Eliana María Krawczyk, la primera submarinista en obtener el cargo de oficial de la historia argentina, era la mujer integrante de la dotación de 44 marinos del ARA San Juan.

Eduardo, el padre de Eliana, había hablado con su hija por última vez  antes de que el navío zarpase.  "Me dijo que estaba contenta de estar embarcada. Ella es jefa de armas del submarino. No es un oficial que se recibió y quedó ahí nomás, ella sigue estudiando".

Krawczyk, de 34 años, había estudiado Ingeniería Industrial en su Oberá natal. Sin embargo, en un momento decidió abandonar la carrera para entrar a la Armada. Había visto una propaganda en internet sobre la vida en los buques de guerra y se interesó. En 2003 rindió el ingreso a la Escuela Naval Militar, le fue bien y en 2004 ya estaba integrada en la que sería la promoción Nº 137.

Cuando llegó a Mar del Plata, cuna de los submarinos, tuvo una atracción fuerte por ellos. Quería formar parte de esa tripulación. Parecía un deseo difícil de cumplir: en sus 71 años de historia, la fuerza nunca había incorporado mujeres en sus filas. Egresó en 2008 y ese año, hizo su viaje de instrucción a bordo de la fragata Libertad.

Tras esa travesía de ocho meses se convenció de anotarse en el curso de submarinos y buceo de Mar del Plata. Así fue como se convirtió en una pionera en la actividad.

Soltera y sin hijos, dedicó su vida a defender el mar argentino.
Soltera y sin hijos, dedicó su vida a defender el mar argentino.

En diálogo con Infobae en mayo de este año, Krawczyk había dado detalles de cómo había llegado a la Armada, cuáles eran sus responsabilidades y qué significaba ser la única mujer submarinista de Sudamérica. "Mi vocación por el mar y por la Armada nació con una publicidad, cuando estaba en Misiones en el año 2003. La vi por internet y me interesó, así que fui a la delegación en Posadas, me inscribí, y en 2004 ingresé. Cuando fui al submarino me gustó, me llamó mucho la atención y ahí decidí que iba a ser submarinista, y aparte quería ser la primera mujer", contó.

 

Eliana además explicó: "Me especialicé en armas submarinas, y en 2012 pude hacer el curso de submarinista, y embarqué cuatro años en el submarino ARA Salta, y este es mi primer año en el ARA San Juan".

La suboficial sentía pasión por su profesión. Y orgullo: "De Argentina y Sudamérica soy la primera mujer submarinista. Ahora hay una en Venezuela, y hay una oficial que se egresó el año pasado, que está en el otro submarino, y hay seis mujeres suboficiales submarinistas".

Junto a uno de sus perros rescatados de la calle.
Junto a uno de sus perros rescatados de la calle.

Cuando le consultaron qué sentía ser la única mujer abordo detalló: "Lo viví siempre bien, y siempre me gustó. No tuve ningún freno ni intervención de nadie, y nunca tuve ningún problema. Duermo con dos compañeros en el mismo camarote. Soy la única mujer abordo y me siento bien, contenta y feliz".

Cuando se recibió de submarinista, su padre Eduardo Krawczyk, la bautizó “la reina de los mares”.
Cuando se recibió de submarinista, su padre Eduardo Krawczyk, la bautizó “la reina de los mares”.

En otro tramo del reportaje, Krawczyk contó cómo era un día dentro del submarino: "Tengo guardia de 8 a 12, tengo un compañero, el oficial de inmersión, y después comemos. Después puedo dormir alguna siesta, o mirar alguna película, o prepararnos para algún ejercicio que hagamos con los demás buques de la flota. Soy la responsable de lanzar torpedos, entonces hay que prepararse continuamente para ejercitarnos".

"Cualquier mujer puede hacer lo que quiere y lo que se proponga, hay que ponerle ganas, entusiasmo y voluntad", concluyó. "Era la pasión de ella, el amor de ella es el mar", afirmó emocionado Eduardo Krawczyk. .

“Todos me preguntan si me asustan los submarinos. Y no. Para mí son impresionantes, algo intrigante y emocionante”, dijo
“Todos me preguntan si me asustan los submarinos. Y no. Para mí son impresionantes, algo intrigante y emocionante”, dijo

Desde el día en que el submarino perdió todo tipo de contacto, la intranquilidad se apoderó de la familia. "Yo me levanto antes de las 6 para rezar el Rosario y pedir por ella y toda mi familia. Mi hijo estaba con internet cuando apareció la noticia ", se conmovía su padre quien, por esos días, no perdía las esperanzas.

"Ella sola se hace querer. Ella ve un perro abandonado, lo recoge y lo lleva al veterinario, lo cura. Es de un corazón inmenso, además del coraje que tiene", relató su progenitor.

“Soy la responsable de lanzar torpedos, entonces hay que prepararse continuamente para ejercitarnos”, había relatado de su vida  a bordo del ARA San Juan
“Soy la responsable de lanzar torpedos, entonces hay que prepararse continuamente para ejercitarnos”, había relatado de su vida  a bordo del ARA San Juan

"Varios días antes, cuando estaban en Ushuaia, Nono -como la llamábamos en casa- nos contó que tenían problemas. Pero ella persiguió su sueño. El amor de ella era el mar", expresó Roberto Krawczyk, hermano de Eliana María.

En esa nota con Infobae, la oficial mostró en cada palabra cómo ser submarinista era la gran pasión de su vida: "Todos me preguntan si me asustan los submarinos. Y no. Para mí son impresionantes, algo intrigante y emocionante. Es otra vida. Está la misma camaradería que en un buque pero hay lazos de unión más intensos en la dotación", señaló Eliana en una entrevista a un portal, hace tres años. "¿Si me veo como comandante de un submarino? ¡Sí! Pero falta tiempo para eso…".

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