Escenas de amor, emoción pero por sobre todo alegría de los familiares
Escenas de amor, emoción pero por sobre todo alegría de los familiares

La silueta de la Fragata Libertad se recortó puntual a apenas minutos de las 12 en la escollera norte de Mar del Plata. El barco insignia de la Armada Argentina avanzó lento mientras los cientos de familiares, con banderas y pancartas, lo seguían atentos mientras la emoción empezaba a ganarlos a todos.

A medida que se acercaba comenzaban a escucharse los compases de la banda de abordo y a distinguirse en los tres mástiles a los marineros parados, como si se tratara de equilibristas. En cubierta otros comenzaban a buscar sin perder la compostura a sus conocidos sobre el muelle.

La Fragata Libertad es la nave insignia de la Armada Argentina
La Fragata Libertad es la nave insignia de la Armada Argentina

“Hace cinco meses que no lo veo, y es mucho tiempo, muchísimo”, le cuenta Fátima a Infobae, mientras mira con su hijo en brazos a su marido, Martín Noroña, que está subido a uno de los mástiles y que ya los vio. Junto a ella está su suegro al que le brillan los ojos, suboficial principal de Comunicaciones retirado y ex combatiente de Malvinas.

“Estar acá es muy emocionante, además ver a mi hijo después de tantos meses. Vamos a pasar estos días con él y cuando le den franco nos vamos a Punta Alta porque somos de allá. Siempre nos comunicamos, pero creo que hoy el celular se le fue al agua”, se ríe Oscar, que no quita la mirada de la figura de Martín a la distancia.

De Salta a Mar del Plata para recibir a Guillermo
De Salta a Mar del Plata para recibir a Guillermo

Sosteniendo una bandera a unos veinte metros, entre una muchedumbre están los familiares de Guillermo, otro de los 48 guardamarinas. Lidia, la mamá, no puede contener el llanto. Junto a su marido llegaron desde Salta y con su hija sostienen una bandera que dice: “Bienvenido Guille a casa”.

“Cuesta mucho pero lloro de emoción, del tiempo de no verlo. Él eligió eso y estamos muy orgullosos”, comenta Lidia. “Esperemos que haya traído regalos”, agrega alguien y el grupo se ríe. En el barco mientras tanto el Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, dice unas palabras a los recién llegados y demora los reencuentros.

Los guardiamarinas estuvieron durante cinco meses fuera de sus casas
Los guardiamarinas estuvieron durante cinco meses fuera de sus casas

Pero no sólo hubo familiares y turistas esperando a la Fragata Libertad. Ricardo Luis Rivas es de la provincia de Neuquén y fue parte de la Armada Argentina. Navegó en 1987 y en 1990 en la nave insignia, siendo elegido ambos años como uno de los mejores gavieros de la promoción.

“Me vine especialmente a recibir a la fragata porque tengo a mi promoción, que es la 1987, que son los últimos suboficiales mayores que van a salir a navegar este año y el que viene”, explicó sobre las razones que lo llevaron a estar ahí, sacándole fotos a la embarcación que alguna vez también fue suya.

Ricardo Luis Rivas observa la llegada de la Fragata Libertad que alguna vez lo tuvo como tripulante
Ricardo Luis Rivas observa la llegada de la Fragata Libertad que alguna vez lo tuvo como tripulante

“Esta es una energía muy grande, porque la fragata se va por ocho, nueve meses y solamente se comunican por cartas o llamados telefónicos. Lo que les pasa a ellos es lo que me pasaba a mí hace 30 años, la alegría cuando uno está allá arriba en los palos, las ganas de bajar y darle un beso a la familia”, contó sobre sensaciones que a pesar del paso de los años, son las mismas para los guardiamarinas de todas las épocas.

Después de la llegada y el protocolo, los marineros no tienen permitido correr pero algunos corren. Se funden en abrazos y besos, con novias, esposas, madres, padres, hermanos, hijos y conocen a los bebés que nacieron mientras estuvieron embarcados. La fragata a sus espaldas es testigo de todo.

Franco Quiroga, uno de los recién llegados, junto a su hijo en las escollera norte de Mar del Plata
Franco Quiroga, uno de los recién llegados, junto a su hijo en las escollera norte de Mar del Plata

Franco Quiroga tiene 25 años, es cabo primero y acaba de desembarcar. Sostiene en brazos a su hijo y no quiere sacarla la mirada de encima. “Hacía videollamadas y todo pero no es lo mismo”, confía sobre la intimidad de la distancia.

“Teníamos cuatro o cinco días en un puerto, conocíamos, hacíamos todo lo turístico, veíamos museos”, explica después sobre el itinerario del viaje, al tiempo que admite que no esperaba una recibida como la que tuvo la fragata en Mar del Plata este sábado.

Los tripulantes que conocieron a sus hijos al llegar a Mar del Plata
Los tripulantes que conocieron a sus hijos al llegar a Mar del Plata

Tras 5 meses de navegación y luego de completar un viaje de 17 mil millas en el que tocó 15 puertos de 10 países, la Fragata Libertad llegó ayer viernes por la tarde a Mar del Plata donde fue recibida por la guardia marina.

Este sábado al mediodía tuvo su bienvenida oficial, de la cual participaron el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero; y los ministros de Defensa, Agustín Rossi; y del Interior, Eduardo “Wado” De Pedro.

Un padre y una madre abrazan a su hija bajo el sol junto a la Fragata Libertad
Un padre y una madre abrazan a su hija bajo el sol junto a la Fragata Libertad

En la ceremonia también estuvieron presentes el jefe de la Armada, el almirante José Villán, junto a otras autoridades nacionales, provinciales y municipales, incluido el intendente Guillermo Montenegro, junto a los familiares en el recibimiento de la tripulación.

A bordo de la Fragata viajaron en comisión las promociones 148 del Cuerpo Comando, 83 de Infantería de Marina y 104 del Cuerpo Profesional de la Armada; todos ellos acaban de completar el viaje de instrucción número 48.

Fotos: Christian Heit

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