
Un nuevo paro de subtes afectó a las líneas D, E y al servicio de Premetro este miércoles 12 de abril, como parte de los reclamos de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP). que solicita una reducción de las jornadas laborales en la semana y la reducción a cero de minerales del entorno que afectan la salud de los trabajadores.
La interrupción del servicio inició a las 14 y finalizó a las 16 horas, como estaba previsto de acuerdo con el comunicado difundido por los metrodelegados.
Además, antes del inicio del paro, se implementó la apertura de molinetes en las estaciones Congreso de Tucumán y Catedral de la Línea D; Plaza de los Virreyes, Eva Perón e Independencia de la Línea E. Una vez reanudado el servicio, se prevé el levantamiento nuevamente de los molinetes en las estaciones mencionadas.
Esta es la quinta jornada de protestas que realiza la asociación gremial en las últimas dos semanas. La última ocurrió el lunes pasado, en la que se vieron afectadas las líneas B y C durante el horario de la tarde.

Sin embargo, las medidas anteriores se habían realizado al inicio del día, puesto que se interrumpió el servicio de las líneas D y E entre las 05:30 y las 07:30 de la mañana.
Todas las medidas de fuerza realizadas se enmarcan en un mismo reclamo. Desde la AGTSyP argumentaron la decisión de implementar estos paros “debido a la negativa por parte de EMOVA y SBASE a conceder el reclamo de reducción de la jornada laboral a 30 horas semanales para tener dos francos y reducir la exposición de los trabajadores al asbesto”.

“Somos conscientes de que el asbesto mata, ya se ha llevado la vida de tres trabajadores del subte y ha afectado a otros 84 trabajadores por el momento, entre ellos seis con cáncer y una pasajera. Exigimos un resguardo para nuestra salud con mejores condiciones de vida. Lamentamos las molestias que esto pueda ocasionar al público usuario”, agregaron.
El asbesto es un mineral cuyo uso está prohibido por ley. Tampoco está permitida su compra, venta, uso, manipulación y exposición por las consecuencias fatales para el cuerpo humano. De hecho, los metrodelegados indicaron en un comunicado anterior que “es un material cancerígeno prohibido en Argentina desde el año 2003″.
La palabra de Emova y la respuesta de AGTSyP
Frente a los reclamos de los trabajadores, Emova manifestó su “rechazo a la posición intransigente del gremio”, al tiempo que enfatizó que “no existe riesgo alguno para la salud de los trabajadores”.
Al respecto, aclaró que “se realizan permanentes mediciones de calidad de aire en todos los ámbitos del Subte cuyos registros arrojan resultados muy por debajo de los niveles admitidos en las normas y asimismo iguales o inferiores a los que se detectan en la vía pública”. Emova garantizó que no existe una declaración de insalubridad alguna en los subtes, así como también ratificó su compromiso con su plan de desabestización.
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“Se contrataron empresas especializadas y certificadas específicamente para trabajos con asbestos y se ha avanzado desasbestizando las formaciones tanto en el Taller Rancagua (Línea B) como en Lacarra (Línea E). Estas empresas operan bajo la supervisión de la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y de la Subsecretaría de Trabajo”, precisó la compañía a través de un comunicado.
En respuesta a las declaraciones de Emova, el secretario general de los Metrodelegados, Roberto Pianelli, señaló que dos trabajadores murieron de cáncer, enfermedad que le fue atribuida a la exposición al asbesto. Desde la asociación gremial alegaron que el reclamo de la reducción de la jornada laboral es para que el tiempo de exposición al asbesto sea menor y, así, evitar un daño mayor en la salud.
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