
Después de casi tres meses de obras de reparación y mantenimiento en la estación Facultad de Medicina de la línea D del subte, desde el servicio de subterráneos anunciaron que el acceso a la parada volverá a funcionar a partir del lunes 1 de abril. De esta manera, confirmaron que el proyecto de renovación integral del recorrido fue completado.
La noticia se dio a conocer por medio de una publicación que el presidente de BA Subte, Javier Ibáñez, realizó en la red social X, en donde informó que los usuarios se encontrarán con varios cambios en la estación. “Incorporamos luz LED, nuevos pisos, señaléticas y mobiliario”, destacó. Además, el representante del servicio subterráneo sumó que las obras también se enfocaron en realizar “trabajos de impermeabilización y pintura para mejorar la experiencia de viaje de los estudiantes y usuarios”.
No obstante, la reapertura de la estación coincidirá con los dos feriados nacionales decretados para el lunes 1 y martes 2 de abril, por lo que el primer viaje partirá a las 8 de la mañana, mientras que el último fue programado para las 22:01, en sentido Catedral, y a las 22:34, en dirección hacia Congreso de Tucumán.
Una de las modificaciones más importantes fue el reemplazo del sistema de señales por uno más moderno, conocido como “CBTC”. Durante los primeros meses del año se llevó a cabo un programa integral de remodelación en todo el recorrido. “Esto significa un salto de calidad impresionante para que viajes mucho mejor”, enfatizaron tras explicar que el método beneficiaría a los operarios para controlar la velocidad de circulación, a la vez que servirá para disminuir el tiempo de espera.
En este sentido, remarcaron que la línea D es la red de subterráneos más utilizada en la Ciudad de Buenos Aires, por lo que consideraron vital que los cambios sean implementados. Además, apuntaron que el nuevo sistema ya había sido instalado en los recorridos de las líneas C y H.
Por otro lado, las autoridades indicaron que dentro del conjunto de obras se realizó la instalación de vías y nuevas formaciones, el equipamiento de las salas de señales y la actualización y mejoras en el Puesto Central de Operaciones (PCO). Incluso, ratificaron que la interrupción del servicio durante el verano era necesaria para poder realizar los trabajos, tras las quejas que realizaron muchos de los pasajeros por el tiempo de extensión que llevaron las obras.
“Queremos tener un subte más cómodo y más seguro, poniendo la última tecnología al servicio de los vecinos”, destacó el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, al ser consultado sobre la pausa que tuvo la frecuencia de la línea de subtes para después manifestar: “Les agradezco a ellos la paciencia, y aunque ahora pueda ser un incordio, no duden que mejorarles el día a día, es nuestro compromiso de gestión”.
De acuerdo con las estimaciones, las obras favorecieron a más de 200.000 usuarios que utilizarían el servicio habitualmente. Previo a esto, el Gobierno porteño mejoró las estaciones Acoyte y Castro Barros (Línea A), San Martín (Línea C), y Jujuy (Línea E). Asimismo, también se realizaron tareas de mantenimiento en nueve paradores del Premetro.
“Más de 200.000 personas por día van a viajar mejor y nuestro compromiso es que los que eligen el subte como medio de transporte tengan una mejor experiencia de usuario con mayor regularidad en las frecuencias y con los máximos estándares de seguridad”, aseguró el ministro de Infraestructura porteño, Pablo Bereciartua, luego de haber enfatizado que las obras se realizaron en un plazo de tiempo menor al que se había proyectado.
A pesar de que reconoció que se trató de una “intervención compleja”, el funcionario público subrayó tras la inauguración del resto de las estaciones del recorrido: “Pudimos acelerar los trabajos y reabrir la Línea D antes del tiempo estipulado para ocasionar los menores inconvenientes posibles a los vecinos de la ciudad”.
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