“Se llevaron los carpinchos”: ambientalistas denunciaron que hubo un traslado irregular de ejemplares en Nordelta

El procedimiento fue cuestionado por vecinos que defienden a los animales en su hábitat y alertan por la falta de información sobre el paradero de los capibaras extraídos

Guardar
Vecinos y protectores grabaron la extracción de tres hembras y tres machos que fueron cargados en jaulas

El operativo implementado para retirar a los carpinchos del exclusivo barrio privado Nordelta, ubicado en el partido de Tigre, provincia de Buenos Aires, tuvo uno de sus momentos más visibles este martes con la extracción de seis ejemplares. Según se registró, los animales habrían sido sedados y trasladados en jaulas, una maniobra que generó el rechazo de numerosos vecinos y agrupaciones ambientalistas.

De acuerdo con los testimonios, el procedimiento se llevó a cabo sin la presencia de veedores, aspecto que encendió la polémica en la comunidad local.

El conflicto entre la población de capibaras y los residentes de Nordelta no surgió de la nada. Las manadas de estos animales se movían por un área de circulación vehicular interna donde la velocidad máxima permitida es de 60 kilómetros por hora. No obstante, tal argumento es contrapuesto con la idea inversa, la que señala que es el hábitat natural de los animales el que fue invadido.

Las agrupaciones ambientalistas y vecinos
Las agrupaciones ambientalistas y vecinos exigieron la presencia de testigos en el operativo de retiro, que finalmente no fueron convocados

A raíz del aumento de quejas por supuestas molestias y superpoblación, el operativo para capturarlos comenzó el último lunes, aunque los primeros intentos con trampas tradicionales no resultaron efectivos y tampoco contaron con la aceptación de los defensores de los animales.

En ese entonces, miembros de la agrupación Carpinchos Nordelta Somos Su Voz dijeron a la agencia Noticias Argentinas: “Quieren desalojar a los carpinchos que habitan Nordelta. Flora y Fauna de la provincia de Buenos Aires, en lugar de proteger, puso dos jaulas trampa para atraparlos y trasladarlos, arrancarlos de su hogar así nomás”.

Según se desprende de las declaraciones recogidas, las organizaciones protectoras habían consensuado que cualquier retiro de ejemplares debía realizarse con la presencia de testigos que garantizaran la transparencia del proceso y el conocimiento del destino de los animales.

Sin embargo, la extracción de tres hembras y tres machos se produjo durante esta mañana, sin notificación previa ni intervención de los veedores acordados, según denunciaron los ambientalistas.

Se había iniciado una demanda, pero se los llevaron a la fuerza, sin avisar nada, por medio de la justicia, hoy entre las 10 y las 11 de la mañana”, afirmó Federico, un integrante de una de las asociaciones de defensa, en declaraciones televisivas recogidas por Noticias Argentina.

A lo largo del operativo, no se emitió ningún comunicado oficial por parte de la Dirección de Flora y Fauna de la provincia de Buenos Aires, según manifestaron las organizaciones. “Desde Flora y Fauna de la provincia de Buenos Aires no hubo ningún aviso. Desde la fundación, cuatro veedores debían estar presentes, pero no dieron aviso”, agregó Federico durante su intervención.

Vecinos y organizaciones propusieron la creación de corredores biológicos y una reserva natural para preservar la fauna y mitigar conflictos futuros

La Voz de los Carpinchos, otra agrupación que aboga por la defensa de estos animales, compartió el video del momento que se los llevaron en las jaulas y escribieron en su cuenta de Instagram: “¡¡¡Se llevan nuestra fauna!!! Sin cumplir el protocolo que nos habían enviado, sin la participación de los veedores para asegurarnos que no haya maltrato, sin respetar el amparo…”.

La raíz del conflicto se remonta a una demanda judicial presentada por doce vecinos de Nordelta, quienes solicitaron la intervención de las autoridades provinciales debido a las molestias ocasionadas por la presencia y el aparente incremento de la población de carpinchos. A partir de ese reclamo, se pidió a Flora y Fauna que procediera a la relocalización de los animales. No obstante, la modalidad en la que se ejecutó el operativo fue duramente cuestionada por los defensores, quienes calificaron la acción de ilegal al no haberse respetado el acuerdo de notificar a los testigos ni informar el destino de los ejemplares capturados.

La fauna y flora de este lugar lleva más de 80 años, el humedal es de ellos, de los animales. Las personas son quienes vinieron a ocupar este territorio y se tienen que acomodar a los animales”, sostuvo Federico.

Además, se solicitó a la administración de Nordelta la implementación de corredores biológicos y la creación de una reserva natural para garantizar la preservación de las especies autóctonas. Entre las propuestas de mitigación, se incluyó la instalación de lomas de burro y reductores de velocidad en los principales accesos del barrio.

La situación también puso en evidencia el impacto de los desarrollos inmobiliarios en zonas de humedales. “El que viene a comprar un lote acá, sabe que hay carpinchos desde hace años. Los negocios inmobiliarios millonarios no tienen en cuenta eso”, remarcó el vecino. Según explicó, tras dialogar con varios habitantes de Nordelta, la mayoría no manifestó incomodidad por la presencia de carpinchos, ya que estaban al tanto de su existencia al momento de adquirir sus propiedades.

La crítica hacia la gestión ambiental local se hizo presente en las declaraciones de los vecinos. “El principal culpable es el municipio de Tigre que hace desastre con la naturaleza del partido porque es única en el mundo”, cerró.