Condenaron a tres hombres por el robo de motocicletas estacionadas en Salta

La investigación reunió cámaras, pericias y allanamientos para identificar a los responsables de hechos cometidos en pasaje Miramar, calle Florida y avenida Chile

Fila de motocicletas estacionadas en una acera con manillares, espejos retrovisores y cascos. Al fondo se ven murales coloridos y vegetación.
La Justicia también dispuso que los delincuentes paguen una indemnización a la víctimas (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Tres hombres fueron condenados por el robo de motocicletas estacionadas en la vía pública en distintos puntos de Salta, en el marco de un acuerdo de juicio abreviado. La pena fijada fue de tres años de prisión de ejecución condicional para cada uno de los imputados.

La resolución alcanzó a Jesús Claudio Silvano Cruz, Antonio García y Tomás Mauricio Chocobar, quienes admitieron su intervención en hechos ocurridos entre el 14 de septiembre y el 2 de octubre de 2025. Uno de ellos fue declarado responsable de tres sustracciones, mientras que los otros dos recibieron condenas por su participación en uno de los casos.

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El acuerdo, según informó el portal del Ministerio Público de la provincia de Salta, incluyó compromisos económicos para reparar el perjuicio de las víctimas y reglas de conducta que los condenados deberán respetar. Entre ellas figuran la prohibición de acercamiento a los damnificados, de cometer nuevos delitos y de consumir estupefacientes o abusar de bebidas alcohólicas.

La causa fue impulsada por el Ministerio Público Fiscal, con la intervención del auxiliar fiscal Julio Cervante, por disposición del fiscal penal 5 del Distrito Centro, Federico Jovanovics. La investigación reunió elementos sobre tres robos de motocicletas cometidos en zonas diferentes de la ciudad.

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El primer episodio se registró el 14 de septiembre de 2025 en pasaje Miramar. De acuerdo con la investigación, una Yamaha FZ de 150 centímetros cúbicos estaba estacionada cuando uno de los ahora condenados dañó el sistema de bloqueo del manubrio, tomó el vehículo y se retiró del lugar.

El segundo hecho ocurrió el 30 de septiembre sobre calle Florida. En ese caso, dos hombres arribaron a bordo de una moto y observaron la zona antes de actuar. Tras comprobar que no había personas circulando por el sector, forzaron el trabamanos de una Gilera Smash 110.

Luego de la sustracción, los involucrados se dividieron para escapar: uno se trasladó en la motocicleta utilizada para llegar al lugar y el otro condujo el rodado que acababan de sustraer. Los dos vehículos fueron utilizados para concretar la huida, según la reconstrucción expuesta en el proceso.

El tercer robo se produjo el 2 de octubre sobre avenida Chile. Allí, fue sustraída otra Gilera Smash 110. Mientras uno de los participantes manipulaba el mecanismo de seguridad de la motocicleta, el restante permanecía atento a lo que ocurría en las inmediaciones.

Una vez liberado el vehículo, el autor material subió a la moto robada. El otro acusado colaboró durante la fuga desde una segunda motocicleta, desde la cual lo empujó para facilitar el desplazamiento inicial. La modalidad investigada incluyó la vulneración de las trabas de manubrio de los tres rodados.

La Fiscalía Penal 5 del Distrito Centro ordenó distintas medidas para establecer quiénes habían intervenido en cada hecho y para determinar la secuencia de los robos. La pesquisa incluyó el relevamiento de imágenes captadas por cámaras privadas y por el Sistema de Emergencias 911.

Los investigadores también realizaron tareas de identificación y cotejo de imágenes. A esas diligencias se sumaron revisiones de perfiles en redes sociales y pericias antropométricas, una técnica que permite comparar características físicas observables en registros audiovisuales con las de personas investigadas.

La investigación penal utilizó imágenes del Sistema de Emergencias 911 y pericias antropométricas para establecer la identidad de los sospechosos.
La investigación penal utilizó imágenes del Sistema de Emergencias 911 y pericias antropométricas para establecer la identidad de los sospechosos.

El conjunto de medidas permitió vincular a los tres acusados con los sucesos investigados. Posteriormente, durante allanamientos realizados en los domicilios de los hombres, se incautaron prendas de vestir y otros elementos considerados de interés para el expediente.

En esos procedimientos también fue secuestrada una motocicleta. La investigación dirigida por Jovanovics avanzó con esos elementos hasta la instancia en la que las partes acordaron resolver el caso mediante un juicio abreviado.

Además de la condena condicional, el acuerdo estableció modalidades de reparación para las tres personas afectadas por los robos. Una de las víctimas recibirá una motocicleta Yamaha FZ acompañada por su documentación y una suma adicional de $200.000.

Para otra de las personas damnificadas, se acordó el pago de $150.000. La tercera recibirá $300.000, monto que será abonado en dos cuotas. Las reparaciones económicas quedaron incorporadas como reglas de conducta dentro de las condiciones impuestas a los condenados.

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