Como parte de los homenajes por el 169º aniversario del fallecimiento de José de San Martín se realizaron múltiples actos a lo largo y ancho del país. Sin embargo, la originalidad de un profesor sorprendió a los alumnos y demás espectadores en una escuela en Tucumán.

Por un rato, el hombre abandonó su tradicional uniforme blanco con el que se para frente a sus alumnos en el aula y se disfrazó de San Martín para recrear una arenga que le hizo el Libertador a sus soldados antes de la Batalla de Chacabuco.

En un video que circuló a través de las redes sociales se ve cómo el docente llega al patio arriba de un caballo y se ubica frente a sus alumnos en la escuela Agrotécnica Mariano Ramos de La Ramada, Burruyacú.

La primera respuesta de los adolescentes fue de sorpresa; luego se escucharon algunas risas. Sin embargo, a medida que se recreó el discurso del General, la reacción y el semblante de los allí presentes comenzó a cambiar.

En el video se pueden escuchar las palabras del profesor para homenajear a San Martín de una manera distinta y que seguramente será recordada por sus alumnos que acompañaron la propuesta con un categórico grito final: "¡Viva la patria!".

Este fue el discurso que recreó el profesor:

"Todos y cada uno de ustedes conocen el esfuerzo y las dificultades por las que hemos pasado. Llegar hasta aquí es bastante, pero nunca es suficiente. El enemigo espera, y espera bien armado, señores. Son la esperanza de la América, cada uno de ustedes lleva consigo lo más importante, ¡la libertad! Trescientos años de masacre y de barbarie tiñen nuestra tierra de sangre, pero hemos venido a decir ¡basta!, ¡se acabó!

Soldados, se me llena el corazón al ver a tantos guerreros dispuestos, nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos recordarán este momento con orgullo, porque les dejaremos una tierra digna de ser vivida. Donde puedan sembrar, crecer y prosperar, libres de toda cadena, donde cada hombre pueda decidir su destino sin importar su color, su linaje, su procedencia. Porque todos somos iguales ante el Supremo, así como somos iguales ante la muerte, porque cualquier hijo de mujer merece ser libre de una vez y para siempre. ¡Seamos libres, que lo demás no importa nada! ¡Viva la patria!"