Luces en algunos barrios, ruido tradicional en otros: así fue el uso de pirotécnia durante Año Nuevo en la Ciudad de Buenos Aires

Rige la prohibición de productos convencionales, aunque la adhesión fue dispar pese a las campañas de concientización

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El Puente de la Mujer en Puerto Madero se convirtió en epicentro de los festejos con fuegos artificiales, desafiando la prohibición municipal (Video: @AnaMariaKaiser1)

Las celebraciones de Año Nuevo en la Ciudad de Buenos Aires volvieron a registrar personas heridas por el uso de pirotecnia. A pesar de la reciente prohibición del uso de artículos pirotécnicos con efecto sonoro, los cielos de la capital argentina brillaron y retumbaron durante la madrugada, mientras cientos de personas se congregaban en diferentes barrios para recibir el 2026.

Entre los heridos, se conoció que el Hospital Oftalmológico Santa Lucía atendió a 12 pacientes, incluidos dos menores de 15 años, todos con lesiones oculares provocadas por pirotecnia. Estas afecciones, según reportó un móvil de C5N, fueron de carácter ambulatorio y no requirieron internación.

A su vez, el Hospital Oftalmológico Lagleyze reportó dos casos adicionales con heridas leves en los ojos, mientras que el Hospital de Quemados asistió a ocho personas con quemaduras de distinta consideración, cuyas edades oscilaban entre los 9 y 25 años. La totalidad de los pacientes recibió el alta médica, aunque uno de ellos presentó una lesión de mayor complejidad, que no demandó hospitalización prolongada.

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El Gobierno porteño declaró a la Ciudad de Buenos Aires 'zona calma libre de pirotecnia' para proteger a personas vulnerables y al ambiente (Foto: @AnaMariaKaiser)

El uso de pirotecnia continuó siendo una práctica en la ciudad, incluso luego de que el Gobierno porteño anunciara la prohibición de los artefactos con efecto audible para proteger a niños, adultos mayores, personas con autismo y animales.

De acuerdo con la ordenanza promulgada el 19 de diciembre, la Agencia de Protección Ambiental (APRA) declaró a la Ciudad de Buenos Aires como una “zona calma libre de pirotecnia”, con el objetivo de preservar la salud y el ambiente de sus habitantes.

La normativa, firmada por el jefe de Gobierno Jorge Macri, establece la prohibición del uso de todo tipo de artificios pirotécnicos sonoros tanto en eventos públicos como privados, y amplía la restricción que regía desde 2020 en zonas aledañas a reservas ecológicas, hospitales y parques.

Sin embargo, la medida no detuvo a los vecinos de la capital. La noche del 31 de diciembre, cientos de personas se congregaron en Puerto Madero, uno de los barrios más emblemáticos de la ciudad, para presenciar y participar de los tradicionales espectáculos de fuegos artificiales. El Puente de la Mujer y sus alrededores se transformaron, una vez más, en un punto de encuentro para recibir el año nuevo con explosiones de colores y estruendos, pese a la prohibición vigente.

Según informó la agencia de noticias NA, en otros barrios porteños, de acuerdo con la Cámara Argentina de Empresas de Fuegos Artificiales (CAEFA), los vecinos “iluminaron los cielos con bellas luces y colores”.

La situación no se limitó a la ciudad capital. De acuerdo con videos difundidos en redes sociales, en la costa bonaerense, particularmente en las playas de Mar del Plata, se registraron celebraciones multitudinarias en las que la pirotecnia fue protagonista absoluta durante más de cinco minutos, acompañada de vítores y gritos de los presentes.

Las celebraciones con pirotecnia también se registraron en la costa bonaerense, destacando la magnitud de las reuniones en Mar del Plata (Video: @lilianafranco20)

A pesar de la normativa porteña, el uso de fuegos artificiales en Buenos Aires fue producto de acciones privadas.

En diálogo con NA, la CAEFA remarcó que la campaña de concientización sobre el uso responsable de fuegos artificiales amigables lleva ya seis años. El organismo subrayó que “el verdadero camino es la educación para que sigamos disfrutando”, y explicó que los fuegos artificiales amigables “tienen un bajo impacto sonoro. Sin ruido no existen”.

En su momento, el Gobierno de la Ciudad había remarcado que la utilización de pirotecnia sonora afecta la salud de adultos mayores, personas con trastorno del espectro autista y bebés, además de provocar daños a los animales y al ecosistema. “Esta decisión también responde a un pedido que escuchamos de forma recurrente en las reuniones de vecinos”, expresó Jorge Macri desde su cuenta oficial de X.

La normativa exceptúa únicamente los artefactos utilizados para emitir señales de auxilio, por fuerzas de seguridad o defensa civil, y en actividades que por razones de seguridad requieren obligatoriamente su empleo.

El comunicado del gobierno porteño, además, había indicado que el artículo 26 de la Constitución de la Ciudad establece que “el ambiente es patrimonio común y toda persona tiene derecho a gozar de un ambiente sano, así como el deber de preservarlo y defenderlo, en provecho de las generaciones presentes y futuras”.