El dramático testimonio de una pareja que viajó en un avión que tuvo que atravesar una tormenta de granizo

José Luis Blotta y Andrea Guzmán regresaban tras disfrutar sus vacaciones en Brasil y, al igual que otros 184 pasajeros, debieron aterrizar de emergencia en Ezeiza. "Me imaginé impactando en el medio de la selva", dijo el hombre a Infobae

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Andrea y José Luis están
Andrea y José Luis están casados desde hace 10 años

José Luis Blotta y Andrea Guzmán regresaban de pasar unos días increíbles en las playas de Natal, al norte de Brasil. Este miércoles por la mañana partieron a la madrugada desde San Pablo hacia Santiago de Chile, en donde abordarían el último tramo hasta concretar el destino final: Mendoza. Lo hicieron en vuelo LA850 de LATAM y, a la hora y media de vuelo, la voz del capitán pidió calma y advirtió un pasaje de turbulencias por tormentas y vientos fuertes.

"Al principio iba todo bien. Los típicos movimientos bruscos de un avión con turbulencias. Pero de repente entró en picada. Eso duró unos segundos. Y al rato lo volvió a hacer y duró mucho más tiempo. Me puse frío, miré alrededor y vi a mi mujer llorando en forma desesperada, al igual que muchos otros pasajeros. Pensamos que el avión se caía", dijo Blotta a Infobae.

"La percepción mía fue larga. La gente empezó a gritar, había un grupo de mujeres brasileñas que se tomaron las manos y comenzaron a rezar el padre nuestro. Yo estaba helado. Sentí una mística inusual, esa manera de repetir el rezo creó una mística difícil de explicar", confesó el mendocino de 59 años, abogado de profesión, quien compartió el avión junto a 185 personas.

El piloto logró estabilizar la trompa del avión y aunque las turbulencias no cesaron, dejaron de caer. "Se habían caído muchas valijas, cayeron muchas cosas de los porta equipajes. Gente en el suelo. Yo también me caí y vi a mi mujer muy nerviosa. Estaba muy mal. Ahí el avión comenzó a andar con más tranquilidad y anunciaron que íbamos al aeropuerto de Ezeiza. Estábamos a la altura de Misiones", sostuvo.

"El capitán es un maestro, a él lo felicito porque logró aterrizar un avión que se caía. Realmente se caía. Yo en un momento me imaginé impactando en el medio de la selva. Fue terrible", contó Blotta. A las 5 de la mañana el vuelo llegó a Ezeiza y allí la tensión se convirtió en aplausos y sonrisas. "Las azafatas lloraban, imaginate lo que habrá sido que ellas lloraban", agregó.

“Pensamos que se caía”, dijo
“Pensamos que se caía”, dijo el abogado mendocino

La trompa de la nave y el parabrisas quedaron dañados por el granizo. Al llegar a Ezeiza, a los pasajeros le solicitaron que no se levanten de los asientos porque debían ser remolcados, ya que el avión no podía andar por su cuenta hasta la manga. "Bajamos por atrás porque por la puerta de adelante no se podía. Ah, primero descargaron el equipaje y luego descendimos. Fue todo rarísimo", recordó el abogado.

José Luis y Andrea están juntos desde hace 14 años y casados desde hace 10. "Nos encanta viajar, siempre lo hacemos. Pero ahora no creo que lo hagamos por un tiempo. Mi mujer está muy mal, quedó angustiada. Por otra parte veré cómo sigue esto, porque estamos vivos únicamente gracias al capitán. Aún no entiendo cómo nos hicieron volar si había tal tormenta. Tienen que dar esas respuestas", concluyó.

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