Experto en IA advierte que la inteligencia artificial superará a los humanos en tres años y ocupará la mayoría de trabajos

Según el Emad Mostaque, la caída del costo de la IA y la llegada de agentes autónomos acelerarán la sustitución del trabajo cognitivo humano

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Emad Mostaque, experto en IA,
Emad Mostaque, experto en IA, aseguró que la inteligencia artificial reemplazará a los trabajadores humanos en 900 días. (Imagen ilustrativa Infobae)

La inteligencia artificial podría superar a los humanos en la mayoría de los trabajos que se realizan frente a una pantalla en un plazo de dos a tres años. Esa es la advertencia central de Emad Mostaque, matemático, fundador y ex CEO de Stability AI, quien asegura que no está en riesgo solo el empleo, sino la “relevancia económica” de las personas en un sistema productivo cada vez más dominado por máquinas inteligentes.

Mostaque sostiene que la humanidad atraviesa una fase de transición histórica marcada por una “ventana finita” de alrededor de mil días, en la que se definirán las reglas de convivencia entre la sociedad y la inteligencia artificial.

Según su visión, el avance acelerado de esta tecnología podría provocar un impacto económico y social incluso mayor que el generado por la pandemia de la COVID-19, dependiendo de cómo se gestionen las decisiones que se tomen en este período.

La IA reemplazará a trabajadores
La IA reemplazará a trabajadores en un plazo de tres años. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El especialista, autor del libro The Last Economy: A Guide to the Age of Intelligent Economics (2025), explica que el núcleo del cambio está en la automatización del trabajo cognitivo.

A diferencia de revoluciones tecnológicas anteriores, la IA no se limita a tareas físicas o repetitivas, sino que ya es capaz de analizar información, clasificarla y producir resultados complejos como textos, imágenes, código o análisis estratégicos. Con cada actualización de los modelos —que pueden costar entre 100 y 200 millones de dólares— estos sistemas se vuelven más precisos y versátiles.

Uno de los factores clave, según Mostaque, es la caída del costo de acceso a esta tecnología. “Antes había que contratar personas para realizar trabajo cognitivo. Ahora basta con alquilar capacidad de procesamiento, como una GPU, y ese costo está a punto de desplomarse”, explica.

Las empresas contrarán cada vez
Las empresas contrarán cada vez menos personal humano. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En ese sentido, la IA se convierte en una alternativa más barata, rápida y escalable que el trabajo humano, especialmente en los países desarrollados, donde gran parte del empleo se basa en tareas intelectuales.

El avance más disruptivo, afirma, llegará con los llamados agentes de IA. Estos sistemas podrán revisar correos electrónicos, documentos, videollamadas y otros registros digitales para crear una especie de réplica funcional del trabajo de una persona.

De acuerdo a sus estimaciones, una “versión digital” de un trabajador podría costar alrededor de 1.000 dólares al año, con una rápida tendencia a bajar hasta los 100 dólares. Además, no se cansaría, no cometería errores y estaría disponible las 24 horas.

La IA puede analizar correos,
La IA puede analizar correos, responderlos, crear imágenes, texto e informes. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Bajo este escenario, Mostaque considera inevitable que la IA pueda realizar mejor que los humanos cualquier tarea que se haga de forma remota y sin contacto humano directo. Esto no implica que todos los puestos desaparezcan de inmediato, pero sí que la sustitución será técnicamente posible y económicamente atractiva. “Las máquinas serán mejores que nosotros en ser máquinas”, resume.

El impacto no sería solo técnico, sino también social. Mostaque anticipa una creciente tensión y un posible sentimiento anti-IA, a medida que los sistemas pasen de ser herramientas auxiliares a convertirse en competidores directos.

Asimismo, indica que ante una recesión económica, las empresas podrían optar por no volver a contratar personal humano si la IA demuestra ser más productiva, rompiendo el vínculo tradicional entre trabajo y capital.

Ante una receción económica, las
Ante una receción económica, las empresas podrían optar por sistemas automatizados y no por humanos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta lógica también ha sido señalada por expertos en ética tecnológica como Tristan Harris, quien subraya que, desde el punto de vista empresarial, una IA no exige salario, beneficios ni derechos laborales. Para Mostaque, una vez que la IA supere al trabajador humano en tareas remotas, “no habrá vuelta atrás”.

La advertencia final del ex CEO de Stability AI es clara: el tiempo para reaccionar se está agotando. La transición ya está en marcha y las decisiones que se tomen en los próximos años definirán si la inteligencia artificial se convierte en una herramienta de progreso compartido o en un factor de exclusión económica masiva.