Cansados de los hechos de inseguridad, vecinos del barrio Sargento Cabral (ciudad de Córdoba) quisieron linchar a un motochorro que ingresó a robar en un almacén

El violento episodio, que quedó registrado en una de las cámaras de seguridad de la zona, sucedió el fin de semana y rápidamente se viralizó por la inesperada reacción que tuvo un grupo de personas con el delincuente.

En las imágenes se observa cómo el malviviente arriba hasta la puerta de la despensa en su moto. Tras estacionarla, baja con el casco puesto y se dirige directamente hacia la caja -donde estaba la dueña con un bebé en brazos- para exigirle la recaudación del día.

En ese preciso momento, un hombre de buzo azul que pasaba caminando por la vereda advierte la situación y le bloquea la salida con su propio cuerpo y forcejea con él para que no escape. El delincuente, por su parte, le arroja un par de piñas para sacárselo de encima e intentar subirse a su moto.

Pero inmediatamente otro transeúnte se suma a la pelea y la pega una patada en su cabeza sacándole y el casco y dejando su cara al descubierto. Mientras, la dueña de almacén con el bebé en sus brazos también le pega para que no se de a la fuga.

Luego todo se sale de control y el ladrón queda rodeado por cinco vecinos, que lo tiran al piso y arremeten contra él con botellazos, piñas y patadas.

En un momento, el hombre que quiso impedir su salida del local va en busca de un palo para pegarle con más violencia. Al mismo tiempo que otro, que sujeta el casco del delincuente en su brazo lo utiliza para agredirlo e intimidarlo.

El motochorro fue detenido por la Policía de Córdoba en su domicilio
El motochorro fue detenido por la Policía de Córdoba en su domicilio

Finalmente, el malviviente se sacarse a los vecinos de encima, se sube a su moto y se pierde entre las calles del barrios. Pero como su rostro quedó perfectamente identificado, la policía de Córdoba montó un operativo para dar con él y lo detuvo en su domicilio.

“Ahora no puedo atender, ni estar tranquila en mi lugar de trabajo. Tengo dos hijas chiquitas que juegan en la puerta y pasan a los tiros como si fueran los dueños de la cuadra”, denunció la mujer en diálogo con Cadena 3.

"No puedo sacar a mis hijas, no las quiero exponer en esta situación. No sé que tendría que haber hecho. Él anda libre y eso me da impotencia, encima me robó y se fue", se lamentó.

La dueña del comercio damnificado dijo que tras el hecho de inseguridad vive con temor a represalias por parte del ladrón y su entorno.


SEGUÍ LEYENDO: