La colonia de vacaciones del Teatro Colón está pensada para niños entre 6 y 13 años (Maximiliano Luna)
La colonia de vacaciones del Teatro Colón está pensada para niños entre 6 y 13 años (Maximiliano Luna)

Hay decenas de chicos correteando y divirtiéndose que escuchan las consignas que proponen sus profesores y las siguen al pie de la letra. Un docente toca el piano, una régie da indicaciones y una cantante lírica coordina con todos una canción. En otra sala, dos bailarinas muestran al segundo grupo, de nenes aún más chicos, los movimientos básicos de ballet. Así es, a primera vista, un día en la primera edición de la colonia de vacaciones en el Teatro Colón.

A diferencia del resto de los planes que hay disponibles en verano para los chicos, en la colonia del Colón no hay ninguna pileta de natación y casi todo transcurre en las salas de ensayo que hay en los subsuelos de uno de los teatros más importantes del mundo.

Dos maestras de ballet, con el grupo de niños más grande, en medio de una actividad
Dos maestras de ballet, con el grupo de niños más grande, en medio de una actividad

Pensada para niños y niñas entre 6 y 13 años -todos los que asisten a la escuela primaria-, la colonia consta de talleres de una semana de duración para aprender nociones básicas del mundo de la ópera y el teatro centrándose en dos clásicos: La Cenicienta y El Quijote.

A pesar de que no es gratuita (la semana costaba $4000 y las dos semanas consecutivas, $7.200), los cupos se agotaron en cuestión de días y hay niños de la ciudad, el conurbano bonaerense, de Rosario y hasta de Córdoba. Algunos se levantan muy temprano para llegar.

La expectativa todavía es muy grande porque apenas pasó la primera semana, que obró de "piloto". Pero en realidad hace más de tres meses que los profesionales de la sala lírica especializados en ópera trabajan junto con especialistas en infancia y pedagogía para lograr que la complejidad de las técnicas de trabajo de diversos artistas -que responden a antiguas tradiciones- puedan ser accesibles para cualquier niño.

Todas los talleres cuentan con un maestro de piano acompañante que toca para las actividades y juegos que se realizan
Todas los talleres cuentan con un maestro de piano acompañante que toca para las actividades y juegos que se realizan

Sin embargo, el perfil del participante de esta colonia no es único. En los dos grupos que hay (divididos por edades) y en las distintas clases y ensayos la respuesta es muy diversa.

Hay chicos y chicas que toman la clase con la más profunda seriedad, compenetrados para aprender las técnicas y reproducirlas a la perfección; pero también hay otros más relajados, que se meten en la dinámica del juego y se dejan llevar. Algunos la usan para profundizar la formación que ya tienen -muchos ya toman clases de canto o danza- y otros como aproximación a un universo nuevo.

"El espíritu de esta colonia de vacaciones en el Teatro Colón arrancó con la idea de cómo se forman las nuevas generaciones de públicos, pero también de cómo se despiertan las vocaciones de aquellos que por ahí quieren ser artistas: cantantes, bailarines o inclusive los que quieren desarrollarse en esos oficios y profesiones que tienen que ver con el detrás de escena", explicó a Infobae María Victoria Alcaraz, directora general del teatro y especialista en Políticas y Gestión de la Cultura.

Maria Victoria Alcaraz es la directora general del teatro e impulsora del proyecto
Maria Victoria Alcaraz es la directora general del teatro e impulsora del proyecto

La dinámica es la siguiente: de 9 de la mañana y hasta pasado el mediodía, cada grupo de 25 chicos tiene clases de danza y canto que se intercalan con un recreo en el medio, un desayuno y una tercera clase que varía según el día.

Los lunes es una visita guiada, los martes un taller de narrativa (siempre centrado en la obra que están trabajando: en este caso las versiones de Cenicienta de los Hermanos Grimm y de Charles Perrault) y los miércoles y jueves, una clase todos juntos de puesta en escena para prepararse para la clase abierta que ocurre el viernes, para mostrar a sus familiares todo lo que aprendieron.

En todo el proceso, además de la obra que preparan, los chicos también aprenden cómo funciona el teatro, ven a los empleados que trabajan en su mantenimiento durante el receso y usan las salas donde ensayan los artistas estables todo el año. El objetivo: que los niños lo sientan propio y le pierdan el miedo a uno de los mejores teatros del mundo que los recibe con las puertas abiertas.

Los impulsores del proyecto apuestan a que la colonia sirva para generar un nuevo público sensible y que esos niños y sus familias se empapen de todo el arte y la cultura que habita en su interior.

De los talleres participa también Perla, una actriz acompañante
De los talleres participa también Perla, una actriz acompañante

En la semana, cada niño recibe una "libreta de artista", diseñada por el teatro, donde los chicos completan tareas y actividades sobre los elementos de una ópera, el vestuario, la música, el teatro y sus partes. Todos la llevan de un lado para otro.

Una nena pasa caminando despacio con la mirada para abajo y es porque está usando las páginas en blanco que tiene su libreta al final para escribir un diario y registrar minuto a minuto lo que pasa en esa colonia tan atípica.

En la libreta también hay un glosario para que cada uno conozca las palabras específicas que se usan en las disciplinas y las puedan aplicar en sus clases. "¡Sottovoce!", dicen. "¡Bocca chiusa!".

Muchos de los chicos ya toman clases de danza o de canto
Muchos de los chicos ya toman clases de danza o de canto

En las clases la música no sale de un parlante. Tanto en la que hay dos cantantes, como en la que hay dos maestras de ballet o en la que confluyen todos, hay también un maestro de piano acompañante con el vestuario de la obra que preparan, que toca con excelencia diferentes melodías, según la necesidad de cada juego o actividad.

Los profesores están impactados porque en los pocos días que lleva la colonia, el grupo ha logrado "pasar el umbral": alcanzar la concentración necesaria para el teatro, despertar la curiosidad y dejarse habitar por la magia.

Todos cuentan con una libreta preparada por el teatro donde realizan actividades y registran sus aprendizajes
Todos cuentan con una libreta preparada por el teatro donde realizan actividades y registran sus aprendizajes

Además de los profesores, también ronda entre los niños Perla, una actriz ambulante que lleva los talleres a un plano aún más onírico. Perla es una clown que trabaja en la organización Alegría Intensiva con niños en los hospitales y está preparada para trabajar con todos los que asisten a este proyecto lo emocional, lo físico y el juego.

En los grupos, además, también hay niños con discapacidades y trastornos del espectro autista. Todos la aman, la siguen y la escuchan. En los primeros días de colonia, incluso, uno de los chicos le entregó una carta donde le decía que la iba a esperar el viernes, el último día de colonia, en el Salón Dorado del teatro para hacer un baile.

La participación de nenas y varones también es llamativa. En uno de los días todos se llevaban una zapatilla de ballet o una espada para intervenir en su casa (con un kit de elementos que también les daba el teatro) solos o con los adultos. Y los profesores se sorprendieron al ver que, fuera de cualquier prejuicio de género, los que más se llevaron las zapatillas fueron las varones. Esa noche, niños y niñas jugaron junto a padres, madres, abuelas y abuelos a adornar ese elemento y lo llevaron de vuelta al otro día para compartirlo.

Perla es parte del equipo pero se mezcla constantemente con los niños para jugar con ellos
Perla es parte del equipo pero se mezcla constantemente con los niños para jugar con ellos

Hay chicos eufóricos y emocionados por la aventura maravillosa que supone la posibilidad de jugar dentro de una arquitectura que es única, por descubrir sus rincones, por darse cuenta de que ellos también pueden participar. "¿Acá vino Beethoven alguna vez?", "¿Qué es una régie?", "¿Cómo se escribe una ópera?", preguntan intrigados. Mientras tanto, entre ellos se gestan nuevas amistades y empiezan los intercambios de teléfonos.

La propuesta parte de la premisa de que la sociedad se construye incluyendo a los niños y que abrirles las puertas de un lugar que a veces también es temido por los adultos, es una forma de hacerlo. Los profesores aseguran que "se ama lo que se conoce" y que acercarles de esta forma el arte a los niños es una manera de permitirles llevarlo con ellos: que puedan explorarlo y compartirlo con sus pares y con adultos para no dejar que ciertas prácticas se circunscriban solamente al interior del teatro.

Fotos: Maximiliano Luna

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