Las tiernas palabras del hijo de Valentina Cervantes y Enzo Fernández al imitar los apodos familiares: “Mi amor”

Benjamín comenzó a hablar más fluido y su mamá compartió su dulce vocabulario en las redes, provocando las reacciones más emocionantes

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Vaentina Cervantes capturó el momento en que su pequeño hijo contaba el apodo con el que ella se refiere a Enzo Fernández (Instagram)

Desde su regreso a Inglaterra, Valentina Cervantes dejó de lado las recetas culinarias que solía compartir y decidió volcarse de lleno al disfrute de la maternidad y la crianza de sus hijos. El día a día junto a Benjamín, su pequeño de dos años fruto de su relación con Enzo Fernández, se convirtió en el centro de sus redes sociales, donde muestra aventuras, juegos y situaciones cotidianas que enternecen a miles de seguidores. Esta vez, un video capturó al pequeño en una charla espontánea con su mamá, donde reveló cómo se refiere en la intimidad del hogar tanto a Enzo como a él mismo.

¿Cómo le dice mamá a papá?”, le consultó la modelo en referencia a Enzo. El pequeño, sin dudar, responde con una entonación cargada de ternura: “Amor”. Valentina decidió continuar el juego. “¿Y cómo le dice mamá a Benja?”, volvió a preguntarle. Benjamín, con una sonrisa, responde: “Mi bebéeee”.

El video no tardó en volverse viral y llenó de comentarios las redes sociales. “Necesito un Benja en mi vida”; “Ese nene es puro amor”; “Me encanta que le pone la entonación exacta”; “Es la ternura personificada”, fueron solo algunos de los mensajes que cosechó la publicación a medida que circulaba entre usuarios y fanáticos del futbolista.

La modelo volvió a enternecer
La modelo volvió a enternecer a los usuarios con el pequeño

No es la primera vez que Benjamín se roba el protagonismo y despierta suspiros en redes. En diciembre pasado, Valentina compartió una secuencia de videos que mostraban la ansias del niño mientras esperaba la llegada de su papá. Sentado en el auto, mirando por la ventana y con la impaciencia propia de su edad, Benja repetía: “¡Papi! No viene”. Su mamá, siempre dispuesta a estimular el diálogo y a mantener viva la ilusión, le preguntaba: “¿No viene? ¿Qué está haciendo?”.“Está jugando al gol”, en alusión a la profesión de su padre.

La espera se hizo larga, pero finalmente llegó el momento del reencuentro: Enzo apareció a lo lejos y, con una sonrisa, se acercó a abrir la puerta del auto y abrazar a su hijo. “¡Mirá quién está ahí!”, exclamó Valentina, mientras Benjamín gritaba “papá” y se fundía en un abrazo con el mediocampista del Chelsea. “Dale un beso a papá”, invitó la modelo, sellando una escena de ternura y complicidad que rápidamente conquistó a los seguidores.

Mientras esperaban en el interior del auto, Valentina Cervantes grabó el momento en que su hijo intentaba buscar a su papá, Enzo Fernández (Instagram)

Además, las peripecias de Benjamín no se limitan a la casa o al estadio. En noviembre, durante el viaje de regreso a Inglaterra, Valentina también compartió momentos únicos a bordo del avión. El pequeño, lejos de aburrirse, convirtió el pasillo en una pista de baile improvisada, cantando y haciendo reír a su mamá y a los pasajeros. “Por si algún pasajero del avión hoy cumple años”, bromeó Valentina mientras Benjamín entonaba el “Feliz cumpleaños”, sentado y con una mezcla de timidez y alegría que lo caracteriza.

La espontaneidad y la dulzura de Benjamín lograron que, en poco tiempo, el hijo de Enzo Fernández y Valentina Cervantes se convirtiera en una de las pequeñas figuras más queridas de las redes sociales. Cada video, cada ocurrencia y cada guiño de complicidad con su mamá genera empatía y cercanía, mostrando el costado más humano de la familia Fernández-Cervantes, lejos de los focos mediáticos del fútbol internacional.

Así, entre juegos, abrazos y palabras cargadas de cariño, la influencer muestra que la vida familiar está llena de instantes que, aunque simples, se vuelven inolvidables. Y mientras Enzo Fernández brilla en la Premier League y la Selección, es Benjamín quien, con cada video y cada gesto espontáneo, se encarga de recordarle a su mamá y a quienes la siguen que la felicidad se encuentra, muchas veces, en la ternura de los pequeños detalles.