Son las 4.40 del martes pasado. Por la calle Bufano en Castelar camina una mujer con una mochila y un televisor a cuestas. Va y viene un par de veces cargando varias cosas. Algunos segundos más tarde un hombre camina por la misma cuadra con una botella grande de alcohol que esconde entre sus ropas como cuidando de que no se caiga y, casi al mismo tiempo, dos adolescentes van en el mismo sentido también llevando distintas cosas en sus hombros. Cualquier desprevenido podría pensar que se trata de una mudanza o algo por el estilo pero, en realidad, son los segundos posteriores al robo y macabro asesinato del ex efectivo de Santos Maciel de 83 años, ex policía bonaerense jubilado que fue prendido fuego vivo dentro de su casa. Los investigadores están convencidos que se trata del accionar de una viuda negra que incluyó un plan pensando mucho tiempo antes. Infobae accedió a las cámaras de seguridad que son la clave del caso.
“Recibimos el llamado de los vecinos de que estaba saliendo mucho humo de una de las casas de la cuadra. Cuando llegamos nos encontramos con que adentro de la vivienda de Bufano se estaba produciendo un incendio. Puntualmente en la habitación principal y en la cocina. Fueron los únicos dos ambientes alcanzados. Cuando pudimos apagar el fuego hallamos el cadáver de la víctima. Estaba completamente calcinado. Si bien faltan las pericias, el incendio fue claramente intencional. No hubo ninguna falla eléctrica”, cuenta una fuente policial que fue de los primeros en llegar al lugar.
Cuando el fiscal Sergio Dileo llegó a la escena del crimen lo primero que notó es que los dos caniches toy de Maciel estaban en la calle. Alguien los había hecho salir. También reparó en que no había puertas ni ventanas forzadas. Solo estaba abierto un portón que se abre de la parte interior. Es decir que la víctima abrió la puerta a sus agresores, ya sea por un engaño o porque conocía a su asesino o asesina. En la fiscalía se inclinan por lo segundo.
“En la casa faltaban muchas cosas. Principalmente un televisor pero tampoco estaba un anafe y una máquina de coser que según nos contaron los hijos su padre usaba mucho. En realidad faltaban muchas cosas de valor. Desde que había quedado viudo y vivía solo el hombre se había dedicado a acumular cosas que encontraba en la calle y que después arreglaba y donaba”, señala un investigador.

Lo primero que hicieron los efectivos fue consultarle a los vecinos, que habían llamado al 911 al ver el fuego, si habían escuchado algo o visto algún movimiento extraño. Dijeron que no. Lo mismo sucedió cuando el fiscal Dileo pidió las cámaras de seguridad. Las municipales no aparecían y ninguna privada aportaba nada interesante. Recién al día siguiente todo cambió. Dos personas, por separado, se comunicaron con la fiscalía y dieron un vuelco en la investigación.
El primero en aportar datos fue un hombre que dijo que una familiar que vive a 150 metros de la casa de la víctima, tenía algún tipo de relación con el hombre. Esto fue una novedad en la fiscalía. Hasta ese momento, y según habían contado los hijos, no se conocía ningún noviazgo ni amistad que tuviera el ex policía. Incluso el testigo dio la descripción física de la mujer.
Casi al mismo tiempo, un vecino envió las grabaciones de su cámara de seguridad privada que se convirtieron en la prueba fundamental de la investigación. Si bien están ubicadas a dos cuadras del lugar del hecho y no son del todo nítidas se pudieron utilizar e incorporar al expediente. En esas imágenes se ve claramente el robo pero, además, se ve a una mujer con idénticas características a las que había descrito su familiar. La hipótesis de la viuda negra empezó a cobrar relevancia.
Con las imágenes donde se ve a la mujer cargando, entre otras cosas, el televisor y la dirección aportada por el familiar, el fiscal ordenó un allanamiento urgente. Fue altamente positivo.
En la casa de la sospechosa se encontraron muchos de los artefactos que faltaban en la casa de Maciel: el televisor, la máquina de coser y parte del anafe. También aparecieron otros objetos que se creen que podrían haber pertenecido a la víctima. La mujer fue detenida de inmediato e identificada como Andrea Fabiana Blind, de 49 años, con domicilio en Castelar.
Al día siguiente de la detención se le dio la posibilidad de declarar en indagatoria y defenderse. Lo hizo y la explicación que dio es, cuanto menos, poco creíble.

"Yo salí de mi casa e iba al banco, al cajero. Cuando estaba pasando por la casa esa vi que estaba la puerta abierta y entonces entré a buscar un televisor que yo había comprado en la semana. Vi el televisor, lo cargué y me lo llevé”, fue lo que dijo Blind ante el fiscal. Si bien reconoció esa parte, que vendría a ser la del robo, negó que ella haya sido la que mató a Maciel o la que prendió fuego en la casa. “Eso no tengo nada que ver. Yo no hice eso”.
Antes fuentes de la fiscalía no creen en absoluto el testimonio. “Está claro que en una indagatoria el acusado tiene el derecho de mentir. Pero resulta muy poco creíble que haya estado yendo al banco o al cajero a esa hora y que Justo se topó con una casa abierta y en vez de llamar a la policía entró y se llevó lo que había adentro. No resulta verosímil”.
Antes de finalizar su declaración, Dileo le preguntó a la sospechosa por qué no había ido finales al cajero a sacar dinero si, según sus palabras, ese fue el objetivo primario y por eso caminaba en esa dirección. La acusada no supo que contestar.
¿Y el hombre con la botella de alcohol y los adolescentes? En los tribunales de Morón no descartan que la mujer haya contado con la ayuda de uno o más cómplices. “Estamos intentado averiguar las identidades de las otras personas que aparecen en las filmaciones. Pero debemos ahondar más porque a la única que se la ve con un elemento robado es a la detenida. Si bien el resto pasa con cosas no podemos unirlos aún al robo porque por ejemplo, en el caos del hombre es simplemente eso. Un hombre con una botella qué pasa caminando. Es sospechoso peor aún no tenemos las pruebas para avanzar. No descartamos también que los adolescentes sean hijos o familiares de la mujer. Estamos abocados a recolectar pruebas para atrapar a los posibles cómplices”, finaliza un investigador.
Hoy martes llegará al despacho del fiscal Dileo un documento fundamental: el resultado de la autopsia realizada al cadáver de Santos Maciel. Ahí se podrá determinar si tiene algún golpe por el cual se haya defendido y si, como creen los investigadores, fue quemado vivo. Aunque los peritos de la morgue hacen una aclaración: el cuerpo está sumamente quemado por lo que el examen se dificulta.
La hipótesis de la fiscalía, basada en los elementos de prueba recolectados al momento, es clara: que Blind tenía algún tipo de relación con Maciel y que aprovechó la confianza con la víctima para ir a su casa a las 4 de la mañana e ingresar tranquilamente. Una vez adentro engañó al jubilado e hizo entrar a más personas que la ayudaron a reducir al dueño de casa y comenzar el robo. Antes de irse decidieron prender fuego la la vivienda para borrar evidencias con la víctima adentro. No contaban con que la cámara de seguridad de un vecino grabara todo lo qué pasó los minutos posteriores. Tampoco con que un familiar la iba a delatar.
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