
El 15 de marzo de 2020, Pilar Riesco (21) murió al caer del balcón de un departamento ubicado en el cuarto piso de un edificio del barrio porteño de Nueva Pompeya. Fue trasladada al Hospital Penna, pero ya no había nada que hacer. Tras ello, la Justicia abrió un expediente para establecer si la joven había caído en medio de un forcejeo con su pareja, Patricio Leonel Reynoso (34), o si se había suicidado. Tiempo después, el novio fue acusado y detenido: los investigadores concluyeron que él arrojó a la víctima al vacío durante una pelea.
Reynoso comenzó a ser juzgado por el femicidio este jueves ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°18 de la Ciudad de Buenos Aires, integrado por los jueces Domingo Altieri, Luis Márquez, y Darío Medina. Está imputado por el delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por haber mediado violencia de género, que prevé la pena de prisión perpetua.
En el inicio del debate, que se lleva a cabo de manera virtual, Reynoso optó por el silencio. Se negó a declarar y la audiencia continuó con los testimonios de la madre, la hermana y una amiga de Pilar, quienes coincidieron y apuntaron contra el imputado: aseguraron que la víctima quería terminar la relación y que él era “violento y agresivo”.
La primera en ser convocada fue Adriana Chiaverano, la mamá de Riesco. Dijo que su hija conoció a Reynoso “entre abril y mayo del 2017″ y que, desde esa fecha, “Pilar empezó a cambiar muchísimos hábitos”. En ese sentido, contó que la joven había empezado a consumir cocaína a través de un matrimonio amigo y que tuvo dos internaciones por ello, siendo la última en marzo de 2018.
“No puedo decir que Reynoso es el padre de todos sus males, pero él la debía haber protegido y no dejado continuar con una adicción que no la iba a llevar a nada bueno”, expresó.

Pilar vivía con sus padres en Almagro y estaba feliz porque acababa de entrar a trabajar al mismo banco que sus dos hermanos. Según su familia, el vínculo con Reynoso siempre fue intermitente: la pareja estuvo distanciada en varias ocasiones, aunque pasado un tiempo volvían a reconciliarse.
La madre de la víctima aseguró que cuando ocurrió la muerte, su hija tenía pensado terminar la relación. “Mamá, no voy a poder con Patricio, él no quiere cambiar, él no quiere una pareja estable, no quiere una familia, no quiere lo que yo quiero, lo voy a tener que dejar. Lo quiero mucho, pero lo voy a dejar porque esta relación me está haciendo mucho daño, pero no sé cómo decírselo”, recordó que le dijo Pilar días previos a su fallecimiento.
“Era muy difícil de alejarla de Patricio porque se le aparecía por todos lados. Un día lo llamé y le pedí por favor que la dejara. Era una persona con Patricio y otra cuando no estaba. No lo logré”, se lamentó Chiaverano.

La segunda testigo fue María Belén Riesco, hermana de la víctima, quien coincidió en el relato de su madre y agregó que, si bien su hermana nunca le dijo que Reynoso era agresivo con ella, le confesó: “Cuando estoy con él, tengo que consumir. Si no estás en esa, no perteneces”.
“Ella me dijo que él consumía de todo. Ella consumía cocaína con él”, afirmó, y recordó que una semana antes de su muerte, se juntó con su hermana y ella le dijo que “estaba un poco angustiada porque la relación con Patricio no iba para ningún lado”. Al igual que su madre, la testigo subrayó que Pilar “no tenía ninguna intensión suicida”.
A su turno, Lara Roncallo, una amiga íntima de Pilar que conocía a Reynoso, reveló que la víctima “a mediados del 2017″ le contó que había tenido una discusión con su novio y que “él la golpeó y la agarró del cuello dejándoles los pies en el aire”.
Por último, tomó la palabra un “amigo de hace más de 20 años” del imputado, Jorge Carnevale, quien afirmó que “nunca presenció” un hecho violento entre la pareja. “Pilar era una chica muy intensa, al contrario de Patricio, que es un pibe re calmo, que evita los problemas”, dijo y relató un episodio: “Una vez se habían peleado y ella se trepó por afuera e intentó colgarse al balcón. Le quiso prender fuego la puerta. Eso me lo dijo Patricio y los vecinos de él”.

El hecho que se le imputa a Reynoso ocurrió cerca de las 16.30 del domingo 15 de marzo de 2020, cuando Pilar cayó del balcón del departamento “E” del cuarto piso de la calle Alagón 305, en Nueva Pompeya. Allí vivía el acusado y la víctima se quedaba varios días a la semana.
En su declaración indagatoria, Reynoso contó que ese día volvió de bailar a la madrugada y se fue a dormir junto a Pilar. Relató que se despertaron por la tarde y discutieron. Explicó que hubo insultos y amenazas. Luego, aseguró que la joven se trepó a la baranda y se arrojó al vacío.
Sin embargo, hay varias pruebas que lo contradicen: en el balcón no se encontraron huellas de Pilar en la baranda y en el cuello de la víctima se detectaron marcas de ahorcamiento. En este último punto no hay dudas, el acusado ahorcó a la víctima antes de que cayera.
Reynoso fue detenido, luego liberado y nuevamente apresado el 9 de junio de 2021, tras permanecer dos meses prófugo y con un ofrecimiento de recompensa de un millón y medio de pesos dispuesto por el Ministerio de Seguridad nacional para quien ayudara a localizarlo.
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