
La investigación por el asesinato de Gabriel Izzo, el empresario asesinado durante un robo en su casa de San Antonio de Padua, Merlo, tuvo una novedad en las últimas horas, cuando se produjo la detención de Víctor Ricardo Martín Fernández Galarza, el último prófugo del crimen ocurrido en junio de 2023.
La captura se concretó luego de que un allanamiento en General Rodríguez permitiera a los investigadores identificar el teléfono que utilizaba el sospechoso, lo que facilitó el seguimiento de sus movimientos. A partir de las pistas, se desarrolló un operativo de urgencia en el cruce de las calles Camerucci y Portugal, en Ituzaingó, donde lo atraparon.

Durante el procedimiento, Fernández Galarza intentó resistirse y se produjo un intercambio de disparos con los efectivos de la Dirección Departamental de Investigaciones de Morón, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires.
El prófugo resultó herido de bala en la cadera y fue trasladado al Hospital del Bicentenario de Ituzaingó, donde permanece internado bajo custodia permanente. Al momento de su detención, circulaba en una camioneta con documentación falsa, la cual fue incautada por las autoridades.
La investigación, dirigida por los fiscales Marisa Monti y Claudio Oviedo de la UFI Nº 5 de Morón, permitió identificar a los integrantes de la banda responsable del asalto. Entre los acusados se encuentran Jonathan Ricardo González, Brígido Achucarro González y Diego Correa, quienes cumplen prisión preventiva. El conductor del grupo, Gustavo Mac Dougall, falleció en abril mientras se encontraba detenido en el penal de General Alvear debido a problemas de salud.

En la madrugada del 13 de julio de 2023, dos sospechosos vinculados al violento robo que terminó con la vida de Izzo y dejó gravemente herida a su esposa, Silvana Petinari, fueron arrestados por entonces.
Los nuevos detenidos, Jonathan Ricardo González, apodado “El Monarca”, y Brígido Ayuxardo González, conocido como “El Paraguayo”, fueron identificados gracias a imágenes de cámaras de seguridad del kiosco “Mandale Mecha” en Castelar Sur, captadas antes del asalto.

Los investigadores sostienen que “El Paraguayo”, reconocido por un tatuaje en el cuello y sus lentes, fue el autor material del homicidio. Este individuo cumplía una condena de siete años impuesta por un tribunal de Morón, pero se había fugado durante una salida transitoria concedida por el Juzgado de Ejecución Penal N°2 de Morón. Además, pesaba sobre él una orden de captura de la justicia porteña por violencia de género, causa por la que debía declarar en la Ciudad de Buenos Aires.
El local donde se obtuvieron las imágenes pertenece a Walter “El Uruguayo” Rodríguez Sierra, el primer detenido en la causa, quien alquilaba la pizzería “Lo de Cata” a Gustavo Mac Dougall, señalado como uno de los organizadores del grupo y quien admitió haber conducido el VW Gol gris utilizado por la banda.

La detención de “El Paraguayo” y “El Monarca” fue resultado de una acción conjunta entre la Policía de la Provincia (DDI Merlo), la División Inteligencia contra el Crimen Organizado de la PFA y la División Prófugos de la Oficina de Interpol Buenos Aires, bajo la coordinación de la UFI N°5 de Morón.
Para localizar a los prófugos, los efectivos realizaron siete allanamientos: tres en la Ciudad de Buenos Aires y los restantes en Derqui, Matanza y San Martín. Así, se logró la detención de tres de los cinco hombres que, según la investigación, irrumpieron en la vivienda del matrimonio. Silvana Petinari, quien continúa recuperándose tras perder un ojo, declaró que entre cuatro y cinco asaltantes participaron en el ataque.

El 7 de julio, el juez de Garantías 2 de Morón, Ricardo Fraga, ordenó la excarcelación de Gustavo Damián Potenza, alias “Chevecha”, al considerar que la fiscalía no había reunido pruebas suficientes para situarlo en la escena del crimen.
El asalto que terminó con la vida de Izzo ocurrió cerca de las 4 de la madrugada, cuando cinco delincuentes ingresaron a la casa ubicada en la calle Italia, a pocas cuadras de la estación de tren de San Antonio de Padua.

De acuerdo con la investigación, la banda llegó en un Gol gris y forzó una persiana de madera para acceder a la vivienda. Los asaltantes sorprendieron a Izzo y Petinari mientras dormían. El empresario intentó defenderse con una pistola Bersa calibre .40 y un revólver .38, pero fue abatido a balazos y apuñalado.
Silvana Petinari, hija del dueño de una empresa de acoplados y semirremolques en Merlo, también fue atacada con extrema violencia, recibiendo puñaladas y golpes que le provocaron la pérdida del ojo derecho. En la casa también se encontraba su madre, Elsa Otruba de Petinari, de 83 años, quien resultó ilesa al no salir de su habitación durante el asalto.
Últimas Noticias
La Aduana secuestró mercadería por más de 500 mil dólares durante cinco operativos simultáneos
Los procedimientos incluyeron la incautación de ropa falsificada, artículos sin documentación, precursores químicos y exportaciones irregulares

Un anestesista ofrecía “viajes controlados”: la muerte de un residente por sobredosis dejó a un hospital bajo la lupa
El hallazgo de propofol y fentanilo en la casa del fallecido dirigió la mirada hacia un médico del Hospital Italiano. Las versiones hablan de fiestas sexuales y experiencias recreativas a partir del ofrecimiento de fármacos de uso sanitario

Ataque en la Escuela 40 de San Cristóbal, Santa Fe: los vecinos encendieron velas frente al colegio de la tragedia
Un chico de 15 años mató a tiros a Ian Cabrera, de 13. Además, hirió a otros ocho adolescentes. El atacante fue reducido por un asistente escolar. En esta nota en vivo, todas las novedades del caso

Perpetua para los acusados del crimen del camionero argentino en Italia: “No salen más y con eso me basta”
El Tribunal de Grosseto resolvió el caso tras meses de investigación y un juicio en el que las versiones contradictorias de los acusados mantuvieron la incógnita sobre los motivos de la muerte de Nicolás Del Río

La defensa del tirador de San Cristóbal contó que el chico estaba con tratamiento psicológico y se había autolesionado
La familia del acusado de 15 años, representada por los abogados Néstor y Macarena Oroño, sostuvo que el menor nunca había manifestado actitudes violentas hacia terceros


