás será un buen padre. Es hora que la justicia entienda que las niñas y niños expuestos a estos padres no están seguros. Es hora que la justicia no permita que las hijas e hijos sigan siendo usados como herramientas para dañar a las madres.” Y cerró con una advertencia directa: “Si lo primero que se te viene después de leer eso es ‘pero también hay mujeres que ejercen violencia’, chequeá que hay detrás. Y revisá datos, estadísticas.”

Captura de pantalla de una historia de red social con fondo negro y texto blanco: "EN ARGENTINA, CADA 31 HORAS, UN HOMBRE SE CONVIERTE EN FEMICIDA"
Celeste Cid decidió compartir las últimas estadísticas de femicidios en Argentina
Captura de pantalla de historia de Instagram de mcelestia con texto blanco sobre fondo negro: "si lo primero que se te viene después de leer eso es..."
También, Cid llamó a la reflexión en sus redes sociales
Captura de pantalla de una historia de Instagram de Eva De Dominici con texto en morado y blanco sobre un fondo negro, promoviendo el mensaje de Ni Una Menos
Eva de Dominci reposteo un posteo en sus historias que cierra con la frase: "El problema no es de las mujeres. Es de quienes nos están matando"

Eva De Dominici también publicó dos historias. En la primera planteó una pregunta que resumió el hartazgo: “¿Qué más esperan de nosotras? ¿Dejar de trabajar? ¿No salir a la calle? ¿No tener una cita? ¿No tener amigos? ¿Usar hiyab? El problema no es de las mujeres. Es de quienes nos están matando.” En la segunda recurrió a una cita de Margaret Atwood: “Los hombres tiene miedo de que una mujer se ría de él. Las mujeres tiene miedo de que los hombres las maten”.

Dolores Fonzi compartió una frase de Elizabeth Vernaci que circuló durante todo el día: “Si la justicia es machista, que sea feminista la memoria.” Emilia Mernes reposteó una imagen de Amnistía Internacional con una pregunta que sintetizó el reclamo colectivo: “Si supuestamente ‘nos pasamos tres pueblos’, ¿por qué nos siguen matando?”

Catherine Fulop y Florencia Bas eligieron el mismo recurso: compartieron el video de una psicóloga que abrió con una pregunta que incomodó: “¿A qué mujer de tu vida tendrían que matar para que te importe la violencia de género?” El video recordó que hace unos días se conoció el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, y trazó una línea directa con el origen del movimiento: en 2015, el femicidio de Chiara Páez, también de 14 años, encendió la movilización que dio nacimiento a Ni Una Menos.

Captura de pantalla de una publicación de Instagram de Emiliamernes con fondo negro y texto rosa que dice "JUSTICIA POR AGOSTINA, POR DULCE Y POR TODAS"
Emilia Mernes pidió justicia por las dos menores de edad que fueron asesinados
Captura de pantalla de historia de Instagram: texto blanco sobre fondo negro con la pregunta '¿A QUÉ MUJER DE TU VIDA TENDRÍAN QUE MATAR PARA QUE TE IMPORTE LA VIOLENCIA DE GÉNERO?'
Dolores Fonzi compartió el mismo reel que Florencia Bas y Cathy Fulop
El mensaje de María por el aniversario de Ni Una Menos
María Becerra, que suele ir a las marchas, pidió justicia por todas las mujeres que fueron asesinadas

El mensaje fue claro: “La violencia no empieza con el femicidio, empieza cuando se naturaliza el control, cuando se minimizan las amenazas, cuando las denuncias no encuentran respuesta, cuando la vida de una mujer vale menos. No alcanza con indignarnos cuando aparece una noticia. Necesitamos una sociedad que escuche, instituciones que actúen y políticas que protejan.”

Lu Villar cerró con una convocatoria y una cifra que pesa: “Justicia por Agostina, justicia por Dulce, por las 3.200 mujeres asesinadas desde el primer Ni Una Menos en 2015 hasta hoy. Por todas las que no se mencionaron como femicidio porque hasta el 2012 era crimen pasional. Justicia por todas nosotras. Por tu hermana, tu hija, tu vieja. Este miércoles 3 a la calle. Vamos, vení.”

María Becerra se sumó desde el exterior. “Este 3 de junio me encuentra lejos de Argentina, pero con el corazón acompañando a todas las que salen a las calles para seguir alzando la voz”, escribió. Y pidió justicia por nombre: Agostina Vega, Dulce Candia, Catalina Gutiérrez, Micaela García, Lucía Pérez, Lucila Yaconis “y por todas las que ya no están”. Cerró con una frase que resumió el reclamo: “Porque todas merecemos vivir libres y sin miedo. Ni una menos.”

En el marco del aniversario 11° de la convocatoria de Ni Una Menos, Thela Fardín convocó a sus seguidores a sumarse a la marcha que se llevará a cabo este miércoles alrededor del país (Instagram)

Por su parte, Thelma Fardín también se sumó a la convocatoria y grabó un mensaje enfocado en la importancia de participar y no dejarse llevar por prejuicios. “Sé que es difícil porque todos tenemos muchos trabajos, pero hoy hay que ir a la plaza. No dejes que te hagan creer que es un evento partidario, es cultural. Es importante que todos digamos que no estamos de acuerdo con esta cultura que no le importa que nos maten. Está bien compartirlo en redes, generar conversación y que los varones se involucren, pero es vital estar presentes. No dejes que te digan que esto es solo de un grupo político: somos muchas mujeres, sin banderas partidarias, diciendo basta. Por eso invitamos a los varones, porque son quienes pueden romper el pacto entre varones”, expresó.

La actriz remarcó que la convocatoria no es una cuestión de enfrentamiento con los hombres. “No es que odiamos a los varones. Es una cuestión de género, porque no lo sufrimos solo las mujeres. Los varones también padecen este sistema que pretende que, para validar su lugar en el mundo, en la sociedad, en los vínculos, en la familia y en las instituciones, tengan que ser violentos o menos sensibles. La masculinidad está atada a ese grado de violencia, y más en un contexto en el que la crueldad parece ser la moda”.

En el cierre de su mensaje, Fardín insistió en la responsabilidad colectiva y el desafío de cambiar la cultura. “Involucrate, hablá, asumí el costo de poner límites. Levantemos la voz por todas las que hoy no pueden hacerlo porque las mataron. A cualquiera le puede pasar. No se trata solo de dar herramientas o protección individual, sino de construir una cultura diferente entre todos. Hoy, la sociedad avala que las mujeres encuentren recursos en la prostitución y que los varones se pierdan en el juego. Cada uno de nosotros puede alzar la voz para que eso cambie. Hoy hay una oportunidad y es ir a la plaza. No vayas con una bandera política, porque esta lucha no tiene partidos: no hubo ningún partido que estuviera a la altura”.

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